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Cuánta comida darle a tu gato

Las tablas del saco son para un gato medio, y casi ningún gato lo es: un gato de piso esterilizado gasta mucho menos de lo que parece. Pon su peso, su etapa y lo que come, y te decimos cuántos gramos son y cuánta agua debería tomar.

kg
kcal/100 g
Viene en el saco como «energía metabolizable». Si no la encuentras, 380 es un valor típico de un pienso seco para gato.
kcal/100 g
En latas y sobres suele estar entre 70 y 110.

¿Es buena su comida? Analiza la etiqueta → Marcas de comida para gatos → ¿Puede comer esto? →

Por qué la tabla del saco se queda corta

Las tablas de la bolsa están pensadas para un gato medio de ese peso, y casi ningún gato es medio. Uno esterilizado gasta bastante menos energía que uno entero, uno de interior que se pasa el día en el sofá gasta menos todavía, y un gatito en crecimiento necesita más del doble que un adulto por kilo. Por eso el mismo saco puede engordar a un gato y quedarse corto con otro. Esta herramienta parte del peso, pero ajusta por edad, esterilización, actividad y si tiene que perder peso, que son los factores que más mueven la cifra.

Cómo se calcula la ración

Primero, la energía en reposo: 70 multiplicado por el peso en kilos elevado a 0,75. Después se multiplica por un factor según la etapa: 3 para un gatito de menos de cuatro meses, 2,5 de cuatro a doce meses, 1,4 para un adulto entero, 1,2 para uno esterilizado, 1,0 para uno de interior poco activo y 1,1 para un mayor. Un gato esterilizado de cuatro kilos sale por unas 240 kcal al día. Con un pienso seco de 360 a 420 kcal por cada 100 g, eso son unos 60 a 65 gramos. Es un punto de partida: lo que manda luego es cómo evoluciona su peso.

Un carnívoro estricto, y se nota en la etiqueta

El gato no es un omnívoro con gustos caros: necesita proteína animal y nutrientes que solo saca de ella. En un pienso seco de adulto lo razonable es entre un 30 y un 40 % de proteína, y la taurina es imprescindible, porque su falta se asocia con problemas de corazón y de vista. Por eso un gato no puede llevar una dieta vegana ni comer de forma habitual el pienso del perro de la casa, que no está formulado para él. Si el saco dice «alimento completo» para gatos, esas necesidades vienen cubiertas; si dice «complementario», no.

El agua, la parte que más se olvida

Los gatos beben poco por naturaleza, y con una dieta solo de seco pueden quedarse cortos. Eso pesa sobre todo en los machos esterilizados, que tienen más riesgo de cristales y obstrucción urinaria. La comida húmeda aporta mucha agua (por eso tiene solo 70 a 110 kcal por cada 100 g y se da en más cantidad), y una alimentación mixta es una forma sencilla de que beba más sin darse cuenta. Ayudan también una fuente, varios bebederos lejos de la comida y del arenero y cuencos anchos. La herramienta te da una cifra aproximada de agua diaria, contando la que viene en la comida.

Nunca a dieta de golpe

Es el aviso más importante de esta página. Un gato que deja de comer o adelgaza deprisa, sobre todo si tiene sobrepeso, puede desarrollar lipidosis hepática, una enfermedad grave del hígado. Por eso la opción de perder peso calcula sobre el peso ideal y con un factor moderado, y conviene hacerlo con el veterinario y pesándolo cada pocas semanas. Lo mismo vale para cambiar de pienso: poco a poco, en siete a diez días, y sin dejarlo sin comer «hasta que se acostumbre». Si tiene enfermedad renal o es muy mayor, la dieta la pauta el veterinario; algunos gatos ancianos necesitan más, no menos, porque digieren peor.

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