La edad de tu gato en años humanos
Lo del «por siete» es falso: un gato de un año ya es un adolescente de unos quince, y a los dos anda por los veinticuatro. Después, cada año suyo suma unos cuatro nuestros. Pon su edad y te decimos cuántos años humanos tiene y qué le toca en su etapa.
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De dónde sale la equivalencia
De la tabla que publican las asociaciones de veterinarios felinos (la AAFP, junto con la AAHA), basada en el desarrollo y en cómo envejecen los gatos. Los primeros meses van rapidísimo: a los seis meses un gato equivale a un niño de unos diez años, y al año ya es un adolescente de unos quince, capaz de reproducirse. El segundo año lo lleva hasta los veinticuatro. A partir de ahí, la cuenta se estabiliza: cada año de gato suma unos cuatro humanos. Un gato de diez años anda por los cincuenta y seis, y uno de quince por los setenta y seis.
Las etapas de vida de un gato
Las guías felinas distinguen seis: gatito hasta los seis meses, joven de los siete meses a los dos años, adulto de los tres a los seis, maduro de los siete a los diez, senior de los once a los catorce y geriátrico a partir de los quince. No son etiquetas por gusto: marcan qué conviene vigilar. En la madurez empiezan a aparecer la enfermedad renal, el hipertiroidismo, la diabetes o la artrosis, y por eso a partir de los siete años la revisión anual debería incluir analítica.
Por qué en gatos el tamaño casi no cuenta
En perros, el tamaño lo cambia todo: un perro gigante es viejo a los seis años y uno pequeño está en plena forma. En gatos no pasa, porque entre razas hay poca diferencia de tamaño. Lo que sí cambia la esperanza de vida es el estilo de vida. Los gatos que salen solos a la calle viven de media menos, por atropellos, peleas, infecciones y envenenamientos, y los de interior bien cuidados llegan a menudo a los quince o más. Ya no es raro ver gatos de veinte años en consulta.
El problema de que los gatos no se quejen
Un gato con artrosis no cojea: deja de subir a los sitios altos, se asea peor, usa menos el arenero o hace pis fuera porque le cuesta entrar. Un gato con dolor de boca sigue comiendo, pero menos o solo húmedo. Casi todo lo que atribuimos a que se ha hecho mayor y está más tranquilo tiene una causa, y la mayoría se trata. Por eso saber en qué etapa está tu gato sirve para algo práctico: para saber cuándo un cambio es normal y cuándo merece una consulta.
Lo que alarga la vida de un gato
Pocas cosas y bastante sencillas. Mantenerlo en su peso. Que beba suficiente, con agua en varios sitios y parte de la comida en húmedo, porque el riñón es su punto débil. La revisión anual, y dos al año a partir de los once, con analítica y tensión arterial: muchas enfermedades felinas se controlan bien si se pillan pronto. Un entorno con juego, sitios altos y escondites, que reduce el estrés. Y, si vive en un piso, redes en ventanas y balcones.