¿Cuánta agua debe beber tu gato?
Depende sobre todo de lo que come: un gato con pienso seco tiene que beber casi toda su agua, y uno con comida húmeda apenas pisa el bebedero. Pon su peso y su dieta y te damos el agua total, la que aporta la comida y lo que debería salir del cuenco. Si has medido lo que bebe, te decimos si es normal.
Si bebe mucha agua → Si no bebe agua → Cuánta comida darle →
De dónde sale la cifra
Un gato adulto necesita en torno a 50 ml de agua por kilo de peso al día, con un margen habitual de 40 a 60 según su actividad, el calor y lo que come. Esa es el agua total: la que bebe y la que viene en la comida. El pienso seco lleva alrededor de un 8 a 10 % de agua y la comida húmeda entre un 75 y un 82 %, así que un gato que come solo húmedo puede cubrir casi todo con la comida y apenas acercarse al bebedero. Para calcular lo que aporta la comida estimamos sus calorías diarias por el peso y usamos densidades típicas de cada tipo.
Por qué beben poco los gatos
El gato doméstico desciende de un gato del desierto, acostumbrado a sacar casi toda el agua de sus presas, y conserva una sed poco exigente. Con pienso seco, muchos beben algo menos de lo que necesitarían, y una orina muy concentrada es terreno abonado para los cristales, los cálculos y la cistitis. Ayuda tener agua en varios sitios, lejos de la comida y del arenero, en cuencos anchos donde no le rocen los bigotes, cambiarla a diario y probar con una fuente si le gusta el agua en movimiento. Y, sobre todo, incluir comida húmeda.
Cómo medir lo que bebe
Con una jarra medidora. Llena el bebedero con una cantidad exacta por la mañana y, a las 24 horas, mide lo que queda. Para no confundir con la evaporación, deja al lado un cuenco igual con la misma cantidad donde el gato no pueda beber, y réstala. Si tiene fuente, se hace igual con el depósito. Repite dos o tres días, porque un día de calor o de juego cambia la cifra. Si viven varios gatos y beben del mismo sitio, la medida sale entre todos: sirve para ver si sube mucho, no para saber quién bebe.
Cuándo beber mucho es un síntoma
Los veterinarios consideran que un gato bebe demasiado (polidipsia) cuando el agua total pasa de unos 100 ml por kilo al día. Mucho antes de llegar ahí ya se nota: el bebedero se vacía antes, el arenero tiene bolas más grandes o más numerosas, o el gato busca grifos y vasos. Las causas más frecuentes son la enfermedad renal crónica, la diabetes y el hipertiroidismo, y las tres se diagnostican con una analítica de sangre y de orina. Cuanto antes se detectan, mejor se controlan, así que no esperes a que aparezcan otros síntomas.
Y cuándo beber poco es un problema
Un gato que de repente deja de beber, que además no come o que vomita necesita veterinario el mismo día. Si lo que ves es que bebe poco de siempre, revisa los signos de deshidratación: encías secas o pegajosas, piel del cuello que tarda en volver a su sitio al pellizcarla suavemente y heces secas y duras. Y ojo con los machos: si entra y sale del arenero sin hacer pis o hace solo unas gotas, no es falta de agua, es una posible obstrucción urinaria, y es una urgencia.