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¿Es tóxica esta planta para mi gato?

Escribe el nombre de la planta (el común o el científico de la etiqueta) o busca su foto en la lista. Lo primero que hay que saber: los lirios y las azucenas pueden matar a un gato, y basta con que se lama el polen. Clasificación según el listado de la ASPCA.

Si ha mordido un lirio o una azucena, es una urgencia aunque esté bien. Ve al veterinario con la planta o una foto: el tratamiento en las primeras horas es lo que salva el riñón. Con cualquier otra planta, si babea, vomita o está apagado, llama a tu veterinario. Esta página es divulgación, no una consulta.

¿Puede comer esto? Alimentos → Lo que cuesta una urgencia →

Los lirios, lo primero que hay que saber

Si solo te quedas con una cosa de esta página, que sea esta: los lirios y azucenas del género Lilium y los hemerocallis pueden provocar en el gato un fallo renal agudo. Basta con mordisquear una hoja, lamerse un poco de polen del pelo o beber el agua del jarrón. Son flores muy habituales en ramos de regalo y de supermercado, así que el riesgo entra en casa sin que nadie lo decida. Con gato, lo sensato es no tenerlos, ni en maceta ni en jarrón, y avisar a quien te regale flores.

Si ha mordido un lirio, es urgencia aunque esté bien

Al principio puede no notarse nada, o solo algún vómito y babeo, y eso engaña. El daño en el riñón aparece después, y el tratamiento temprano, antes de unas 18 horas, marca la diferencia en el pronóstico. Por eso no se espera a ver síntomas: si sospechas que ha tocado un lirio, al veterinario de urgencias, con la planta o una foto. Lo mismo con las otras de la categoría más alta, como la cica, la adelfa, el lirio de los valles o la azalea, que afectan al corazón, al hígado o al sistema nervioso.

Qué significa cada nivel

Muy peligrosa es lo que puede causar daños graves o la muerte incluso en poca cantidad. Tóxica agrupa plantas muy comunes en casa, como el poto, la monstera, la dieffenbachia, el filodendro, el aloe, la sansevieria, el ficus o los bulbos de tulipán, narciso y jacinto, que suelen producir irritación de boca, babeo, vómitos o diarrea. Leve son molestias digestivas pasajeras: aquí está la flor de Pascua, mucho menos peligrosa de lo que se dice. Y no tóxica es lo que la ASPCA considera seguro, como la calathea, la cinta, la kentia, la orquídea phalaenopsis o la peperomia.

De dónde sale la clasificación, y los nombres que engañan

La base es el listado de plantas tóxicas y no tóxicas para gatos de la ASPCA, la sociedad protectora estadounidense, que es la referencia que usan la mayoría de veterinarios. Los nombres comunes son el punto débil: cambian de una zona a otra y a veces confunden. La alstroemeria se vende como lirio de los incas y, pese al nombre, no es un lirio ni es tóxica. Al revés, hay plantas con nombre inocente que sí lo son. Si dudas, busca el nombre científico en la etiqueta de la maceta, que es lo que de verdad identifica la planta.

No tóxica no significa que pueda comérsela entera

Que una planta sea segura quiere decir que no envenena, no que comérsela a bocados no le siente mal: cualquier planta en cantidad puede dar vómitos o diarrea. Tampoco basta con ponerlas en alto, porque un gato llega a casi cualquier sitio. Lo que mejor funciona es darle una alternativa: una maceta de hierba de gato (avena, trigo o cebada germinados) que pueda mordisquear a gusto suele hacer que deje en paz las demás. Y ojo con los abonos, insecticidas y antibabosas de la terraza, que pueden ser más peligrosos que la propia planta.

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