¿Cuánto cuesta un gato de raza en España? Precios orientativos por raza en 2026
Un gato de raza con pedigrí, de un criador registrado y con pruebas de salud a los padres, cuesta en España en 2026 entre unos 600 y 2.000 euros, según la raza, la línea y si es para compañía o para cría. Las razas más demandadas o raras pueden pasar de ahí. Adoptar en una protectora cuesta entre 50 y 150 euros y el gato sale vacunado, con microchip y esterilizado.
Por Javier, que escribe todo lo que hay en esta web
La horquilla general
No hay una tarifa oficial: cada criador fija sus precios, y varían según la raza, la región, el prestigio de la línea, el color y si el gato se vende como animal de compañía, con contrato de esterilización, o con derecho a cría, que siempre cuesta bastante más. Como referencia, en España un gatito de raza con pedigrí de un criador registrado, con sus vacunas, microchip, desparasitaciones y pruebas genéticas o de salud a los padres, se mueve entre unos 600 y 2.000 euros. Las cifras que damos aquí son orientativas, recogidas de lo habitual en el mercado español, y conviene contrastarlas siempre con varios criadores antes de decidir.
Precios orientativos por raza
Siempre como horquilla y para un gatito de compañía: el Británico de pelo corto y el Scottish Straight, entre 800 y 1.800 euros; el Maine Coon, entre 1.000 y 2.500, según la línea y el tamaño esperado; el Ragdoll, entre 900 y 2.000; el Bosque de Noruega y el Siberiano, entre 800 y 2.000; el persa y el exótico, entre 700 y 1.800; el siamés y el oriental, entre 600 y 1.300; el sphynx, entre 1.200 y 2.500; el bengalí, entre 1.000 y 2.500; el Devon Rex y el Cornish Rex, entre 900 y 1.800; el Azul ruso y el Chartreux, entre 900 y 2.000. Las razas raras en España, con pocos criadores, suelen estar en la parte alta o por encima.
Los extremos: híbridos y razas de moda
Hay casos que se salen de esta tabla. El Savannah, un cruce de gato doméstico con serval, es una de las razas más caras: las generaciones más alejadas del serval pueden costar varios miles de euros y las primeras generaciones mucho más, y además tienen exigencias de espacio y cuidados muy especiales; antes de plantearlo, infórmate de la normativa de tu comunidad. Las razas de moda en redes sociales también disparan los precios durante un tiempo, y eso atrae a criadores sin escrúpulos. Que una raza esté de moda no la hace más adecuada para tu casa: elige por carácter, necesidades y salud, no por la foto.
Qué debe incluir ese precio
Un gatito de criador serio no se entrega antes de las 12 o 13 semanas, y sale con primovacunación, desparasitaciones, microchip registrado a tu nombre, cartilla o pasaporte veterinario, contrato de compraventa y pedigrí de una asociación felina reconocida. También debería venir con las pruebas de salud que se recomiendan en su raza hechas a los padres: por ejemplo, ecografía cardíaca para la cardiomiopatía hipertrófica en el Maine Coon, el Ragdoll o el sphynx, o prueba genética de la poliquistosis renal en el persa y el exótico. Un buen criador te deja conocer a la madre, te pregunta por tu casa y te ofrece ayuda durante toda la vida del gato.
El gato de raza barato: la trampa
Un supuesto gato de raza por 200 o 300 euros en un portal de anuncios, sin pedigrí, sin número de núcleo zoológico, entregado con ocho semanas y sin poder ver a la madre, casi nunca es una ganga. Suele venir de una cría sin control, sin pruebas de salud a los padres, a veces con enfermedades infecciosas o parásitos, y separado de su madre antes de tiempo, lo que favorece problemas de conducta. También existen estafas en línea con fotos copiadas y pagos por adelantado de gatos que no existen. Lo que ahorras al principio lo puedes pagar después, multiplicado, en el veterinario. Y, sobre todo, financias la cría sin control.
Razas con problemas de salud ligados a su aspecto
Antes de pagar por una raza concreta, conviene saber si su aspecto viene con un precio en salud. El Scottish Fold, de orejas dobladas, debe ese rasgo a una mutación que afecta al cartílago de todo el cuerpo y causa una enfermedad articular dolorosa, la osteocondrodisplasia, en todos los gatos de orejas dobladas en mayor o menor grado. Los persas y exóticos de cara muy chata tienen más problemas respiratorios, oculares y dentales. El Munchkin, de patas cortas, y el Manx, sin cola, tienen también problemas asociados a sus mutaciones. Pagar más por una raza no garantiza un gato más sano, y en algunas razas, lo contrario.
El coste no termina al pagar
El precio de compra es solo el principio. Un gato cuesta en España, entre comida, arena, veterinario de rutina y accesorios, en torno a 600 a 1.200 euros al año, y algunas razas añaden gastos propios: el cepillado diario y a veces la peluquería del persa, los baños frecuentes del sphynx, la mayor cantidad de comida de un Maine Coon o las revisiones cardíacas de las razas con predisposición a la cardiomiopatía. Un seguro de salud puede costar algo más en razas con enfermedades hereditarias conocidas. Antes de decidir, haz la cuenta completa de los próximos quince años, que es lo que vivirá tu gato.
Adoptar: también hay gatos de raza
En las protectoras españolas hay cada año miles de gatos esperando familia, y por una cuota de adopción de entre 50 y 150 euros salen con microchip, vacunas, desparasitación, test de leucemia e inmunodeficiencia felina y, si tienen edad, esterilizados. Pagar todo eso por tu cuenta costaría más del doble. Además, hay gatos de raza o con mucha influencia de raza en protectoras generalistas, sobre todo persas, siameses, británicos y Maine Coon, y asociaciones dedicadas a rescatar razas concretas. Muchos son adultos con el carácter ya conocido, algo que con un gatito nunca se sabe. Si lo que buscas es un buen compañero y no un pedigrí, la adopción es la mejor opción.
Un gato de raza con pedigrí de criador registrado cuesta en España en 2026 entre unos 600 y 2.000 euros como gatito de compañía, más en razas raras o de moda e híbridos como el Savannah. Debe venir con 12 o 13 semanas, vacunas, microchip, pedigrí y pruebas de salud a los padres. Desconfía de los baratos. Y recuerda: adoptar cuesta 50 a 150 €.
Contenido divulgativo de Michipedia. No sustituye el criterio de un veterinario ni de un etólogo felino: cada gato es un individuo.