¿Cuántos dedos tiene un gato? Los 18 de siempre y los gatos polidáctilos
Un gato normal tiene 18 dedos: cinco en cada pata delantera (uno de ellos, el espolón, más arriba) y cuatro en cada trasera. Los gatos polidáctilos, por una mutación genética hereditaria, tienen dedos de más, sobre todo en las patas delanteras, y suelen vivir perfectamente con ellos.
Por Javier, que escribe todo lo que hay en esta web
Cinco delante, cuatro detrás
Si miras la pata delantera de tu gato verás cuatro almohadillas de dedos apoyadas en el suelo y, un poco más arriba, en la cara interna, un quinto dedo que no llega a tocar el suelo: es el espolón, el equivalente a nuestro pulgar. Las patas traseras tienen cuatro dedos y ningún espolón. En total, 18 dedos, cada uno con su uña retráctil. Además de las almohadillas de los dedos, cada pata tiene una almohadilla central grande, y las delanteras una más, la almohadilla carpal, situada detrás, más arriba, que ayuda a frenar al aterrizar de un salto.
Para qué sirve el espolón
El espolón no es un resto inútil. Lleva una uña bastante curvada que el gato usa para sujetar presas, agarrarse al trepar y sostener juguetes, y que muchas veces es la que más se clava en la ropa. Como no toca el suelo ni se desgasta al rascar en horizontal, es la uña que más tiende a crecer de más, sobre todo en gatos mayores y poco activos. Si no se recorta, puede curvarse hasta clavarse en la almohadilla, algo doloroso que se ve con frecuencia en consulta. Por eso conviene revisarla cada pocas semanas aunque el resto de uñas se mantengan bien solas.
Las almohadillas, mucho más que una suela
Las almohadillas de las patas son una de las partes más sensibles del cuerpo del gato. Tienen muchas terminaciones nerviosas que le informan de la textura, la temperatura y las vibraciones del suelo, y por eso a muchos gatos no les gusta que les toquen las patas. También tienen glándulas sudoríparas, las únicas importantes que tiene el gato, que se activan sobre todo con el estrés: los veterinarios lo ven a diario en las huellas húmedas que dejan sobre la mesa de la consulta. Y llevan glándulas de olor que marcan el territorio cada vez que rasca. El color de las almohadillas suele ir con el del pelaje: rosadas en gatos blancos, negras en gatos negros y moteadas en los carey. Un corte, una quemadura de asfalto en verano o una almohadilla inflamada se notan enseguida porque el gato evita apoyar.
Qué es la polidactilia
Un gato polidáctilo tiene más dedos de lo normal. Lo más habitual es que los dedos extra estén en las patas delanteras, a veces con un aspecto de manopla o de pulgar ancho, y con menos frecuencia también en las traseras. La causa más conocida es una mutación en una región del ADN que regula un gen implicado en el desarrollo de las extremidades. Es una herencia dominante: basta con que uno de los padres la tenga para que una parte de los gatitos nazca con dedos de más. No depende del sexo, ni del color, ni de la raza, y puede aparecer en cualquier gato común.
Los gatos de Hemingway y los marineros
La polidactilia es especialmente frecuente en algunas zonas de la costa este de Norteamérica, como Nueva Inglaterra y el este de Canadá, y en partes del Reino Unido. Una explicación muy repetida es que los marineros llevaban gatos a bordo para controlar los ratones y que los polidáctilos se consideraban buenos cazadores y de buena suerte, lo que habría extendido la mutación por los puertos; es una historia plausible, aunque difícil de demostrar. Los más famosos son los gatos de la casa de Ernest Hemingway en Cayo Hueso, Florida, donde hoy viven decenas de gatos, muchos de ellos polidáctilos y descendientes, según la tradición, de una gata que le regalaron al escritor. Por eso en inglés a veces se les llama gatos Hemingway.
El récord: 29 dedos
Guinness World Records registra el récord de más dedos en un gato. Durante más de dos décadas lo tuvo Jake, un gato de Ontario, en Canadá, con 28 dedos, siete en cada pata, contados por un veterinario el 24 de septiembre de 2002. Según la ficha actual de Guinness, el récord lo tiene ahora Erebus, un gato de Kaukauna, en Wisconsin (Estados Unidos), con 29 dedos, verificado el 13 de mayo de 2026. Son casos extremos: lo habitual en un gato polidáctilo es tener uno o dos dedos de más por pata delantera, con entre 20 y 24 dedos en total.
¿Le afecta en algo al gato?
En la gran mayoría de los casos, no. Los gatos polidáctilos caminan, trepan y saltan con normalidad, y muchos son muy hábiles usando sus patas anchas para coger cosas. Lo que sí necesitan es un poco más de atención con las uñas: los dedos extra a veces tienen uñas mal orientadas que no se desgastan al rascar y pueden crecer hacia la almohadilla o encarnarse. Basta con revisarlas y recortarlas cada pocas semanas. Hay formas raras de malformación de las patas, distintas de la polidactilia habitual, que sí pueden dar problemas en los huesos; si ves que tu gato cojea o apoya mal, que lo revise el veterinario.
Polidactilia y razas
Históricamente la polidactilia era bastante frecuente en el Maine Coon, que tiene su origen precisamente en Nueva Inglaterra, y en sus primeros tiempos muchos ejemplares la tenían. Con el tiempo, la mayoría de asociaciones felinas la excluyeron del estándar de la raza, y hoy los Maine Coon de exposición suelen ser de dedos normales, aunque algunos criadores mantienen líneas polidáctilas y alguna asociación las acepta. También existe una raza basada en el rasgo, el Pixie-bob, en cuyo estándar se admiten los dedos extra. Pero no hace falta buscar una raza: en las protectoras españolas aparecen de vez en cuando gatos comunes polidáctilos, tan sanos y simpáticos como cualquier otro.
Un gato tiene 18 dedos: cinco en cada pata delantera, incluido el espolón, y cuatro en cada trasera. Los polidáctilos tienen dedos de más por una mutación dominante y viven con normalidad; solo necesitan vigilar más las uñas. El récord Guinness actual es de 29 dedos (Erebus, Estados Unidos, 2026), tras los 28 de Jake (Canadá, 2002).
Contenido divulgativo de Michipedia. No sustituye el criterio de un veterinario ni de un etólogo felino: cada gato es un individuo.