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17 de octubre de 2026 · 6 min de lectura

Mi gato pierde mucho pelo: muda normal, calvas y cuándo preocuparse

Si convives con un gato, convives con su pelo, y en primavera y otoño puede parecer que se está quedando calvo. Casi siempre es una muda normal. Pero hay diferencias claras entre el pelo que cae y el pelo que el gato se arranca, y entre una muda y una calva, que merecen saberse.

Por Javier, que escribe todo lo que hay en esta web

Burmilla
Burmilla · foto de Matt Buck from London, United Kingdom (CC BY-SA 2.0)

La muda normal

El pelo del gato crece en ciclos y se renueva continuamente. En gatos que viven fuera, la muda se concentra en dos épocas: en primavera, cuando sueltan el pelo denso del invierno, y en otoño, cuando renuevan para el frío. Lo que regula esos ciclos es sobre todo la luz y la temperatura. En gatos de interior, con calefacción y luz artificial, las señales se desdibujan y muchos mudan de forma más o menos continua durante todo el año, con algún pico en primavera. En una muda normal, el pelo cae de forma repartida, sin calvas, la piel está sana debajo, el gato no se rasca más de lo normal y su pelo sigue siendo denso al tacto.

Cuánto pelo es normal

Depende muchísimo del tipo de pelo. Los gatos de pelo semilargo o largo y con mucho subpelo, como el Maine Coon, el Bosque de Noruega, el siberiano o el persa, sueltan muchísimo en la muda, y también los británicos de pelo corto, con su capa tan densa. Los de pelo corto y fino sin apenas subpelo, como el siamés o el oriental, sueltan bastante menos. Los rex tienen poco pelo y los sin pelo, como el sphynx, casi nada, aunque necesitan baños por la grasa de la piel. Ningún gato es «hipoalergénico» de verdad: el alérgeno principal está en la saliva y la piel, no en el pelo, aunque algunos gatos producen menos.

Pelo que cae o pelo que se arranca

Es la pregunta clave. Si el pelo se cae solo y lo ves en el sofá y en la ropa, es muda. Si en cambio aparecen zonas con el pelo muy corto, áspero o ralo, sobre todo en la barriga, la cara interna de los muslos, los costados o las patas, es muy probable que el gato se lo esté arrancando al lamerse, aunque no lo veas hacerlo, porque muchos lo hacen a escondidas. Si tocas el pelo de esa zona, los pelos están partidos, como cortados, y no caídos. El veterinario lo confirma en segundos mirando unos pelos al microscopio. Y si se lo arranca, la causa es casi siempre picor o dolor, no la muda.

Causas de calvas que no son muda

El lamido excesivo por picor (pulgas, alergia alimentaria o ambiental, ácaros) es la causa más frecuente de calvas en gatos. La tiña, una infección por hongos, produce calvas redondeadas, con descamación o costras, a menudo en la cabeza, las orejas y las patas, y se contagia a personas y a otros animales. El lamido por dolor, por ejemplo en la barriga en una cistitis o sobre una articulación con artrosis, también deja la zona pelada. El estrés puede provocar lamido excesivo, pero solo tras descartar lo médico. Y hay causas menos frecuentes, como algunas enfermedades hormonales o algunos tumores, que en gatos mayores pueden producir pérdida de pelo con piel frágil o brillante.

Lo que es normal y asusta

Algunas cosas parecen raras y no lo son. La zona entre el ojo y la oreja, en la sien, tiene poco pelo en muchos gatos, especialmente en los de pelo corto oscuro: es normal. Tras una cirugía, el pelo afeitado puede tardar meses en volver a crecer, y a veces sale de otro color, más oscuro en los siameses y razas con puntos de color, porque su pigmento depende de la temperatura de la piel. Tras una enfermedad importante, un parto o un estrés intenso, algunos gatos pierden mucho pelo de golpe unas semanas después, el efluvio telógeno, que se resuelve solo. Y los gatos mayores pueden tener un pelo más fino y descuidado porque se acicalan menos.

Cuándo consultar

Consulta si aparecen calvas, costras, heridas, descamación o enrojecimiento, si el gato se rasca o se lame mucho más de lo normal, si el pelo se ve apagado, grasiento, apelmazado o descuidado, si ha dejado de acicalarse, si hay calvas redondeadas, sobre todo en un gatito o si alguien de casa tiene lesiones redondas en la piel, o si la pérdida de pelo se acompaña de otros síntomas, como adelgazar, beber más o estar apagado. Un gato que deja de acicalarse suele tener dolor, por ejemplo artrosis o un problema dental, o estar enfermo, y eso merece una revisión.

Cómo ayudarle con la muda

Cepíllalo con más frecuencia en las épocas de muda: en pelo corto, un guante de goma o un cepillo de púas finas una o dos veces por semana, y a diario en el pico; en pelo largo, un poco cada día con peine metálico y cepillo, para evitar nudos. Cada pelo que retiras es un pelo que no traga ni acaba en tu sofá, y reduce las bolas de pelo. Los cepillos de tipo deslanador retiran mucho subpelo, pero usados en exceso pueden irritar la piel: con moderación. Una dieta completa y equilibrada, con proteína de calidad y ácidos grasos omega-3 y omega-6, ayuda a la salud del pelo; los suplementos solo tienen sentido si el veterinario lo considera.

Si tiene nudos

En gatos de pelo largo, los nudos aparecen sobre todo detrás de las orejas, en las axilas, la barriga y los cuartos traseros. Duelen al tirar de la piel y debajo pueden irritarla o infectarla. No los cortes con tijera, porque la piel del gato es muy fina y elástica y es facilísimo cortarla: es una de las heridas más frecuentes que ven los veterinarios. Si son pequeños, deshazlos con los dedos y un peine, sujetando el pelo por la base. Si están muy pegados a la piel o son muchos, lo mejor es que los retire un peluquero felino o el veterinario con máquina, a veces con sedación. En la herramienta de peluquería de Michipedia tienes precios orientativos.

Qué hará el veterinario

Exploración de la piel y el pelo, preguntas sobre cuándo empezó, si se rasca o se lame, si hay otros animales o personas con lesiones y qué come. Peinado en busca de pulgas, tricograma para ver si los pelos están partidos, raspado y citología de la piel, y pruebas de hongos si hay calvas redondeadas. Si hay sospecha de una causa interna, analítica. Y si se lame por picor, seguirá el orden habitual: pulgas, infecciones, dieta de eliminación y alergia ambiental. Orientativamente, la consulta con pruebas básicas ronda los 60 a 130 € en España en 2026.

Lo que importa

Que un gato suelte mucho pelo en primavera y otoño, o todo el año si vive dentro, es normal. Las calvas, el pelo partido, las costras y el lamido excesivo no lo son: suelen indicar picor, dolor u hongos. Cepilla más en la muda, no cortes nunca los nudos con tijera y consulta si hay calvas.

Contenido divulgativo de Michipedia. No sustituye el criterio de un veterinario ni de un etólogo felino: cada gato es un individuo.

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