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17 de octubre de 2026 · 5 min de lectura

Gatos negros: por qué esperan más y por qué no deberían

En muchas protectoras cuentan lo mismo: los gatos negros esperan más. Por supersticiones, por fotos que no les hacen justicia o porque hay muchísimos. Pero un gato negro es exactamente igual de cariñoso, sano y divertido que cualquier otro. Y tiene algunas ventajas.

Por Javier, que escribe todo lo que hay en esta web

Bombay
Bombay · foto de Bombaycats (CC BY-SA 3.0)

Una mala fama de siglos

La asociación del gato negro con la mala suerte viene de la Europa medieval, cuando se vinculó a la brujería y se persiguió a los gatos, a veces junto a las mujeres que los cuidaban. De ahí salió la superstición de que cruzarse con un gato negro trae desgracia, que todavía se repite medio en broma. Pero no es universal: en otras culturas el gato negro es un símbolo de buena suerte, en Reino Unido o en Japón, por ejemplo, se asocia con la fortuna, y en el antiguo Egipto los gatos en general eran venerados. La superstición dice mucho de la historia europea y nada de los gatos negros.

¿Se adoptan menos de verdad?

Es una impresión muy extendida en las protectoras, y algún estudio ha encontrado que los gatos negros tardan más en ser adoptados o que la gente los valora peor en encuestas. Otros estudios no encuentran diferencias tan claras, y hay que tener en cuenta que el negro es de los colores más comunes en los gatos, así que también son de los que más se adoptan en números absolutos. Lo que sí parece claro es que, cuando hay muchos gatos donde elegir, un gato negro adulto tiene más difícil destacar. Y en las protectoras lo saben bien: son muchos y esperan.

El problema de la foto

Hoy casi todas las adopciones empiezan en una foto de internet, y ahí el gato negro lo tiene peor. Fotografiar un gato negro es difícil: el móvil no capta bien los detalles, la cara sale como una mancha oscura en la que solo se ven los ojos, y no se aprecia ni su expresión ni el brillo de su pelo. Muchas protectoras ya hacen fotos especiales con buena luz natural y fondos claros para ellos. Si estás buscando gato, no te quedes solo con la foto: pregunta por su carácter, y si puedes, ve a conocerlo. En persona, un gato negro brilla, literalmente.

Qué es un gato negro

El negro no es una raza, sino un color que aparece en muchísimas razas y, sobre todo, en el gato común. Desde el punto de vista genético, depende sobre todo de un gen que impide el patrón atigrado, aunque muchos gatos negros enseñan rayas fantasma muy tenues a la luz del sol, sobre todo de gatitos. Algunos gatos negros se vuelven rojizos o marrones con el tiempo o con mucho sol, y en la vejez pueden salirles canas. Hay una raza, el bombay, seleccionada precisamente para ser un pequeño pantera negro de ojos cobrizos, y entre los británicos, los persas, los orientales o los Maine Coon también los hay negros.

Carácter: como cualquier otro

No hay ninguna base para pensar que un gato negro tenga un carácter distinto por su color. Se ha especulado sobre la relación entre el color del pelo y el carácter de los gatos, y algunas encuestas recogen que los dueños atribuyen rasgos según el color, pero lo que más influye en el carácter de un gato es su individualidad, sus genes en general, cómo se socializó de pequeño y su experiencia. Los gatos negros, como los demás, pueden ser mimosos, independientes, juguetones o tranquilos. Quien ha tenido uno suele decir que es el gato más cariñoso que ha conocido, pero eso lo dicen también los dueños de gatos atigrados.

Precauciones en fechas señaladas

En algunos países las protectoras extreman las precauciones con los gatos negros en fechas como Halloween, por miedo a que alguien los quiera como decoración o para algo peor, y algunas suspenden temporalmente sus adopciones. Es una práctica que se discute, porque también les quita oportunidades. En cualquier caso, es una razón más para que las protectoras serias hagan entrevistas y seguimientos: buscan una familia, no un comprador. Si te encuentras con ese tipo de preguntas al adoptar un gato negro, no es desconfianza contigo: es lo que hacen bien.

Las ventajas de un gato negro

Además de ser tan buenos como cualquier otro, tienen algunas ventajas prácticas. Su pelo, brillante y sedoso cuando está sano, es de los más bonitos que hay, y un gato negro bien cuidado parece una pequeña pantera. Sus ojos, amarillos, verdes o cobrizos, destacan muchísimo. En la ropa oscura no se le nota el pelo. Y en las protectoras, al haber muchos, tienes donde elegir el carácter que mejor te encaja, que es lo que de verdad importa. Adoptar un gato negro adulto es, además, darle una oportunidad a uno de los gatos que más tiempo esperan.

Algunos cuidados propios del pelo negro

Un gato negro no necesita cuidados especiales por su color, pero hay un par de detalles que conviene conocer. Su pelo puede aclararse con el sol y volverse rojizo o marrón, algo que no tiene importancia en un gato sano, aunque un cambio de color brusco o un pelo apagado y quebradizo pueden ser señal de un problema de alimentación o de salud, y merece la pena comentarlo al veterinario. En la piel oscura es más difícil ver pulgas, heridas o pequeños bultos, así que revisa el pelo apartándolo con los dedos cuando lo cepilles. Y en un gato mayor, las canas en el hocico o el lomo son normales, como en cualquier otro gato.

Si te animas

Pregunta en tu protectora por sus gatos negros, sobre todo los adultos. Pídeles que te cuenten cómo es cada uno: si es mimoso, si convive con otros gatos o con perros, si es tranquilo o activo. Ve a conocerlos en persona. Y una vez en casa, haz fotos con luz natural, junto a una ventana, sin flash, y verás lo fotogénico que es en realidad. Muchas protectoras organizan campañas de adopción de gatos negros, a veces con cuotas reducidas, así que pregunta. Y presume de él: cada gato negro feliz en una foto ayuda a que el siguiente espere menos.

Lo que importa

La mala fama del gato negro es una superstición europea que no dice nada de los gatos. Esperan más en las protectoras porque hay muchos, salen mal en las fotos y algunos aún arrastran el mito. Pero su carácter y su salud son como los de cualquier otro, y adoptar uno es darle una oportunidad a quien más espera.

Contenido divulgativo de Michipedia. No sustituye el criterio de un veterinario ni de un etólogo felino: cada gato es un individuo.

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