Las 72 razas

Escribe para filtrar, o entra por grupo. Ver los listados temáticos → Colores y patrones del pelaje →
18 de octubre de 2026 · 6 min de lectura

Costras en el gato: por qué salen en el cuello, el lomo o la cara

Pasas la mano por el lomo de tu gato y notas granitos como arenilla, o ves costras en el cuello y la cara. En gatos esto tiene nombre propio, dermatitis miliar, y su causa más frecuente no es misteriosa: las pulgas. Pero no es la única, y algunas costras, sobre todo en gatos blancos, piden ir al veterinario sin esperar.

Por Javier, que escribe todo lo que hay en esta web

Toyger
Toyger · foto de Gaynorjl (CC BY-SA 3.0)

Cómo son y dónde salen

Las costras en un gato aparecen de varias formas. La más típica son decenas de costritas pequeñas, como granos de mijo, que se notan más al tacto que a la vista, repartidas por el lomo, la base de la cola y el cuello: es la dermatitis miliar, un patrón de reacción de la piel felina, no una enfermedad concreta. También hay costras más grandes en la cabeza, el cuello y delante de las orejas, a menudo con heridas por rascado; costras en el puente de la nariz y las orejas; y costras o úlceras en los labios o en la piel. El lugar, la forma y si pican ayudan al veterinario a orientarse, así que fíjate bien antes de ir, o hazles una foto.

La causa número uno: pulgas

La dermatitis alérgica a la picadura de pulga es la enfermedad de piel más frecuente en gatos. Basta una sola picadura en un gato alérgico para desatar días de picor y costras, por eso muchas veces el dueño dice «pero si no tiene pulgas»: el gato se las quita al asearse y casi nunca se ven. Lo que sí se ve son granitos negros en el pelo que, sobre un papel húmedo, se deshacen en rojo: son heces de pulga. Incluso un gato que nunca sale puede tener pulgas que entran en la ropa, en otro animal o desde la escalera. El diagnóstico se confirma muchas veces tratando bien a todos los animales de casa durante varios meses y viendo si se resuelve.

Alergias a la comida y al ambiente

Si las pulgas están descartadas con un tratamiento riguroso, las siguientes sospechas son la alergia alimentaria y el síndrome atópico felino, la alergia a ácaros del polvo, pólenes u otros alérgenos del ambiente. Ambas dan costras y picor sobre todo en la cabeza, la cara y el cuello, y a veces calvas por lamido excesivo en la barriga o los costados. La alergia alimentaria se diagnostica con una dieta de eliminación estricta durante ocho semanas, con proteína hidrolizada o una proteína que el gato no haya comido nunca, sin premios ni otros alimentos. La atopia se diagnostica descartando todo lo demás. No se curan, pero se controlan bien con dieta, medicación veterinaria y, a veces, inmunoterapia.

Mosquitos, sol y gatos blancos

Algunos gatos son alérgicos a la picadura de mosquito y desarrollan costras y heridas en el puente de la nariz y en el borde de las orejas, justo en las zonas con menos pelo, sobre todo en verano y en gatos que salen al anochecer. En gatos blancos o con orejas y nariz de piel rosada, el sol produce dermatitis solar: enrojecimiento, descamación y costras en el borde de las orejas y la nariz que empeoran cada verano. Con los años, esas lesiones pueden transformarse en un carcinoma de células escamosas, un cáncer de piel. Una costra que no cura en una oreja blanca no es una herida más: hay que llevarlo al veterinario para valorarla, y cuanto antes, mejor.

Otras causas: hongos, ácaros, heridas

La tiña, causada por hongos, da calvas redondeadas con descamación y costras, a menudo en la cabeza y las patas, y es contagiosa para personas. La sarna notoédrica, por el ácaro Notoedres cati, da costras grises muy pruriginosas en el borde de las orejas y la cara, y se ve más en gatos de colonia. Los ácaros de los oídos pueden causar costras alrededor de las orejas por el rascado. Las heridas de pelea y los abscesos curando dejan costras. El complejo granuloma eosinofílico produce placas, úlceras en el labio superior o granulomas en la barbilla. Y el pénfigo y otras enfermedades inmunitarias, aunque raras, dan costras en la cara, las orejas y alrededor de las uñas.

Cuándo es más urgente

Consulta pronto si las costras aparecen en el borde de las orejas o la nariz de un gato blanco y no curan, si hay heridas abiertas que no cierran, si sangran o crecen, si el picor es tan intenso que el gato se hace heridas, si hay calvas redondas (posible tiña, sobre todo si hay niños en casa), o si el gato está decaído, tiene fiebre o no come. Un picor intenso de cabeza con heridas en un gato que vive con otros gatos que también se rascan puede ser una sarna contagiosa. Ninguna de estas situaciones suele ser de urgencias nocturnas, pero tampoco conviene dejar pasar semanas.

Qué hará el veterinario

Una buena historia clínica (si sale, qué antiparasitario usa, si hay otros animales, cuándo empezó, si mejora en invierno) y una exploración de la piel. Después, pruebas sencillas: peine antipulgas, cinta adhesiva y raspados para ácaros, citología para ver si hay infección por bacterias o levaduras y qué células predominan, lámpara de Wood y cultivo o PCR de hongos. Si no se encuentra una causa, el siguiente paso es una prueba terapéutica con antiparasitario completo, después una dieta de eliminación, y si las lesiones son atípicas o se sospecha un tumor o una enfermedad inmunitaria, una biopsia de piel con anestesia o sedación.

Cuánto cuesta en España en 2026

Como orientación: consulta de dermatología general, de 40 a 70 €; con un dermatólogo veterinario, de 70 a 130 €; citologías y raspados, de 20 a 60 €; cultivo de hongos o PCR, de 30 a 80 €; tratamiento antipulgas de todos los animales durante tres meses, de 40 a 150 € según cuántos sean; dieta hidrolizada para la prueba de eliminación, de 40 a 80 € al mes; biopsia de piel con laboratorio, de 150 a 350 €. La cirugía de un carcinoma en las orejas (amputación parcial del pabellón) suele ir de 300 a 800 €, y es mucho más sencilla y con mejor pronóstico si se hace pronto.

Lo que no debes hacer

No arranques las costras ni las frotes con alcohol, agua oxigenada o desinfectantes fuertes. No uses cremas con corticoides, antibióticos o antifúngicos de tu botiquín: los gatos se lamen todo, y además pueden empeorar una tiña o enmascarar el diagnóstico. No apliques aceites esenciales, que son tóxicos para ellos. Nunca uses una pipeta o un collar para perros, porque muchos llevan permetrina, muy tóxica para los gatos. Y no pienses que el antipulgas no funciona sin haberlo aplicado bien, todos los meses, a todos los animales de casa y durante varios meses seguidos: es el error más común en la dermatitis por pulgas.

Prevención

Antiparasitario externo veterinario todo el año, también en invierno y también para el gato que no sale, aplicado a todos los animales de casa a la vez, y aspirado frecuente de alfombras, sofás y camas, porque la mayor parte de la población de pulgas vive en el ambiente y no en el gato. En gatos blancos o con orejas rosadas, evitar el sol directo en las horas centrales, ventanas con filtro UV si toman el sol detrás del cristal y, si el veterinario lo indica, un protector solar seguro para gatos. Mosquiteras en verano para los gatos alérgicos a mosquitos. Y revisa su piel cuando lo cepilles: una costra pequeña es mucho más fácil de tratar.

Lo que importa

Costritas como arenilla en el cuello y el lomo son, casi siempre, alergia a las pulgas, aunque no veas ninguna. Trata a todos los animales de casa durante meses. Las costras que no curan en orejas y nariz de un gato blanco pueden ser cáncer de piel: consúltalas pronto.

Contenido divulgativo de Michipedia. No sustituye el criterio de un veterinario ni de un etólogo felino: cada gato es un individuo.

Ver comparativa