¿Cuánto pesa un gato? Peso normal de un gato adulto, un gatito y por razas
Un gato doméstico común adulto pesa normalmente entre 3,5 y 5 kilos: las hembras suelen quedarse entre 3 y 4,5 y los machos entre 4 y 6. Hay razas que se salen de esa horquilla por arriba, como el Maine Coon, y por abajo, como el Singapura. Más que el número, importa la condición corporal: si se le notan las costillas al tacto sin verlas.
Por Javier, que escribe todo lo que hay en esta web
El peso de un gato común
La mayoría de los gatos que viven en las casas españolas son gatos comunes o europeos, sin raza definida. Un gato así, adulto y en buena forma, pesa por lo general entre 3,5 y 5 kilos. Las hembras suelen ser algo más pequeñas, de 3 a 4,5 kilos, y los machos algo más grandes, de 4 a 6, con algunos machos grandes y musculosos que llegan a 6,5 o 7 kilos sin estar gordos. La complexión cuenta mucho: dos gatos sanos de la misma edad pueden pesar uno 3,5 y otro 5,5 kilos y estar los dos en su peso, porque uno es pequeño y fino y el otro grande y de hueso ancho.
Cuánto pesa un gatito
Un gatito recién nacido pesa entre 90 y 120 gramos aproximadamente, y debería ganar entre 10 y 15 gramos al día durante las primeras semanas, de modo que duplica su peso de nacimiento entre la primera y la segunda semana de vida. Una regla práctica muy usada es que un gatito sano pesa más o menos medio kilo por cada mes de edad hasta los cinco o seis meses: unos 500 gramos al mes, un kilo a los dos meses, alrededor de kilo y medio a los tres. Después el crecimiento se va frenando. La mayoría de los gatos alcanzan su tamaño adulto hacia los 12 meses, aunque las razas grandes siguen desarrollándose, sobre todo en musculatura, hasta los tres o cuatro años.
Las razas más grandes y las más pequeñas
Algunas razas se salen claramente de la horquilla habitual. Entre las grandes están el Maine Coon, cuyos machos adultos pueden pesar de 7 a 10 kilos, el Ragdoll, el Bosque de Noruega, el Siberiano, el Británico de pelo corto y razas híbridas como el Savannah y el Chausie, que según la generación pueden superar los 10 kilos. En el extremo contrario, el Singapura, una de las razas más pequeñas, pesa entre 2 y 3,5 kilos, y el Devon Rex, el Cornish Rex o el Munchkin suelen quedarse por debajo de 4 o 4,5. Las fichas de raza de Michipedia recogen el peso adulto habitual de cada una, de hembra a macho.
Más que el número: la condición corporal
El peso en la báscula dice poco si no se sabe cómo es el gato. Por eso los veterinarios usan la condición corporal, una escala del 1 al 9 en la que el 5 es el ideal. Un gato en su peso tiene las costillas fáciles de notar al pasar la mano por los costados, cubiertas por una capa fina de grasa, pero no se le ven. Mirado desde arriba, se le marca algo de cintura detrás de las costillas, y la barriga no cuelga demasiado. Si para notar las costillas tienes que apretar, o no se notan, sobra peso. Si se le ven las costillas, la columna o los huesos de la cadera, le falta. La calculadora de peso ideal de Michipedia te ayuda a hacer esta valoración paso a paso. En gatos de pelo largo, como el persa o el Bosque de Noruega, la vista engaña mucho: el pelo esconde tanto la delgadez como los kilos de más, así que hay que fiarse de las manos.
La bolsa primordial no es grasa
Muchos gatos tienen una bolsa de piel suelta que cuelga en la parte baja del vientre, delante de las patas traseras, y que se balancea al andar. Se llama bolsa o saco primordial, y no es grasa ni es por estar esterilizado, aunque a veces se nota más después. Es una estructura normal en gatos domésticos y en muchos felinos salvajes, y se cree que protege el abdomen en las peleas, cuando los gatos se patean con las patas traseras, y que permite al cuerpo estirarse más al correr y saltar. Hay que distinguirla de la grasa: un gato con bolsa primordial pero en su peso tiene las costillas fáciles de notar.
El sobrepeso, el problema más común
En las clínicas de España y del resto de Europa, el sobrepeso es uno de los problemas de salud más frecuentes en gatos, y los estudios con poblaciones de gatos domésticos suelen situar la proporción de gatos con sobrepeso u obesidad en torno a uno de cada tres o más. Los factores de riesgo son conocidos: la esterilización, que reduce las necesidades de energía, la vida de interior sin actividad, el pienso a libre disposición y los premios y restos de comida. Un gato con sobrepeso tiene más riesgo de diabetes, de artrosis, de problemas urinarios y de piel, y vive peor. Y en un gato pequeño, un kilo de más es mucho: es como si una persona ganara entre 15 y 20 kilos.
Cómo pesar a tu gato en casa
El método más sencillo es pesarte tú en la báscula de baño, luego pesarte con el gato en brazos, y restar. Para los gatitos y los gatos pequeños es más preciso usar una báscula de cocina con un recipiente o una caja. Pesarle una vez al mes, a la misma hora y anotando el resultado, permite detectar cambios a tiempo. Un gato adulto no debería variar de peso más de un 5 o un 10 por ciento sin que haya un motivo, como una dieta. La pérdida de peso es especialmente importante: en gatos mayores puede ser la primera señal de hipertiroidismo, de enfermedad renal, de diabetes o de problemas dentales, mucho antes de que se note otra cosa.
Si necesita bajar o subir de peso
Si tu gato tiene sobrepeso, no le pongas a dieta estricta por tu cuenta: un gato que deja de comer o come muy poco de golpe puede desarrollar lipidosis hepática, una enfermedad grave del hígado. La pérdida de peso en gatos tiene que ser lenta, en torno al 1 o 2 por ciento del peso por semana, con la cantidad de comida medida con báscula, un pienso adecuado y más juego. Tu veterinario puede calcular las calorías exactas. Y si tu gato está demasiado delgado o pierde peso sin explicación, la prioridad no es darle más comida, sino averiguar la causa con una revisión y, si es mayor, con una analítica.
Un gato común adulto pesa entre 3,5 y 5 kilos: las hembras de 3 a 4,5 y los machos de 4 a 6. Razas como el Maine Coon superan los 7 kilos y otras como el Singapura se quedan en 2 a 3,5. Más que el número importa la condición corporal: las costillas se notan al tacto sin verse. Pésale cada mes y consulta si pierde peso sin motivo.
Contenido divulgativo de Michipedia. No sustituye el criterio de un veterinario ni de un etólogo felino: cada gato es un individuo.