Desparasitar al gato: cada cuánto, con qué y por qué también si no sale
«Mi gato no sale, no necesita desparasitarse» es una frase muy repetida y solo medio cierta. La frecuencia depende de cómo vive tu gato, y no es lo mismo un gatito, un gato de piso que come pienso o un gato de campo que caza ratones. Aquí va el calendario razonable para cada uno.
Por Javier, que escribe todo lo que hay en esta web
Internos y externos: dos cosas distintas
Los parásitos internos viven sobre todo en el intestino: lombrices redondas como Toxocara cati, anquilostomas, tenias como Dipylidium o Taenia, y protozoos como Giardia o coccidios. Hay otros menos frecuentes que se alojan en los pulmones o en el corazón. Los externos viven en la piel o el pelo: pulgas, garrapatas, ácaros de los oídos y de la piel, y mosquitos y flebotomos, que pican y transmiten enfermedades. Hay productos que cubren solo internos, solo externos o ambos a la vez. Lo importante es saber qué cubre cada uno, porque un antiparasitario «completo» de un tipo puede no cubrir parásitos que tu gato sí tiene riesgo de coger.
Gatitos: más a menudo
Los gatitos se infectan con frecuencia de Toxocara a través de la leche de la madre, así que casi todos nacen o se crían con lombrices. Las recomendaciones de ESCCAP, el consejo europeo de expertos en parásitos de animales de compañía, son desparasitar a los gatitos frente a lombrices a partir de las tres semanas de edad, cada dos semanas hasta dos semanas después del destete, y después mensualmente hasta los seis meses. La gata que amamanta también debe tratarse. Usa siempre productos indicados para la edad y el peso del gatito: no todos sirven para gatitos pequeños. Si adoptas un gatito, lleva una muestra de heces en la primera visita aunque te digan que está desparasitado.
Gato adulto de interior
Un gato que vive siempre dentro, come pienso o comida comercial cocinada y no caza tiene un riesgo bajo de parásitos internos, pero no nulo: puede infectarse por huevos que entran en los zapatos, por moscas o cucarachas que se come, o por pulgas, que le transmiten la tenia. Para estos gatos, ESCCAP sugiere desparasitar al menos una o dos veces al año frente a parásitos internos, o hacer análisis de heces periódicos en su lugar. Frente a pulgas, la protección se adapta al riesgo de la casa: si convive con un perro que sale o hay antecedentes de pulgas, conviene una protección continuada.
Gato que sale o que caza
Un gato con acceso al exterior, que caza ratones, pájaros, lagartijas o caracoles, o que convive con niños pequeños o personas inmunodeprimidas, tiene un riesgo mayor y también más impacto si los tiene. Para estos gatos, ESCCAP recomienda desparasitar frente a lombrices al menos cuatro veces al año, y en muchos casos mensualmente, sobre todo en los cazadores, que además pueden coger tenias de los roedores. Los que comen dieta cruda tienen también un riesgo mayor de parásitos y de otras infecciones. Frente a pulgas y garrapatas, protección continuada durante todo el año, o al menos en los meses cálidos en zonas frías.
Parásitos que no se ven: pulmón y corazón
Hay gusanos pulmonares, como Aelurostrongylus abstrusus, que los gatos cogen al cazar caracoles, babosas, lagartijas, ranas o pájaros que los portan, y que producen tos y dificultad respiratoria que a veces se confunde con asma. Y existe el gusano del corazón, Dirofilaria immitis, transmitido por mosquitos, que en gatos es menos frecuente que en perros pero potencialmente grave y difícil de diagnosticar, en zonas endémicas como Canarias y algunas áreas húmedas de la Península. En gatos que salen y viven en zonas de riesgo, el veterinario puede recomendar un producto que cubra también estos parásitos. Pregunta por el riesgo en tu zona.
¿Y la toxoplasmosis?
Toxoplasma gondii es un parásito que el gato puede eliminar en las heces durante unas pocas semanas en su vida, casi siempre la primera vez que se infecta, normalmente al cazar o comer carne cruda. La desparasitación rutinaria no lo previene. Para las personas, incluidas las embarazadas, la principal vía de contagio en España es la carne poco cocinada y las verduras mal lavadas, más que el gato. Aun así, conviene limpiar el arenero a diario, porque los huevos necesitan uno o más días para volverse infectivos, usar guantes o lavarse las manos después, y no darle carne cruda al gato. En el artículo de toxoplasmosis y embarazo lo explicamos con detalle.
Pastilla, pipeta o pasta
Los antiparasitarios internos vienen en comprimidos, en pasta y en pipetas que se aplican en la piel de la nuca y que algunos combinan con protección externa. Para muchos gatos, la pipeta combinada es la opción más sencilla porque evita la batalla de la pastilla. Si usas comprimidos, puedes esconderlos en un premio o usar la técnica que explicamos en el artículo de cómo dar una pastilla a un gato. Ajusta siempre el producto al peso actual del gato, pesándolo antes, y no uses productos de perro: algunos son tóxicos para gatos. Apunta las fechas en el calendario o en una aplicación para no olvidarlas.
Análisis de heces: la alternativa inteligente
En lugar de desparasitar a ciegas, en gatos de bajo riesgo se pueden hacer análisis de heces periódicos, por ejemplo dos veces al año, y tratar solo si salen positivos. Es una forma de evitar tratamientos innecesarios y de detectar parásitos que el antiparasitario habitual no cubre, como Giardia o algunos protozoos. Recoge heces de dos o tres días distintos en un bote limpio y guárdalas en la nevera. En gatos con diarrea crónica, el análisis es imprescindible antes de cambiar de producto.
Cuánto cuesta al año
Como orientación en España en 2026: un comprimido antiparasitario interno para gatos cuesta de 5 a 15 € por toma; una pipeta combinada de interno y externo, de 12 a 25 € por mes de protección; un análisis de heces, de 25 a 50 €. Un gato de interior de bajo riesgo puede costar de 20 a 60 € al año en desparasitación; un gato que sale o caza, con protección completa durante todo el año, de 120 a 250 €. Pregunta en tu clínica por planes de salud anuales, que suelen incluir vacunas, revisiones y antiparasitarios a precio cerrado.
Los gatitos se desparasitan cada dos semanas desde las tres semanas y luego cada mes hasta los seis meses. Un gato de interior de bajo riesgo, al menos una o dos veces al año o con análisis de heces; uno que sale o caza, cuatro veces al año o más. Siempre productos para gatos, nunca de perro.
Contenido divulgativo de Michipedia. No sustituye el criterio de un veterinario ni de un etólogo felino: cada gato es un individuo.