Mi gato tiene los ojos llorosos o con legañas
Un poco de legaña oscura en el lagrimal por la mañana es normal. Un ojo que lagrimea sin parar, que el gato guiña o mantiene cerrado, que se pone rojo o turbio, no. En los ojos, a diferencia de casi todo lo demás, unas horas pueden marcar la diferencia entre ver y no ver.
Por Javier, que escribe todo lo que hay en esta web
Lo normal y lo que no
Muchos gatos tienen por la mañana una pequeña legaña seca, marrón o rojiza, en el ángulo interno del ojo. Si se limpia fácilmente, el ojo está abierto, brillante, sin rojez y el gato no lo frota, no hay nada que hacer salvo limpiarla con una gasa húmeda. Lo que merece atención es el lagrimeo continuo, la secreción amarilla, verde o espesa, la rojez del blanco del ojo o de la conjuntiva, los párpados hinchados, que el gato guiñe o cierre un ojo, que se lo frote con la pata, que aparezca la tercera membrana (una telilla blanca en el ángulo interno) o que el ojo se vea turbio, con la pupila distinta a la del otro lado.
Conjuntivitis: casi siempre infecciosa
En gatos, la conjuntivitis es muy a menudo de origen infeccioso, y el herpesvirus felino tipo 1 es el gran protagonista, solo o junto a Chlamydia felis y Mycoplasma. Es típica en gatitos y en gatos adoptados de refugios o colonias, a menudo junto con estornudos. La conjuntiva se pone roja e hinchada, hay lagrimeo y secreción, y suele empezar en un ojo y pasar al otro. Chlamydia produce conjuntivitis muy hinchadas y persistentes. Como el herpes queda latente, puede reaparecer con el estrés. Se trata con colirios o pomadas veterinarias según la causa, a veces antivirales y a veces antibióticos, y es importante que el veterinario confirme que no hay úlcera antes de usar ciertos productos.
Úlceras corneales: dolor y prisa
La córnea es la capa transparente de la superficie del ojo. Un arañazo en una pelea, un cuerpo extraño o el propio herpesvirus pueden producir una úlcera: el gato guiña el ojo, lo cierra, lagrimea mucho y le molesta la luz. El veterinario la diagnostica en minutos con un colirio de fluoresceína que tiñe de verde la zona dañada. Una úlcera superficial bien tratada cura en días; una profunda o infectada puede perforar el ojo. Por eso un ojo cerrado y doloroso es una consulta del mismo día, no algo para dejar al fin de semana. En persas y exóticos existe además el secuestro corneal, una mancha marrón o negra en la córnea que suele requerir cirugía.
Gatos de cara chata: lagrimeo crónico
En los persas, exóticos, himalayos y otros gatos de cara muy chata es frecuente el lagrimeo constante que mancha de marrón rojizo la piel bajo los ojos. La causa es anatómica: los conductos lagrimales están retorcidos o comprimidos por la forma del cráneo y la lágrima rebosa en lugar de drenar hacia la nariz, a lo que se suman ojos muy expuestos, pliegues faciales que rozan la córnea y, a veces, párpados que se meten hacia dentro (entropión). No se cura, pero se controla: limpieza diaria de la cara y los pliegues con una gasa húmeda y bien secos después, y revisiones oculares. Si el lagrimeo aumenta de golpe, se pone espeso o el gato guiña, consulta.
Uveítis: el ojo que avisa de algo más
La uveítis es la inflamación del interior del ojo. Se ve como un ojo turbio o con un velo, a veces con un tono rojizo o marrón en el iris, la pupila más pequeña de lo normal, ojo dolorido y lagrimeo. En gatos, muchas veces es la pista de una enfermedad general: peritonitis infecciosa felina, leucemia o inmunodeficiencia felina, toxoplasmosis, otras infecciones o un linfoma. Por eso, además de tratar el ojo, el veterinario pedirá analítica y pruebas infecciosas. Es urgente, porque sin tratamiento puede acabar en glaucoma, cataratas o ceguera.
Ceguera repentina en el gato mayor
Un gato mayor que de repente choca con los muebles, no encuentra el comedero o tiene las pupilas muy dilatadas que no se cierran con la luz puede tener un desprendimiento de retina por hipertensión arterial, que en gatos suele acompañar a la enfermedad renal crónica o al hipertiroidismo. A veces se ve sangre dentro del ojo. Es una urgencia: si se baja la tensión rápido, una parte de los gatos recupera algo de visión. Por eso en gatos mayores se recomienda medir la tensión arterial en las revisiones, igual que en las personas.
Qué hacer en casa
Limpia las secreciones con gasas estériles humedecidas en suero fisiológico, de dentro hacia fuera, una gasa para cada ojo para no pasar la infección de uno a otro. No uses algodón, que deja fibras, ni manzanilla, que puede irritar y dejar restos. Y sobre todo, no le pongas colirios que tengas en casa, ni tuyos ni de otro animal: los que llevan corticoides, aplicados sobre una úlcera, pueden hacer que se profundice hasta perforar el ojo. Si tiene picor y se rasca el ojo con la pata, un collar isabelino puede evitar que se haga más daño mientras llegas a la consulta. Si tiene además estornudos y deja de comer, sigue los consejos para el catarro felino.
Cuándo es urgencia del día
Ve el mismo día si el gato mantiene un ojo cerrado o guiña mucho, si el ojo está turbio, muy rojo o con sangre dentro, si las pupilas son distintas entre sí, si el ojo parece más grande o más saliente que el otro, si ha recibido un arañazo o golpe, si de repente no ve, o si un gatito tiene los párpados pegados con pus. Una conjuntivitis leve con el ojo abierto y el gato animado puede esperar a una consulta programada en uno o dos días, mientras limpias con suero.
Qué hará el veterinario y cuánto cuesta
Exploración ocular con luz, test de fluoresceína para buscar úlceras, a veces test de Schirmer para medir la producción de lágrima y medición de la presión ocular para descartar glaucoma. En uveítis o ceguera, medición de la tensión arterial, examen de fondo de ojo, analítica y pruebas de enfermedades infecciosas. Orientativamente en España en 2026: consulta con fluoresceína, de 40 a 70 €; consulta con un oftalmólogo veterinario, de 70 a 130 €; tonometría, de 20 a 40 €; colirios veterinarios, de 10 a 30 €; cirugía de secuestro corneal o de úlcera profunda, de 500 a 1.500 €.
Una legaña seca por la mañana es normal. Un ojo cerrado, doloroso, turbio, muy rojo o una ceguera repentina son urgencia del día. Limpia solo con suero y gasas, una por ojo, y no uses nunca colirios de casa: con corticoides pueden perforar una úlcera.
Contenido divulgativo de Michipedia. No sustituye el criterio de un veterinario ni de un etólogo felino: cada gato es un individuo.