Mi gato estornuda mucho: catarro felino y otras causas
Un estornudo de vez en cuando no significa nada. Estornudos en serie, mocos, ojos llorosos y un gato que deja de comer son otra historia. La mayoría son el llamado catarro felino, pero no todos, y en gatos la nariz tapada tiene una consecuencia que no se ve en las personas: dejan de comer.
Por Javier, que escribe todo lo que hay en esta web
El catarro felino: virus muy contagiosos
El síndrome respiratorio felino, lo que mucha gente llama catarro o gripe del gato, está causado sobre todo por dos virus: el herpesvirus felino tipo 1 y el calicivirus felino. A menudo se suman bacterias como Chlamydia felis, Bordetella o Mycoplasma. Se transmiten por contacto directo, por estornudos a corta distancia y por objetos compartidos, y son muy frecuentes en gatitos, refugios, colonias y criaderos. Los síntomas típicos son estornudos, secreción nasal transparente que puede volverse amarilla o verde, ojos llorosos o con legañas, fiebre, apatía y falta de apetito. El calicivirus además puede provocar úlceras en la lengua y el paladar, babeo y, en algunos casos, cojeras.
Por qué vuelve una y otra vez
Casi todos los gatos que pasan la infección por herpesvirus se quedan con el virus latente de por vida, escondido en los nervios. En momentos de estrés, como una mudanza, una visita al veterinario, una enfermedad o la llegada de otro gato, puede reactivarse y producir un nuevo episodio de estornudos u ojos llorosos, y además contagiar. Con el calicivirus, una parte de los gatos se convierten en portadores que eliminan el virus durante meses o años, a veces sin síntomas. Por eso es tan habitual que un gato adoptado de una protectora tenga brotes de catarro de vez en cuando aunque esté bien cuidado. No es un fallo tuyo: es la naturaleza de estos virus.
Otras causas de estornudos
No todo es catarro. Un estornudo violento y repentino, con el gato frotándose la cara, puede deberse a un cuerpo extraño, como una brizna de hierba o una espiga en la nariz. En gatos jóvenes, los pólipos nasofaríngeos producen ronquidos, estornudos y respiración ruidosa persistente. La enfermedad dental, como un absceso en la raíz de un colmillo o una muela, puede abrirse hacia la nariz y dar secreción por un solo lado. En gatos mayores, una secreción nasal por un solo orificio, con sangre o con deformación de la cara, obliga a descartar un tumor nasal. También pueden causar estornudos los hongos como Cryptococcus, los irritantes como el humo, los ambientadores o el polvo de algunas arenas, y la rinitis crónica que queda tras infecciones repetidas.
La nariz tapada le quita el apetito
El gato decide si algo es comida sobre todo por el olor. Con la nariz congestionada no huele, y un gato que no huele la comida a menudo deja de comer, lo que en esta especie es peligroso por el riesgo de lipidosis hepática. Para ayudarle, ofrece comida húmeda muy aromática, templada a la temperatura del cuerpo, en pequeñas cantidades varias veces al día. Limpia las secreciones de la nariz y los ojos con gasas humedecidas en suero fisiológico, una gasa para cada lado. Llevarlo al baño mientras te duchas con agua caliente, para que respire el vapor unos minutos, ayuda a despejar. Y si lleva un día sin comer nada, consulta aunque los estornudos parezcan leves.
Cuándo ir al veterinario
Un gato adulto que estornuda unos días pero come, bebe y está animado puede vigilarse. Consulta si no come o come muy poco, si está apagado o tiene fiebre, si la secreción es espesa, amarilla, verde o con sangre, si los ojos están muy hinchados o cerrados, si la secreción sale solo por un lado, si se repite con frecuencia o dura más de diez días, o si es un gatito pequeño, un gato mayor o uno con leucemia o inmunodeficiencia felina. Y es urgencia si respira con la boca abierta o con esfuerzo, porque un gato que no puede respirar por la nariz y abre la boca está en dificultad respiratoria real.
Qué hará el veterinario
En un catarro típico, exploración, temperatura, revisión de la boca para buscar úlceras y de los ojos, y tratamiento de soporte: control de la fiebre y del dolor con medicación veterinaria, y antibiótico si hay sospecha de infección bacteriana secundaria. En algunos casos de herpes con afectación ocular se usan antivirales específicos. Si los episodios son crónicos o atípicos, se valoran pruebas como la PCR de una muestra de la conjuntiva o la garganta, analítica con test de leucemia e inmunodeficiencia, radiografías dentales o de la cabeza, rinoscopia o TAC. Orientativamente: consulta de 40 a 60 €; PCR respiratoria de 60 a 120 €; rinoscopia o TAC con anestesia, de 300 a 900 €.
Lo que no hay que darle
Ningún antigripal, descongestionante ni antitérmico de personas: el paracetamol es mortal en gatos, y muchos antigripales lo contienen. Tampoco gotas nasales con descongestionantes o vasoconstrictores pensadas para personas. La lisina, que durante años se recomendó para el herpes felino, no ha demostrado eficacia en los estudios y las revisiones recientes ya no la recomiendan. Los aceites esenciales y los vahos con eucalipto o mentol no son seguros para gatos: muchos aceites son tóxicos para ellos. Lo que funciona en casa es lo sencillo: vapor de agua, limpieza con suero, comida apetecible y tranquilidad.
La vacuna: no impide todo, pero ayuda mucho
La vacuna trivalente frente a panleucopenia, herpesvirus y calicivirus es una de las vacunas esenciales del gato según las guías de la WSAVA y de la ABCD. Frente a los virus respiratorios no evita del todo la infección, pero reduce mucho la gravedad de los síntomas. Los gatitos se vacunan a partir de las ocho o nueve semanas con varias dosis hasta las dieciséis semanas o más, con un recuerdo al año y después según el riesgo de cada gato. Un gato de interior que nunca sale puede contagiarse igualmente por una visita a la clínica, una residencia o un gato nuevo en casa. En la herramienta de vacunas de Michipedia tienes el calendario completo.
En casas con varios gatos
Si uno de tus gatos tiene un catarro activo, sepáralo de los demás mientras dura, con su propio comedero, bebedero y arenero, y lávate las manos tras tocarlo. Estos virus sobreviven un tiempo en objetos y superficies; el calicivirus es especialmente resistente, y los desinfectantes habituales no siempre lo eliminan, por lo que conviene lavar cuencos y mantas a menudo y preguntar al veterinario por un desinfectante eficaz. Antes de introducir un gato nuevo, haz una cuarentena de un par de semanas y una revisión veterinaria. Y reduce el estrés de los gatos portadores: menos estrés, menos reactivaciones.
La mayoría de los estornudos frecuentes en gatos son catarro felino por herpesvirus o calicivirus, que pueden quedar latentes y reactivarse con el estrés. Vapor, limpieza con suero y comida templada ayudan, pero si deja de comer, la secreción es por un lado o con sangre, o respira con la boca abierta, al veterinario.
Contenido divulgativo de Michipedia. No sustituye el criterio de un veterinario ni de un etólogo felino: cada gato es un individuo.