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17 de octubre de 2026 · 5 min de lectura

Gatos de cara chata: lo que hay que saber antes de tener un persa o un exótico

Los gatos de cara chata tienen un aspecto muy dulce y un carácter tranquilo que encanta. También tienen problemas de salud que vienen directamente de esa forma de la cara, igual que los perros braquicéfalos. No se trata de no quererlos, sino de saberlo antes, para elegir bien y cuidarlos mejor.

Por Javier, que escribe todo lo que hay en esta web

Persa
Persa · foto de Stéphane Gallay from Laconnex, Switzerland (CC BY 2.0)

Qué es la braquicefalia felina

Braquicefalia significa cabeza corta. En algunas razas, sobre todo el persa, el exótico de pelo corto y el himalayo, la selección por una cara cada vez más plana ha acortado los huesos de la cara y la nariz, mientras que los tejidos blandos, como el paladar, los conductos lagrimales y las encías, siguen ocupando el mismo espacio. El resultado es una cara más plana, con la nariz entre los ojos, y una serie de problemas que se repiten. Dentro de estas razas hay mucha variación: los ejemplares de tipo tradicional, con algo de nariz, tienen muchos menos problemas que los de tipo extremo, con la cara totalmente plana. La forma importa, y mucho.

Respiración

Las narinas estrechas, a veces casi cerradas, y un paladar blando proporcionalmente largo dificultan el paso del aire. Los gatos de cara chata pueden roncar, respirar con ruido, respirar con la boca abierta tras un pequeño esfuerzo o con calor y tolerar peor el ejercicio, el estrés y las altas temperaturas. Tienen más riesgo de golpe de calor y de complicaciones con la anestesia. Un gato que respira con la boca abierta en reposo es siempre una urgencia, también en un persa: no es «normal en su raza». En casos con narinas muy estrechas, una cirugía para abrirlas mejora mucho la respiración.

Ojos

Sus ojos son grandes, saltones y están muy expuestos, y los párpados a veces no cierran del todo. Los conductos lagrimales están retorcidos por la forma del cráneo, así que la lágrima no drena bien hacia la nariz y rebosa, manchando de marrón rojizo la cara: el lagrimeo crónico es casi la norma. Además, los pliegues de la cara pueden rozar el ojo y algunos tienen el párpado vuelto hacia dentro. Tienen más riesgo de úlceras corneales y de secuestro corneal, una mancha marrón o negra en la córnea que suele necesitar cirugía. Un ojo que el gato guiña o cierra es una consulta del mismo día.

Boca y dientes

Con la mandíbula acortada, los dientes quedan amontonados, girados o mal alineados, y la mordida suele ser irregular. Eso favorece la acumulación de placa y la enfermedad periodontal, y algunos gatos tienen dificultad para coger la comida del plato. Ayuda ofrecerles platos planos y anchos, croquetas con una forma pensada para su boca o comida húmeda, y cuidar mucho la higiene dental con cepillado y revisiones frecuentes. Si ves que le cuesta comer, que deja caer comida o que tiene mal aliento, consulta.

Piel y pelo

Los pliegues de la cara acumulan lágrimas, restos de comida y humedad, y pueden infectarse: hay que limpiarlos a diario con una gasa húmeda y secarlos bien después. El persa y el himalayo tienen además un pelo largo y muy denso que se enreda con mucha facilidad y necesita cepillado diario; si no, se forman nudos que tiran de la piel y acaban en rapado. Algunos tienen dificultad para acicalarse bien, sobre todo los cuartos traseros, y necesitan ayuda para mantenerse limpios. Y la dermatofitosis o tiña es más frecuente en persas. El exótico de pelo corto requiere menos cepillado, pero comparte los problemas de la cara.

Riñones: la poliquistosis

La enfermedad renal poliquística (PKD) es una enfermedad hereditaria en la que se forman quistes en los riñones que crecen con los años y acaban provocando enfermedad renal, normalmente en la edad adulta. Durante mucho tiempo fue muy frecuente en persas y en razas emparentadas, como el exótico y el himalayo, y también aparece en el británico de pelo corto y otras. Existe un test genético sencillo para la forma más común, y los criadores responsables lo hacen a sus reproductores desde hace años, lo que ha reducido mucho su frecuencia. Si compras un gato de estas razas, pide el resultado negativo del test de los padres. La ecografía renal también ayuda a detectarla.

Corazón, partos y otras cosas

Los persas y algunas razas cercanas tienen también cierta predisposición a la cardiomiopatía hipertrófica, que se detecta con ecocardiografía. Las gatas de cara muy chata tienen más partos difíciles, porque la cabeza ancha de los gatitos pasa mal, y más cesáreas. La anestesia exige más precauciones por la vía respiratoria. Y por su cara, tienen más dificultad para mostrar algunas expresiones que usan los gatos para comunicarse, lo que puede complicar su relación con otros gatos. Nada de esto significa que un persa o un exótico no pueda vivir una vida larga y feliz, pero sí que necesita una atención extra.

Cómo elegir un ejemplar más sano

Si te enamora un gato de cara chata, prioriza la salud sobre el aspecto extremo. Busca ejemplares de tipo moderado, con algo de nariz y narinas abiertas que se vean claramente, ojos que no sobresalgan en exceso y sin lagrimeo intenso. Pide al criador el test genético de poliquistosis de los padres, las ecocardiografías de los reproductores, si las hace, y la información sobre problemas respiratorios u oculares en la línea. Desconfía de quien venda «cuanto más chato, mejor». Y considera la adopción: hay persas y exóticos adultos en protectoras, a menudo por problemas de cuidado del pelo que se resuelven con constancia.

Cuidados del día a día

Limpieza diaria de ojos y pliegues faciales con gasas húmedas y secado. Cepillado diario en pelo largo. Higiene dental con pasta para animales. Ambiente fresco en verano, sin esfuerzos con calor, y nunca en un coche al sol. Peso adecuado: la obesidad empeora mucho la respiración. Revisiones al menos anuales con atención a ojos, boca, riñones y corazón. Y aprende a reconocer las señales de alarma: respirar con la boca abierta, un ojo cerrado o doloroso, dejar de comer. En las fichas de raza de Michipedia tienes más información sobre cada una.

Lo que importa

La cara chata de persas, exóticos e himalayos trae problemas respiratorios, lagrimeo crónico y úlceras, dientes amontonados, pliegues que se infectan y, en algunas líneas, poliquistosis renal. Elige ejemplares de tipo moderado con narinas abiertas y padres con test de PKD negativo, y cuida a diario ojos, pliegues y pelo.

Contenido divulgativo de Michipedia. No sustituye el criterio de un veterinario ni de un etólogo felino: cada gato es un individuo.

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