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18 de octubre de 2026 · 5 min de lectura

¿Por qué los gatos se asustan con los pepinos? Y por qué no hay que hacerlo

Los gatos no tienen miedo a los pepinos en sí: se asustan porque, mientras comen tranquilos, aparece de repente a su espalda un objeto desconocido que no estaba allí. Es una reacción de sobresalto ante una posible amenaza. Hacerlo para grabarlo no tiene gracia para el gato, le provoca estrés y puede dañar su confianza en casa y en su comedero.

Por Javier, que escribe todo lo que hay en esta web

Raas
Raas · foto de Arsha Fathan (CC0)

El vídeo viral

Hacia 2015 se hicieron virales en internet miles de vídeos con el mismo guion: un gato come tranquilo de su cuenco, alguien le coloca un pepino detrás sin que lo vea, el gato se gira, lo descubre y da un salto enorme, a veces de más de un metro, antes de huir. Los vídeos se compartieron millones de veces y se convirtieron en un reto. La pregunta que dejaban era evidente: ¿por qué los gatos tienen tanto miedo a los pepinos? La respuesta corta es que no es el pepino. Habría pasado lo mismo con un plátano, un calcetín o una caja que apareciera de golpe en ese momento. Lo que hace saltar al gato no es el objeto, sino la forma en que aparece, y eso cambia por completo la lectura de los vídeos: no muestran un miedo curioso, sino un susto provocado.

Qué está pasando realmente

Lo que muestran esos vídeos es un sobresalto: una reacción automática de alarma ante algo inesperado. El gato está comiendo, que es uno de los momentos en los que se siente más seguro y se relaja, normalmente en un rincón conocido. De pronto, al girarse, descubre muy cerca y detrás de él un objeto que no estaba ahí, que no ha oído llegar y que no sabe qué es. Para un animal que es a la vez cazador y presa, algo que aparece en silencio a la espalda puede ser un peligro, y su cuerpo reacciona antes de pensar: salta lejos para ganar distancia y luego evalúa. Es el mismo mecanismo que nos hace saltar a nosotros si alguien nos toca el hombro en una casa vacía.

¿Parece una serpiente?

Una explicación muy repetida es que los gatos confunden el pepino con una serpiente, por su forma alargada y su color verde. Es una idea atractiva y algunos expertos la han mencionado como posible, pero no hay estudios que la demuestren, y hay razones para dudar: los gatos que viven en pisos nunca han visto una serpiente, y los vídeos muestran reacciones parecidas con otros objetos de formas muy distintas. Lo que sí está claro es que la clave está en la sorpresa, en la cercanía y en el momento elegido, mucho más que en el pepino. Es más prudente quedarse con esa explicación, que es la que dan la mayoría de los veterinarios de comportamiento.

Por qué no tiene gracia

Al gato no le hace ninguna gracia. Un susto así dispara su sistema de estrés, con un pico de adrenalina y un estado de alerta que puede durar un buen rato. En plena huida, además, puede golpearse con muebles, caer desde una encimera o hacerse daño. Pero lo peor no es el momento: es lo que aprende. El gato puede asociar su comedero, que es uno de los lugares donde debería sentirse más seguro, con el peligro, y empezar a comer con ansiedad, comer menos o evitar ese rincón. Algunos gatos se vuelven más asustadizos en general, y en gatos muy sensibles un susto así puede desencadenar problemas como marcaje con orina o cistitis por estrés.

El estrés en los gatos no es una anécdota

El estrés tiene efectos reales en la salud del gato. La cistitis idiopática felina, una de las causas más frecuentes de problemas urinarios en gatos jóvenes y adultos, está muy relacionada con el estrés y con los cambios en su entorno. Los gatos estresados pueden dejar de usar el arenero, acicalarse en exceso hasta hacerse calvas, comer menos o esconderse más. Por eso las guías de bienestar felino insisten en que el gato necesita un entorno predecible, con sus recursos básicos, comida, agua, arenero, rascador y escondite, en lugares tranquilos donde nadie le moleste. Asustarle a propósito en el comedero va justo en la dirección contraria.

Si tu gato ya se ha llevado el susto

Si tu gato ha vivido una situación así, o se asustó con algo en su zona de comida, puedes ayudarle a recuperar la confianza. Retira el objeto, deja el comedero en un sitio tranquilo, con la espalda contra una pared y buena vista de la habitación, y evita que nadie se le acerque por detrás mientras come. Durante unos días, ofrécele su comida favorita y no le mires fijamente mientras come. Si sigue comiendo con ansiedad o ha dejado de hacerlo con normalidad, prueba a cambiar el comedero de sitio. Y si deja de comer más de 24 horas, consulta con el veterinario: en gatos, no comer durante días es peligroso por sí mismo.

¿Pueden comer pepino?

Ya que sale el pepino, una pregunta frecuente: ¿es tóxico para los gatos? No, el pepino no es tóxico, y algunos gatos lo mordisquean con curiosidad, sobre todo por su textura fresca y su contenido en agua. Pero el gato es un carnívoro estricto y no necesita verduras: su dieta debe basarse en un alimento completo para gatos. Si quieres darle un trocito de pepino pelado y sin aliñar como algo puntual, no pasa nada, siempre en pequeñas cantidades, sin sal, sin vinagre y sin ajo ni cebolla, que sí son tóxicos. En la herramienta «¿Puede comer esto?» de Michipedia puedes consultar otros alimentos.

Mejor otros vídeos

Si te gusta grabar a tu gato, hay muchas formas de conseguir vídeos divertidos sin asustarle: jugando con una caña de plumas, con cajas, con túneles, o enseñándole trucos sencillos con premios, algo que muchos gatos aprenden mejor de lo que se cree. Los gatos dan espectáculo de sobra siendo ellos mismos. En redes sociales también circulan otros retos con animales que se basan en asustarlos o confundirlos, como poner obstáculos imaginarios o hacer ruidos fuertes de repente. La regla es sencilla: si el vídeo solo funciona porque el gato lo pasa mal, no vale la pena grabarlo ni compartirlo.

Lo que importa

Los gatos no temen a los pepinos: se asustan porque, mientras comen, aparece de golpe a su espalda un objeto desconocido, y reaccionan con un sobresalto de defensa. La teoría de la serpiente no está demostrada. Hacerlo para grabarlo les estresa y puede hacer que asocien su comedero con el peligro. El pepino, por cierto, no es tóxico.

Contenido divulgativo de Michipedia. No sustituye el criterio de un veterinario ni de un etólogo felino: cada gato es un individuo.

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