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18 de octubre de 2026 · 5 min de lectura

¿Son los gatos tan independientes como dicen? El mito del gato que no necesita a nadie

Menos de lo que dice su fama. Los gatos son más autosuficientes que los perros para muchas cosas, pero forman vínculos reales con sus personas: un estudio de la Universidad Estatal de Oregón, publicado en 2019 en Current Biology, encontró que la mayoría de los gatos tienen un apego seguro a sus cuidadores, en una proporción parecida a la de los bebés y los perros.

Por Javier, que escribe todo lo que hay en esta web

Colorpoint de pelo corto
Colorpoint de pelo corto · foto de Kathryn Smith (CC BY 4.0)

De dónde viene la fama

La fama de animal independiente tiene una base real. A diferencia del perro, que desciende de un animal social que caza en grupo, el antepasado del gato doméstico, el gato montés africano, es un cazador solitario que caza presas pequeñas por su cuenta. El gato no necesita que le saquen a pasear, usa el arenero solo, se acicala él mismo y tolera mejor que un perro pasar algunas horas sin compañía. Además, expresa el afecto de forma más discreta y en sus propios términos: no suele obedecer, no siempre acude cuando le llamas y decide cuándo quiere caricias. Todo eso se ha interpretado durante mucho tiempo como frialdad o desapego. Y el dicho popular de que el perro piensa que eres su dueño y el gato que es tu dueño ha hecho el resto. La realidad, cuando se ha estudiado con método, es bastante más interesante.

El estudio del apego

En 2019, Kristyn Vitale, Alexandra Behnke y Monique Udell, de la Universidad Estatal de Oregón, publicaron en la revista Current Biology un estudio que puso a prueba esa idea. Usaron una adaptación de una prueba clásica para estudiar el apego en bebés y en perros: el gato pasaba dos minutos con su cuidador en una habitación desconocida, después dos minutos solo, y luego se reencontraba con él. Los gatos con apego seguro, al volver su persona, se tranquilizaban, se acercaban a ella y volvían a explorar. Los de apego inseguro mostraban más estrés, se pegaban en exceso a su persona o la evitaban.

Los resultados: como bebés y perros

En el grupo de gatitos de entre tres y ocho meses, en torno al 64 por ciento mostró un apego seguro a su cuidador. En un grupo de 38 gatos adultos, la proporción fue muy parecida, alrededor del 66 por ciento. Son cifras muy similares a las que se encuentran en bebés humanos, en torno al 65 por ciento, y en perros. Los autores concluyeron que la capacidad de formar vínculos de apego con las personas no es exclusiva de los perros, y que los gatos ven a sus cuidadores como una fuente de seguridad. Es un estudio con un número limitado de gatos, pero sus resultados encajan con lo que observan a diario quienes conviven con ellos.

¿Prefieren la comida o a ti?

Otro estudio del mismo grupo, publicado en 2017 en Behavioural Processes, ofreció a gatos de casa y de refugio, tras unas horas sin estímulos, elegir entre cuatro cosas: comida, un juguete, un olor interesante o la interacción con una persona. La opción preferida por la mitad de los gatos fue la interacción social con la persona, por delante incluso de la comida, aunque había mucha variación individual. Es un dato que contradice la imagen del gato que solo te quiere por el pienso. Hay gatos muy sociables y gatos más reservados, pero muy pocos son indiferentes a sus personas.

Independiente no es solitario

Los gatos domésticos no son tan solitarios como su antepasado salvaje. Cuando tienen comida suficiente, como en las colonias urbanas, forman grupos estables, a menudo de hembras emparentadas que crían juntas, se acicalan entre ellas y comparten espacios de descanso. Con las personas pasa algo parecido: muchos gatos siguen a sus cuidadores de una habitación a otra, duermen con ellos, les saludan con la cola en alto al llegar y se frotan contra sus piernas. Lo que no hacen es pedir atención constante como algunos perros. Su forma de relacionarse es más sutil, y eso explica buena parte del malentendido.

¿Cuánto tiempo puede quedarse solo?

Que un gato tolere la soledad mejor que un perro no significa que pueda pasar días solo. Un gato adulto sano puede quedarse sin problema las horas de una jornada laboral, siempre que tenga agua, comida, un arenero limpio y un entorno con cosas que hacer. Pero los fines de semana fuera o las vacaciones necesitan a alguien que vaya a casa al menos una vez al día, para revisar que come, bebe y usa el arenero, limpiarlo y dedicarle un rato. Un gato solo dos o tres días puede tener una urgencia, como una obstrucción urinaria, sin que nadie se entere, o dejar de comer, algo peligroso en gatos.

Gatos que sufren con la soledad

Algunos gatos lo pasan mal cuando sus personas se van. Se han descrito problemas relacionados con la separación también en gatos: maullidos insistentes cuando se quedan solos, orinar o defecar fuera del arenero, a menudo sobre la cama o la ropa de su persona, acicalarse en exceso o dejar de comer mientras no hay nadie. Es más frecuente en gatos que viven solos en un piso, con poca estimulación, o en gatos destetados demasiado pronto. Más juego antes de irte, juguetes dispensadores de comida, ventanas con vistas y, en algunos casos, un segundo gato bien elegido ayudan. Si el problema es serio, conviene consultar con un veterinario especializado en comportamiento.

Lo que necesita un gato «independiente»

Un gato necesita mucho más que comida y arenero. Necesita juego diario, porque es un cazador y si no caza se aburre, engorda y a veces se vuelve destructivo o agresivo. Necesita rascadores, sitios en alto y escondites. Necesita rutinas estables, porque los cambios le estresan. Y necesita a su gente: un rato de caricias en sus términos, alguien que se dé cuenta cuando algo no va bien y alguien que juegue con él. Adoptar un gato pensando que es un animal que se cuida solo es el origen de muchos problemas de conducta. Adoptarlo sabiendo que es un compañero discreto, pero muy pendiente de ti, es el inicio de una buena relación.

Lo que importa

Los gatos son más autosuficientes que los perros, pero no son indiferentes: en el estudio de Vitale y colaboradores (Current Biology, 2019), en torno al 64 por ciento de los gatitos y el 66 por ciento de los adultos mostraron apego seguro a su cuidador, como los bebés y los perros. Pueden quedarse solos unas horas, no días, y necesitan juego, rutina y compañía.

Contenido divulgativo de Michipedia. No sustituye el criterio de un veterinario ni de un etólogo felino: cada gato es un individuo.

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