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17 de octubre de 2026 · 6 min de lectura

Mi gato caza pájaros y me trae presas: por qué lo hace y cómo reducirlo

Es una de las situaciones más desagradables para un dueño: encontrarse un pájaro o un ratón muerto en la puerta. Los gatos cazan por instinto, no por hambre, y no se puede eliminar el instinto. Pero sí se puede reducir mucho la caza, y hay buenas razones, por la fauna y por el propio gato, para hacerlo.

Por Javier, que escribe todo lo que hay en esta web

Devon Rex
Devon Rex · foto de Arwen.the.rex (CC BY-SA 4.0)

Por qué caza si está bien alimentado

Un gato no caza porque tenga hambre. El instinto de caza funciona de forma independiente del hambre: un gato bien alimentado sigue respondiendo a los movimientos de un pájaro o un ratón, porque en la naturaleza un gato no puede esperar a tener hambre para cazar, ya que la mayoría de sus intentos fracasan. Por eso darle más comida no reduce la caza. Algunos gatos son mucho más cazadores que otros, por genética y por lo que aprendieron de su madre: las gatas cazadoras enseñan a sus gatitos a cazar trayéndoles presas. Los gatos jóvenes suelen cazar más que los mayores. Y el acceso al exterior, por supuesto, es lo que más influye en cuánto puede cazar un gato.

Por qué te trae las presas

Hay una explicación popular, la de que te trae la presa como un regalo o para enseñarte a cazar porque te considera un mal cazador, que es simpática pero no está demostrada. Lo más probable es que el gato lleve la presa a un sitio que considera seguro, su casa, para comérsela o jugar con ella tranquilo, y que muchas veces la deje a medias, porque no tiene hambre o porque le interesa más la caza que la comida. Sea como sea, no le riñas ni le castigues cuando te trae una presa: no entenderá por qué y solo conseguirás estresarle. Retira la presa con guantes o con una bolsa, sin hacer drama, y lávate bien las manos después.

El impacto sobre la fauna

El impacto de los gatos sobre la fauna salvaje es real y está bien documentado. Varios estudios científicos estiman que los gatos domésticos matan cada año miles de millones de aves y mamíferos pequeños en el mundo, y el gato doméstico figura en la lista de especies invasoras más dañinas a escala mundial de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. El impacto es especialmente grave en islas y en zonas con especies amenazadas, y en España, en entornos rurales, cerca de espacios naturales o en zonas con aves que anidan en el suelo. Esto no convierte a tu gato en un villano, pero sí es una buena razón para reducir la caza todo lo posible, sobre todo en primavera, durante la cría.

Lo más eficaz: que no salga sin control

La medida más eficaz para que un gato no cace es que no tenga acceso libre al exterior. Un gato de interior, con un entorno rico y juego suficiente, puede vivir una vida plena, y de media vive más años que uno con salida libre, por la reducción de atropellos, peleas y enfermedades. Hay opciones intermedias: un balcón o terraza protegido con red, un patio vallado o un cerramiento para gatos, lo que algunos llaman catio. Si tu gato sale, mantenerle dentro al amanecer, al anochecer y por la noche reduce mucho la caza de mamíferos y también el riesgo de atropellos. Y la ley de bienestar animal obliga a que todos los gatos, salgan o no, lleven microchip y estén esterilizados antes de los seis meses, salvo los de criadores registrados.

Jugar a cazar en casa

Un estudio británico publicado en 2021 comprobó que dedicar entre 5 y 10 minutos al día a jugar con el gato a perseguir y atrapar juguetes, imitando la caza, reducía en torno a un 25 por ciento las presas que los gatos traían a casa. Tiene lógica: un gato que ha podido expresar su instinto de caza en casa necesita menos buscarlo fuera. Usa cañas con plumas o muñecos, mueve el juguete como si fuera una presa, déjale atraparlo y termina con un premio. No es una solución total, pero es fácil, gratuito y mejora además el bienestar del gato y vuestra relación. Es la misma lógica que los comederos de tipo puzle, que hacen que cace su propia comida.

La dieta también influye

El mismo estudio encontró otro resultado llamativo: los gatos que pasaron a comer un alimento de alta calidad, con proteína procedente sobre todo de carne y sin cereales, trajeron a casa en torno a un 36 por ciento menos de presas. Los investigadores plantearon que algunos gatos podrían cazar en parte para compensar alguna carencia nutricional, aunque la causa exacta no está clara. Hay que tomar este dato con prudencia, porque es un solo estudio y no se ha demostrado el mecanismo. Pero si tu gato es un gran cazador, merece la pena comentarlo con el veterinario por si una mejora en la alimentación ayuda. Cualquier cambio de pienso, eso sí, siempre de forma gradual.

Cascabeles y collares de colores

Los cascabeles en el collar reducen algo la caza, sobre todo de aves, porque avisan a la presa, aunque muchos gatos aprenden a moverse sin hacerlos sonar, y no evitan del todo el problema. Hay unas fundas de tela de colores muy vivos que se ponen sobre el collar y que, según varios estudios, reducen bastante la captura de aves, porque las aves ven bien los colores intensos y detectan antes al gato; no sirven para los ratones. Si le pones collar a tu gato, que sea siempre de cierre de seguridad, el que se abre si se engancha, porque un collar normal puede ahorcarle o atraparle una pata. Y recuerda que el collar no sustituye al microchip.

Los riesgos para tu gato

Cazar también tiene riesgos para el gato. Las presas pueden transmitirle parásitos internos, como algunos tipos de lombrices y tenias, y el gato puede infectarse de toxoplasma al comer roedores o aves, por lo que un gato cazador necesita una pauta de desparasitación más frecuente, que debe indicar el veterinario. Un ratón envenenado con raticida puede intoxicar al gato que se lo come, y los raticidas anticoagulantes provocan hemorragias internas graves que pueden aparecer días después. Si sospechas que tu gato ha comido un roedor envenenado, ve al veterinario aunque esté bien. También pueden sufrir mordeduras, heridas e infecciones. Los gatos con salida necesitan una revisión veterinaria más frecuente.

Si encuentras un pájaro vivo

Si tu gato trae un pájaro o un animal herido pero vivo, sepáralo del gato, mételo en una caja de cartón con agujeros, en un sitio oscuro, tranquilo y templado, sin darle de comer ni de beber, y contacta con un centro de recuperación de fauna salvaje de tu comunidad autónoma o con los agentes medioambientales. Aunque parezca que está bien, un ave atrapada por un gato suele necesitar tratamiento, porque la saliva del gato contiene bacterias que pueden provocarle una infección mortal en poco tiempo. No intentes curarlo ni alimentarlo por tu cuenta. Y, sobre todo, aprovecha para replantearte cómo reducir las salidas sin control de tu gato.

Lo que importa

Los gatos cazan por instinto, no por hambre, y no hay que castigarles por traer presas. Lo que más reduce la caza es que no salgan sin control, sobre todo de noche y al amanecer. Jugar a cazar en casa a diario y una dieta de calidad, rica en carne, también ayudan, igual que las fundas de colores en el collar de seguridad. Y desparasita más si caza.

Contenido divulgativo de Michipedia. No sustituye el criterio de un veterinario ni de un etólogo felino: cada gato es un individuo.

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