Hierba gatera o catnip: qué le hace a tu gato y si es segura
Un puñado de hojas secas y tu gato, el mismo que se pasa el día durmiendo, se revuelca, se frota, babea y corretea como un loco durante unos minutos. La hierba gatera es una de las curiosidades más divertidas del mundo felino, y es segura. Pero no a todos los gatos les hace efecto, y conviene saber por qué y qué alternativas hay.
Por Javier, que escribe todo lo que hay en esta web
Qué es la hierba gatera
La hierba gatera, también llamada nébeda o catnip en inglés, es una planta de la familia de la menta, de nombre científico Nepeta cataria, que crece de forma silvestre en buena parte de Europa, incluida España. Sus hojas y tallos contienen una sustancia aromática, la nepetalactona, que es la responsable del efecto en los gatos. No hay que confundirla con la llamada hierba para gatos, que se vende en macetas en los supermercados y que en realidad son brotes de cereales como trigo, cebada o avena: esa hierba la mordisquean muchos gatos, pero no les produce ningún efecto como el de la gatera. Son dos cosas distintas con nombres parecidos.
Qué le hace al gato
Cuando un gato sensible huele la hierba gatera, la nepetalactona llega a unos receptores de su nariz y activa zonas del cerebro relacionadas con las emociones y el placer. La reacción típica dura entre cinco y quince minutos: el gato huele, lame o mordisquea la hierba, se frota las mejillas y la cabeza contra ella, se revuelca, a veces babea, ronronea o maúlla, y puede alternar momentos de euforia, con carreras y saltos, con otros de relajación total. Investigaciones recientes han comprobado que estas sustancias activan en el gato el sistema de recompensa basado en opioides naturales del propio cuerpo, lo que explica esa sensación de bienestar. Después, el gato pierde el interés.
Por qué a unos gatos les afecta y a otros no
No todos los gatos responden a la hierba gatera. Aproximadamente entre la mitad y dos tercios de los gatos adultos reaccionan, y el resto no muestra ningún interés especial. La sensibilidad es hereditaria, es decir, depende de los genes que el gato ha recibido de sus padres, y no tiene nada que ver con el sexo, la raza ni si está esterilizado. Además, los gatitos pequeños no suelen responder hasta que tienen unos tres a seis meses de edad, así que si tu gatito no le hace caso, puede que solo tenga que crecer. Si tu gato adulto no reacciona a la hierba gatera, no hay nada malo en él: simplemente es de los que no tienen esa sensibilidad.
¿Es segura? ¿Crea adicción?
La hierba gatera es segura para los gatos y no crea adicción ni dependencia. No es una droga en el sentido en que lo entendemos para las personas, y el gato no desarrolla síntomas de abstinencia cuando no la tiene. Tampoco es tóxica. Lo único que puede pasar es que, si el gato se come una cantidad grande de hierba fresca o seca, tenga algún vómito o heces blandas pasajeros. Algunos gatos se excitan tanto bajo su efecto que pueden volverse algo bruscos o agresivos durante unos minutos, sobre todo si hay otros gatos alrededor, así que en casas con varios gatos conviene ofrecerla por separado o vigilar. Fuera de eso, es una forma segura y barata de enriquecer la vida de tu gato.
Por qué se frotan: una teoría muy interesante
Durante mucho tiempo nadie sabía por qué los gatos reaccionan así a estas plantas. Un estudio japonés de 2021 aportó una explicación muy curiosa: las sustancias de la hierba gatera y del matatabi tienen efecto repelente de mosquitos, y al frotarse y revolcarse sobre la planta, el gato se impregna la cabeza y el cuello de ellas y queda más protegido de las picaduras. Los investigadores comprobaron que los gatos que se habían frotado con estas sustancias atraían menos mosquitos. La sensación placentera sería, según esta hipótesis, la forma que tiene la evolución de animar al gato a frotarse. Es una explicación aún en estudio, pero encaja muy bien con lo que se ve.
Alternativas: matatabi y valeriana
Si a tu gato no le hace efecto la hierba gatera, puede que sí le haga otra planta. El matatabi, también llamado vid plateada, es una enredadera asiática cuyas ramas secas y frutos se venden en palitos para morder o en polvo, y que en un estudio de 2017 provocó reacción en cerca del 80 por ciento de los gatos, incluidos muchos de los que no respondían a la hierba gatera. La raíz de valeriana y la madera de madreselva tártara también atraen a una parte de los gatos. Merece la pena probar varias: en ese mismo estudio, casi todos los gatos respondían al menos a una de ellas. Los palitos de matatabi, además, son buenos para morder y ayudan a gatos que mordisquean cosas.
Cómo dársela y cada cuánto
La hierba gatera se vende seca, a granel o en bolsitas, en espray, dentro de juguetes de tela o en semillas para cultivarla. Para probar, basta con un pellizco de hierba seca en el suelo o frotado en un juguete o en el rascador. Después del efecto, el gato se vuelve insensible a la hierba durante un tiempo, entre media hora y un par de horas, por lo que no tiene sentido darle más justo después. Lo ideal es usarla como premio ocasional, unas pocas veces por semana, para que no pierda la novedad. Guárdala en un recipiente cerrado, porque la nepetalactona se evapora con el tiempo y la hierba vieja pierde potencia. Y fuera del alcance del gato, o abrirá el bote él solo.
Usos prácticos
Además de por diversión, la hierba gatera es útil en varias situaciones. Frotada en un rascador nuevo, ayuda a que el gato se interese por él en vez de por el sofá. Dentro de una caja de cartón o de una cama nueva, puede animarle a explorarla. Dentro del transportín, en algunos gatos, ayuda a que lo vean como un sitio agradable, aunque en otros la excitación no es lo que buscas antes de un viaje. Para gatos de interior poco activos o con sobrepeso, un juguete con hierba gatera puede animarles a moverse. Y en gatos estresados, a veces, ayuda a relajarse después del efecto. No es un tratamiento, pero sí una buena herramienta de enriquecimiento.
Cuánto cuesta y cómo cultivarla
La hierba gatera seca cuesta en España entre 3 y 8 euros la bolsa, y dura bastante, porque se usa en cantidades pequeñas. Los espráis rondan los 5 a 10 euros, los juguetes con hierba gatera, de 3 a 12 euros, y los palitos de matatabi, entre 5 y 10 euros el paquete. Las semillas cuestan un par de euros, y la planta es fácil de cultivar en maceta en un balcón o una ventana soleada; también se venden plantas ya crecidas en algunos viveros. Si la cultivas, ten en cuenta que el gato puede revolcarse sobre la maceta y destrozarla, así que conviene protegerla y cortar algunas hojas para dárselas. Comprueba siempre que lo que compras es Nepeta cataria y no otra planta.
Ojo con otras plantas
Que la hierba gatera sea segura no significa que todas las plantas lo sean. Muchas plantas de interior y de jardín son tóxicas para los gatos, algunas de forma grave, y los lirios en particular pueden provocar un fallo renal mortal con muy poca cantidad, incluido el polen o el agua del jarrón. Antes de traer una planta nueva a casa, comprueba si es segura para tu gato. Y si tu gato tiene costumbre de mordisquear plantas, ofrécele su propia maceta de hierba para gatos, la de cereales, que puede satisfacer esa necesidad sin riesgo. Si notas que tu gato come plantas de forma compulsiva o vomita con frecuencia después, coméntalo con el veterinario.
La hierba gatera (Nepeta cataria) es segura y no crea adicción: provoca de cinco a quince minutos de euforia o relajación y luego el gato se vuelve insensible un rato. Solo responde la mitad o dos tercios de los gatos, y no los gatitos pequeños. Si al tuyo no le hace nada, prueba el matatabi o la valeriana. Úsala como premio ocasional.
Contenido divulgativo de Michipedia. No sustituye el criterio de un veterinario ni de un etólogo felino: cada gato es un individuo.