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18 de octubre de 2026 · 6 min de lectura

Por qué el gato tira cosas de la mesa y cómo conseguir que deje de hacerlo

El gato que te mira a los ojos mientras empuja tu taza hasta el borde de la mesa es casi un clásico. No lo hace por fastidiar, aunque lo parezca: detrás hay instinto, curiosidad, aburrimiento y, muy a menudo, algo que ha aprendido de ti. Saber cuál de esas cosas es en tu gato te dirá cómo resolverlo.

Por Javier, que escribe todo lo que hay en esta web

Kurilian Bobtail
Kurilian Bobtail · foto de TRUE KURILIANS (CC BY-SA 4.0)

El instinto de cazador

Para un gato, tocar con la pata algo desconocido es la forma natural de investigarlo. En la naturaleza, un cazador comprueba con toques rápidos si un objeto se mueve, si está vivo o si es peligroso, antes de acercar la boca o los bigotes. Un bolígrafo, un tapón o un pendiente encima de la mesa son objetos pequeños, del tamaño de una presa, y el gato hace con ellos lo que haría con un ratón: tocar, empujar, ver qué pasa. Cuando el objeto cae y hace ruido o rueda, la experiencia resulta aún más interesante. Por eso suelen ser los objetos pequeños y ligeros los que acaban en el suelo, y no los grandes y pesados.

Porque funciona para llamar tu atención

Esta es la causa más frecuente en gatos de interior. El gato tira algo y tú te levantas, le hablas, le riñes, lo recoges o le persigues. Para un gato aburrido, cualquier reacción es una recompensa, incluso una negativa. En pocas repeticiones aprende que empujar cosas de la mesa es una forma infalible de conseguir que le hagas caso. Por eso muchos gatos lo hacen mirándote fijamente, o justo cuando estás al teléfono, trabajando o en la cama. Es especialmente típico por la mañana temprano: el gato que quiere el desayuno descubre que tirar el móvil de la mesilla te despierta antes que maullar.

Aburrimiento y energía acumulada

Un gato joven que pasa muchas horas solo en un piso sin estímulos necesita gastar energía de alguna manera, y las estanterías llenas de objetos se convierten en su parque de juegos. Si el tirar cosas va acompañado de otras señales de aburrimiento, como carreras nocturnas, ataques a tus tobillos, maullidos de reclamo o arañazos en los muebles, es probable que le falte actividad. La solución no está en castigarle, sino en darle más juego y más cosas que hacer. Un gato que ha cazado, ha comido y está cansado rara vez se dedica a vaciar la mesa del salón.

Su territorio está en alto

Los gatos se sienten seguros en las alturas, desde donde pueden vigilar sin ser molestados. Si la estantería o la mesa que más le gusta está llena de cosas, es posible que simplemente las esté apartando para hacerse sitio. También puede ocurrir con superficies a las que llega de un salto: si al aterrizar se encuentra objetos, los aparta. En este caso, la solución más sencilla es ofrecerle sus propios espacios en alto, despejados y cómodos: un rascador alto, una repisa junto a la ventana o una estantería solo para él. Y despejar las superficies donde no quieres que suba, para que no tenga nada que ganar en ellas.

Qué no hacer

No le grites, no le persigas y no le pulverices con agua. Además de que es poco eficaz y deteriora vuestra relación, cualquiera de estas reacciones es atención, y puede reforzar justamente lo que quieres evitar. Tampoco sirve reñirle cuando ya ha tirado algo: no relaciona el castigo con lo que hizo hace un rato. Y evita dejar a su alcance objetos peligrosos que pueda tirar y luego tragarse, como gomas de pelo, hilos, agujas, pendientes, pilas de botón o medicamentos: un gato que juega con ellos en el suelo puede acabar ingiriéndolos, y eso sí es un problema serio.

Qué sí funciona

Primero, retira las tentaciones: guarda los objetos frágiles o pequeños en cajones, en vitrinas o lejos de los bordes. Segundo, dale una alternativa mejor: juguetes pequeños que pueda empujar y perseguir, pelotas, ratones de tela, comederos de rompecabezas que le hagan trabajar para conseguir su comida. Tercero, organiza sesiones de juego de cinco a diez minutos varias veces al día con una caña, que imiten una caza completa, terminando con una pequeña comida. Y cuarto, si lo hace para llamar tu atención, no reacciones: recoge el objeto más tarde, sin hablarle ni mirarle, y préstale atención cuando esté tranquilo, no cuando tire cosas.

El caso del desayuno

Si tu gato tira cosas de la mesilla de madrugada para despertarte y que le des de comer, el problema es la hora de la comida, no los objetos. Un comedero automático programado para la hora en que suele despertarte rompe la asociación entre despertarte a ti y conseguir comida, porque la comida llega sola. Ayuda también una última comida justo antes de acostarte, después de una buena sesión de juego. Y retira de la mesilla todo lo que pueda tirar. Durante unos días es probable que insista con más fuerza, porque lo que antes funcionaba ha dejado de hacerlo, pero si no cedes, acabará desistiendo.

Objetos que nunca deberían estar a su alcance

Hay cosas que conviene guardar siempre, tire tu gato cosas o no. Las pilas de botón, que si se muerden o se tragan causan quemaduras graves en la boca y el esófago. Los medicamentos humanos, sobre todo el paracetamol y los antiinflamatorios, que son muy tóxicos para los gatos incluso en cantidades pequeñas. Los hilos con aguja, las gomas de pelo y las cintas de regalo, que pueden quedarse enganchados en el intestino. Los ambientadores y aceites esenciales concentrados, y las plantas tóxicas, sobre todo los lirios, cuyo polen basta para dañar los riñones. Si sospechas que se ha tragado algo de esta lista, no esperes a ver síntomas: llama al veterinario.

Cuando conviene consultar

Tirar cosas suele ser un comportamiento normal. Pero si aparece de repente en un gato adulto que nunca lo había hecho, y va acompañado de otros cambios, como más hambre, más actividad, adelgazamiento o maullidos insistentes, hay que pensar en el hipertiroidismo, sobre todo en gatos de más de diez años. Si un gato mayor empieza a tirar cosas porque parece que no las ve o que calcula mal los saltos, puede haber un problema de vista o de articulaciones. Y si el comportamiento se vuelve compulsivo, junto con otras conductas repetitivas, un veterinario con formación en etología puede ayudarte a entender qué le pasa.

Gatitos y gatos jóvenes

Si tu gato tiene menos de dos años, es muy probable que tirar cosas sea, sobre todo, juego y exploración. Los gatitos investigan todo con las patas y aprenden cómo funcionan los objetos: qué rueda, qué cae, qué suena. Es una fase que suele suavizarse con la edad, sobre todo si tiene juguetes adecuados y suficiente juego. Durante esta etapa, lo más práctico es adaptar la casa: retirar los objetos frágiles de los bordes, cerrar los armarios con cierres de seguridad si es necesario y darle muchas oportunidades de jugar con cosas que sí puede tirar. Un compañero de juego de su edad también ayuda mucho a canalizar esa energía.

Lo que importa

El gato tira cosas por instinto de caza, por curiosidad, por aburrimiento o porque ha aprendido que así le haces caso. Retira lo frágil y lo peligroso, dale juguetes y sitios en alto propios, juega con él varias veces al día y no reacciones cuando lo hace para llamar tu atención. Si aparece de repente en un gato mayor, consulta al veterinario.

Contenido divulgativo de Michipedia. No sustituye el criterio de un veterinario ni de un etólogo felino: cada gato es un individuo.

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