Las 60 razas

Escribe para filtrar, o entra por grupo. Ver los listados temáticos →
Mau egipcio, gato de tamaño mediano de Egipto, de pelo corto

Mau egipcio

El velocista del Nilo

También conocido como: Egyptian Mau · Mau · Gato egipcio · Gato egipcio moteado

Ver el comparador

Mau egipcio, gato de tamaño mediano de Egipto, de pelo cortoMau egipcio, gato de tamaño mediano de Egipto, de pelo corto (foto 2)Mau egipcio, gato de tamaño mediano de Egipto, de pelo corto (foto 3)Mau egipcio, gato de tamaño mediano de Egipto, de pelo corto (foto 4)Mau egipcio, gato de tamaño mediano de Egipto, de pelo corto (foto 5)Mau egipcio, gato de tamaño mediano de Egipto, de pelo corto (foto 6)

Fotos: Achet Aton (CC BY-SA 4.0) · Nickolas Titkov from Moscow, Russian Federation (CC BY-SA 2.0), vía Wikimedia Commons.

Ficha

23–30 cmAltura a la cruz
2,5–5 kgPeso adulto
12–16 añosEsperanza de vida
45 min de juego/díaJuego diario
GrupoAspecto salvaje
OrigenEgipto / Italia
TamañoMediano
PeloCorto, fino y sedoso
ColoresPlata, bronce y humo, siempre moteado; ojos verde grosella
HipoalergénicoNo
Origen de la raza1956
Camada típica*3 a 5 gatitos
Coste estimado*860 – 1190 € al año

Calcular lo que te costaría a ti, con tu situación →

* Camada y coste son estimaciones orientativas a partir del tamaño y de las necesidades de cepillado y salud de la raza, no cifras medidas de ejemplares concretos.

¿Encaja este gato contigo? Haz el test y verás aquí tu porcentaje de compatibilidad con Mau egipcio y con cualquier otra raza. Hacer el test

Cómo es

Es uno de los pocos gatos domésticos con un moteado natural, sin cruces modernos con felinos salvajes. La raza actual se debe a la princesa rusa exiliada Natalia Troubetzkoy, que en los años cincuenta llevó maus desde El Cairo a Italia y en 1956 a Estados Unidos. Tiene una marca en forma de M o escarabajo en la frente, ojos verdes muy expresivos y un pliegue de piel que va del flanco a la rodilla trasera y le permite zancadas largas: es uno de los gatos más rápidos que existen. De carácter es leal y muy apegado a su familia, pero reservado con extraños y sensible a los cambios y al ruido.

Carácter

LealRápidoSensibleReservado
Actividad
4/5
Con niños
4/5
Con perros
3/5
Con otros gatos
3/5
Facilidad para aprender
4/5
Cuánto maúllamenos es mejor
3/5
Caída de pelomenos es mejor
2/5
Necesidad de cepilladomenos es mejor
1/5
Robustez de salud
3/5
Vida en piso
4/5
Aguanta la soledad
2/5
Apto para primerizos
3/5
cuanto más, mejor cuanto menos, mejor

Cuidados

Pelo de mantenimiento mínimo. Necesita juego de carrera y caza: le encantan las cañas y los juguetes que se mueven rápido. Al ser sensible, conviene un hogar tranquilo, rutinas estables y presentaciones lentas a visitas y otros animales. Vigila el peso y la temperatura: tolera mal el frío. Le gusta observar desde lo alto: una balda junto a la ventana le da seguridad. Ojo con las puertas y balcones abiertos, porque es rapidísimo.

Salud

Raza con poca diversidad genética. Se han descrito déficit de piruvato quinasa (PK-def, con prueba), cardiomiopatía, urolitiasis y, en algunas líneas, casos de degeneración espongiforme del sistema nervioso. Pide al criador PK-def de los padres y pregunta por antecedentes neurológicos y cardiacos.

Información divulgativa sobre tendencias de la raza, no un diagnóstico. Cualquier síntoma debe valorarlo tu veterinario.

Cómo es de gatito

Un gatito de Mau egipcio no debería separarse de su madre antes de las doce o trece semanas, que es lo que piden las principales asociaciones felinas: en ese tiempo aprende de ella y de sus hermanos a controlar el mordisco, a usar el arenero y a relacionarse con otros gatos. Crece deprisa: a los seis meses ya tiene casi su tamaño, y el cuerpo y el carácter terminan de asentarse hacia el año y medio.

El periodo sensible de socialización del gato es muy temprano, más o menos entre la segunda y la séptima semana de vida, así que buena parte se juega en casa del criador o de la casa de acogida. Un gatito que en ese tiempo ha sido manipulado a diario por personas distintas suele ser un adulto mucho más confiado. Al llegar a casa, tú sigues sumando experiencias buenas y sin agobio: visitas tranquilas, el transportín abierto como un mueble más, el cepillo y que le toquen las patas. Lo que no conozca ahora le costará más después.

Es un gatito de mucha actividad (4 sobre 5 de adulto): trepa cortinas, persigue tobillos y de madrugada organiza carreras. No es mala educación, es caza sin presa. Con 45 minutos de juego al día en sesiones cortas con una caña, y un rascador alto desde el primer día, se canaliza. Lo que no funciona es jugar con las manos: lo que aprenda ahora lo hará de adulto con 3,8 kilos.

Aprende con facilidad (4 sobre 5): con clicker y premios pequeños puede aprender a venir cuando lo llamas, a entrar solo en el transportín e incluso a ir con arnés. Empieza ahora, que de gatito todo cuesta menos.

Antes de que llegue: un arenero por gato y uno más, lejos de la comida; rascadores en los sitios de paso; y ventanas y balcones con red, porque un gatito no calcula las alturas. En la primera semana, visita al veterinario para la revisión, la desparasitación y la pauta de vacunas.

Un día normal con un Mau egipcio

Un día normal con un Mau egipcio adulto no gira en torno a paseos, sino a ratos de juego: dos o tres sesiones de diez a quince minutos que imiten una caza completa (acechar, perseguir, atrapar) y que terminen con algo de comida. En total, unos 45 minutos al día, y el resto lo organiza él: siestas, ronda de vigilancia por la casa y un buen rato mirando por la ventana.

En una raza de actividad 4 sobre 5, ese juego no es opcional: un Mau egipcio que se aburre lo hace notar tirando cosas de las estanterías, atacando tobillos o despertándote de madrugada. Ayudan los rascadores altos, las repisas para trepar, una ventana con vistas (y con red) y los comederos de rompecabezas, que convierten la comida en un problema que resolver.

Lleva mal la soledad (2 sobre 5). Si pasáis fuera toda la jornada, la solución que mejor funciona en esta raza no son más juguetes, sino un segundo gato de energía parecida, presentado con calma.

El pelo se mantiene casi solo: una pasada a la semana con guante de goma o cepillo suave basta.

Y lo que no se ve pero lo decide todo: el arenero se limpia a diario y la arena se cambia entera cada una o dos semanas. Es lo que más evita que un gato deje de usarlo.

Qué darle de comer

Un Mau egipcio adulto y esterilizado de unos 3,8 kg necesita alrededor de 226 kilocalorías al día, que con un pienso seco corriente son unos 58 gramos, mejor repartidos en varias tomas pequeñas, que es como come un gato. En dinero, la comida le va a costar del orden de 230 € al año. Son cifras de partida: quien manda es su cuerpo, y tienes que notarle las costillas al pasar la mano sin apretar.

El gato es carnívoro estricto: necesita proteína animal y taurina, y no se adapta a dietas vegetarianas ni a la comida de perro. Además bebe poco por naturaleza, así que incluir comida húmeda y poner una fuente o varios cuencos de agua lejos del comedero ayuda a su riñón y a sus vías urinarias.

Nada de leche de vaca (la mayoría de gatos adultos no tolera la lactosa), ni cebolla, ajo, uvas o chocolate. Los premios cuentan como comida y no deberían pasar de una décima parte de lo que come al día.

Calcular su ración exacta con tu pienso →

Qué esperar en cada etapa

Los primeros seis meses

Vacunas, desparasitaciones, el cambio de dientes hacia los cuatro o cinco meses y las normas de casa. Es también cuando se acostumbra al transportín, al cepillo y a que le revisen la boca y las uñas, y eso te ahorrará muchos malos ratos en los 14 años que vienen. La esterilización se suele hacer antes del primer celo, que puede llegar hacia los cuatro o seis meses.

De los seis meses a los dos años

La adolescencia: más energía, más pruebas de límites y, en los machos sin castrar, marcaje con orina. Tras la esterilización las necesidades de energía bajan, así que es el momento de ajustar la ración antes de que aparezcan los kilos de más. En el Mau egipcio, a los dos años ya es el gato que va a ser.

De los dos a los 11 años

Su mejor momento. Revisión anual con vacunas según su estilo de vida, control de peso y una mirada a la boca, porque el sarro y la gingivitis empiezan aquí. A partir de los siete u ocho años, analítica de sangre y orina en la revisión: es la forma de pillar a tiempo lo que el gato esconde.

A partir de los 11

Entra en la etapa senior. El gato disimula el dolor, así que los primeros signos no son quejas: deja de subir a los sitios altos, salta en dos tiempos, se acicala menos o hace sus cosas fuera del arenero porque le cuesta entrar. Casi siempre es artrosis, y se trata. Conviene pasar a dos revisiones al año con analítica (riñón, tiroides y tensión), un arenero de bordes bajos y rampas o escalones hacia sus sitios favoritos.

El final

La esperanza de vida del Mau egipcio está entre los 12 y los 16 años. Está en la media felina. Lo que más la alarga es lo mismo en cualquier gato: peso controlado, dientes cuidados, revisiones con analítica y, si sale, que sea de forma segura.

Si vas a comprar uno

Si decides comprar en vez de adoptar, de dónde venga el gatito importa más que el pedigrí. Las preguntas que valen para cualquier raza: ¿puedo ver a la madre y a la camada en casa? ¿Qué pruebas de salud tienen los padres, y me las enseñas? ¿Cuántas camadas tienes al año y de cuántas razas? ¿A qué edad entregas? ¿Qué pasa si no puedo quedármelo? Si esquiva alguna, mala señal. Y desconfía de los «Mau egipcio sin pedigrí» muy baratos: en gatos es muy habitual que sean mestizos que se le parecen.

En el Mau egipcio en concreto, pide ecocardiografía de los reproductores para descartar cardiomiopatía hipertrófica y la prueba de déficit de piruvato quinasa (PK-def). Un criador serio las tiene y las enseña sin que se las pidas; si te dice que «no hacen falta porque sus gatos están sanos», ya sabes bastante.

En un híbrido, pregunta siempre por la generación (F1, F2, F3…): las primeras son más grandes, más intensas y con más necesidades, y conviene que consultes en tu comunidad si se exige algo para tenerlas.

Su salud media está en 3 sobre 5, en la parte media de la tabla: las pruebas de los padres marcan la diferencia.

Y lo que dice la ley en España: con la Ley 7/2023 de bienestar animal, los gatos ya no se venden en tiendas, solo directamente desde criadores registrados. Pide el número de registro, el microchip y la cartilla con vacunas y desparasitaciones, y el pedigrí de una asociación reconocida si te lo venden como Mau egipcio. Lo que cada comunidad exige además lo tienes en la página de normativa.

Con qué se confunde

Curiosidades

«Mau» significaba gato en el egipcio antiguo.

Se le atribuyen carreras de hasta 48 km/h, una cifra que no está bien medida pero lo sitúa entre los gatos más rápidos.

Natalia Troubetzkoy llevó a Estados Unidos tres maus llamados Baba, Liza y Jojo.

Cuando está contento mueve la cola y «baila» sobre las patas traseras.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos años vive un Mau egipcio?

Un Mau egipcio vive de media entre 12 y 16 años, en la línea de la media felina. El Mau egipcio tiene una salud corriente: con revisiones anuales y el peso controlado suele llegar bien.

¿Cuánto pesa un Mau egipcio adulto?

Un Mau egipcio adulto pesa 2,5–5 kg, las hembras en la parte baja y los machos en la alta, y mide unos 23–30 cm a la cruz. Es un gato de tamaño medio, en la línea del gato doméstico corriente.

¿Cuánto juego necesita un Mau egipcio?

Unos 45 min de juego al día, mejor en dos o tres sesiones cortas que en una larga. El Mau egipcio es activo de verdad: si no gasta energía jugando, la gasta de madrugada o con tus tobillos.

¿Suelta mucho pelo el Mau egipcio?

El Mau egipcio tiene el pelo corto, fino y sedoso. Suelta poco: apenas se nota en casa. El cepillado es cosa de un momento a la semana.

¿Es el Mau egipcio un buen gato para piso?

Sí. El Mau egipcio se adapta bien a un piso: lo que necesita no son metros, sino altura, rascadores y juego. Eso sí, ventanas y balcones con red: las caídas desde altura son una de las urgencias más frecuentes en gatos de ciudad.

¿Se lleva bien el Mau egipcio con los niños?

El Mau egipcio suele llevarse bien con los niños y les sigue el juego. Aun así, conviene enseñarles a tratarlo y supervisar con los más pequeños.

¿Se lleva bien el Mau egipcio con los perros?

Depende del perro y de cómo se hagan las presentaciones. El Mau egipcio convive con perros tranquilos si tiene sitios altos donde estar a salvo.

¿Se lleva bien el Mau egipcio con otros gatos?

El Mau egipcio convive con otros gatos si la presentación es gradual y cada uno tiene su espacio y sus recursos. De hecho, como lleva mal la soledad, un segundo gato suele ser buena idea si pasáis muchas horas fuera.

¿Maúlla mucho el Mau egipcio?

Lo normal en un gato. El Mau egipcio maúlla para saludar y para pedir comida, sin llegar a ser pesado.

¿Puede quedarse solo en casa un Mau egipcio?

Regular. El Mau egipcio aguanta ratos, pero las jornadas largas se le hacen eternas y lo nota su comportamiento. Más de un día seguido, nunca sin que alguien pase a verlo.

¿Es hipoalergénico el Mau egipcio?

No. El Mau egipcio no se considera hipoalergénico. En realidad ningún gato lo es: la proteína Fel d 1, que causa la mayoría de alergias, está en la saliva y la piel de todos los gatos.

¿Qué enfermedades tiene el Mau egipcio?

Raza con poca diversidad genética. Se han descrito déficit de piruvato quinasa (PK-def, con prueba), cardiomiopatía, urolitiasis y, en algunas líneas, casos de degeneración espongiforme del sistema nervioso. Pide al criador PK-def de los padres y pregunta por antecedentes neurológicos y cardiacos. En resumen, la salud del Mau egipcio está en la media: revisión anual y analítica a partir de los siete u ocho años.

¿Cuánto cuesta mantener un Mau egipcio?

Con nuestro cálculo, el mismo de la calculadora, mantener un Mau egipcio cuesta 860 – 1190 € al año, unos 85 € al mes de media, contando comida, arena, veterinario de rutina y el resto de gastos habituales. El precio del gatito es aparte; lo que de verdad cuesta son los 16 años siguientes.

Para seguir leyendo

Adoptar en vez de comprar

En protectoras y casas de acogida hay sobre todo gatos comunes, pero también llegan gatos de raza o con mucho de Mau egipcio, a menudo adultos con el carácter ya hecho. Antes de comprar, merece la pena mirar.

Razas parecidas

Mau egipcio comparado con otras razas

Abrir en la enciclopedia Adoptar en tu provincia

Ver comparativa