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Savannah, gato de tamaño muy grande de Estados Unidos, de pelo corto

Savannah

Un serval con carnet doméstico

También conocido como: Gato savannah · Savana · Gato serval · Savannah F1 · Gato híbrido

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Savannah, gato de tamaño muy grande de Estados Unidos, de pelo cortoSavannah, gato de tamaño muy grande de Estados Unidos, de pelo corto (foto 2)Savannah, gato de tamaño muy grande de Estados Unidos, de pelo corto (foto 3)Savannah, gato de tamaño muy grande de Estados Unidos, de pelo corto (foto 4)Savannah, gato de tamaño muy grande de Estados Unidos, de pelo corto (foto 5)Savannah, gato de tamaño muy grande de Estados Unidos, de pelo corto (foto 6)

Fotos: Sokrates 399 (CC BY 4.0) · Savannah Clark (CC BY-SA 4.0) · will.wade (CC BY-SA 2.0) · Maxinjo (CC0), vía Wikimedia Commons.

Ficha

35–45 cmAltura a la cruz
5–11 kg (según generación)Peso adulto
12–20 añosEsperanza de vida
60 min de juego/díaJuego diario
GrupoAspecto salvaje
OrigenEstados Unidos
TamañoMuy grande
PeloCorto, denso y algo áspero
ColoresAtigrado moteado marrón, plata moteado, negro y humo negro
HipoalergénicoNo
Origen de la raza1986
Camada típica*3 a 6 gatitos
Coste estimado*1000 – 1390 € al año

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* Camada y coste son estimaciones orientativas a partir del tamaño y de las necesidades de cepillado y salud de la raza, no cifras medidas de ejemplares concretos.

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Variedades

Las generaciones del Savannah

F1Padre serval: el más grande, salvaje y caro; machos estérilesF2–F3Abuelo o bisabuelo serval; aún muy intensos, machos casi siempre estérilesF4–F5 y siguientesMás domésticos y manejables; los machos suelen recuperar la fertilidad

Cómo es

Nació en 1986 del cruce entre un serval macho, un felino salvaje africano, y una gata siamesa; la gatita se llamó Savannah y dio nombre a la raza. Se cría por generaciones: F1 tiene un progenitor serval, F2 un abuelo, y así sucesivamente. Cuanto más cerca del serval, más grande, más caro y menos doméstico. Es un gato enorme y estilizado, de patas largas, orejas altas y salto vertical de más de dos metros. Es leal y curioso, juega con el agua y aprende a ir con arnés, pero no es para cualquiera: necesita espacio, mucha actividad y alguien con experiencia. Las primeras generaciones se acercan más a un animal salvaje que a un gato de sofá.

Carácter

AtléticoCuriosoIntensoLeal
Actividad
5/5
Con niños
3/5
Con perros
3/5
Con otros gatos
2/5
Facilidad para aprender
4/5
Cuánto maúllamenos es mejor
3/5
Caída de pelomenos es mejor
2/5
Necesidad de cepilladomenos es mejor
1/5
Robustez de salud
3/5
Vida en piso
1/5
Aguanta la soledad
2/5
Apto para primerizos
1/5
cuanto más, mejor cuanto menos, mejor

Cuidados

Necesita una casa grande, enriquecida y a prueba de saltos: estanterías, rascadores de suelo a techo, ventanas con malla resistente y nada frágil a su alcance. Mínimo una hora diaria de juego activo y retos mentales. Antes de comprar una generación temprana, consulta a tu comunidad autónoma: la Ley 7/2023 prevé un listado positivo de animales de compañía y la tenencia de híbridos con fauna silvestre puede tener requisitos. Exige papeles de origen. Un F1 puede superar los 10.000 €.

Salud

En generaciones avanzadas es un gato bastante robusto. Los machos F1–F3 suelen ser estériles. La diferencia de gestación entre serval (unos 74 días) y gata (unos 65) hace que algunos F1 nazcan prematuros. Conviene ecocardio para descartar HCM. Si el veterinario no conoce híbridos, busca uno de exóticos o felinos.

Información divulgativa sobre tendencias de la raza, no un diagnóstico. Cualquier síntoma debe valorarlo tu veterinario.

Cómo es de gatito

Un gatito de Savannah no debería separarse de su madre antes de las doce o trece semanas, que es lo que piden las principales asociaciones felinas: en ese tiempo aprende de ella y de sus hermanos a controlar el mordisco, a usar el arenero y a relacionarse con otros gatos. Es una raza de desarrollo lento: aunque a los seis meses parezca hecho, sigue ganando cuerpo y no termina de hacerse hasta entre los tres y cinco años. El gatito que te llevas no se parece todavía al gato de 5–11 kg (según generación) que tendrás.

El periodo sensible de socialización del gato es muy temprano, más o menos entre la segunda y la séptima semana de vida, así que buena parte se juega en casa del criador o de la casa de acogida. Un gatito que en ese tiempo ha sido manipulado a diario por personas distintas suele ser un adulto mucho más confiado. Al llegar a casa, tú sigues sumando experiencias buenas y sin agobio: visitas tranquilas, el transportín abierto como un mueble más, el cepillo y que le toquen las patas. Lo que no conozca ahora le costará más después.

Es un gatito de mucha actividad (5 sobre 5 de adulto): trepa cortinas, persigue tobillos y de madrugada organiza carreras. No es mala educación, es caza sin presa. Con 60 minutos de juego al día en sesiones cortas con una caña, y un rascador alto desde el primer día, se canaliza. Lo que no funciona es jugar con las manos: lo que aprenda ahora lo hará de adulto con 8 kilos.

Aprende con facilidad (4 sobre 5): con clicker y premios pequeños puede aprender a venir cuando lo llamas, a entrar solo en el transportín e incluso a ir con arnés. Empieza ahora, que de gatito todo cuesta menos.

Antes de que llegue: un arenero por gato y uno más, lejos de la comida; rascadores en los sitios de paso; y ventanas y balcones con red, porque un gatito no calcula las alturas. En la primera semana, visita al veterinario para la revisión, la desparasitación y la pauta de vacunas. Y un detalle de su tamaño: compra el arenero y el transportín pensando en el gato adulto, no en el gatito, o tendrás que cambiarlos al año.

Un día normal con un Savannah

Un día normal con un Savannah adulto no gira en torno a paseos, sino a ratos de juego: dos o tres sesiones de diez a quince minutos que imiten una caza completa (acechar, perseguir, atrapar) y que terminen con algo de comida. En total, unos 60 minutos al día, y el resto lo organiza él: siestas, ronda de vigilancia por la casa y un buen rato mirando por la ventana.

En una raza de actividad 5 sobre 5, ese juego no es opcional: un Savannah que se aburre lo hace notar tirando cosas de las estanterías, atacando tobillos o despertándote de madrugada. Ayudan los rascadores altos, las repisas para trepar, una ventana con vistas (y con red) y los comederos de rompecabezas, que convierten la comida en un problema que resolver.

Lleva mal la soledad (2 sobre 5). Si pasáis fuera toda la jornada, la solución que mejor funciona en esta raza no son más juguetes, sino un segundo gato de energía parecida, presentado con calma.

El pelo se mantiene casi solo: una pasada a la semana con guante de goma o cepillo suave basta.

Y lo que no se ve pero lo decide todo: el arenero se limpia a diario y la arena se cambia entera cada una o dos semanas. Es lo que más evita que un gato deje de usarlo.

Qué darle de comer

Un Savannah adulto y esterilizado de unos 8 kg necesita alrededor de 400 kilocalorías al día, que con un pienso seco corriente son unos 103 gramos, mejor repartidos en varias tomas pequeñas, que es como come un gato. En dinero, la comida le va a costar del orden de 300 € al año. Son cifras de partida: quien manda es su cuerpo, y tienes que notarle las costillas al pasar la mano sin apretar.

El gato es carnívoro estricto: necesita proteína animal y taurina, y no se adapta a dietas vegetarianas ni a la comida de perro. Además bebe poco por naturaleza, así que incluir comida húmeda y poner una fuente o varios cuencos de agua lejos del comedero ayuda a su riñón y a sus vías urinarias.

Mientras crece, pienso de gatito. Lo habitual es pasar al de adulto hacia el año, pero en una raza que tarda en hacerse como esta muchos veterinarios lo alargan unos meses: pregúntalo en las revisiones según cómo vaya desarrollándose.

Nada de leche de vaca (la mayoría de gatos adultos no tolera la lactosa), ni cebolla, ajo, uvas o chocolate. Los premios cuentan como comida y no deberían pasar de una décima parte de lo que come al día.

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Qué esperar en cada etapa

Los primeros seis meses

Vacunas, desparasitaciones, el cambio de dientes hacia los cuatro o cinco meses y las normas de casa. Es también cuando se acostumbra al transportín, al cepillo y a que le revisen la boca y las uñas, y eso te ahorrará muchos malos ratos en los 16 años que vienen. La esterilización se suele hacer antes del primer celo, que puede llegar hacia los cuatro o seis meses.

De los seis meses a los dos años

La adolescencia: más energía, más pruebas de límites y, en los machos sin castrar, marcaje con orina. Tras la esterilización las necesidades de energía bajan, así que es el momento de ajustar la ración antes de que aparezcan los kilos de más. En el Savannah, además, sigue creciendo: no termina de hacerse hasta entre los tres y cinco años.

De los dos a los 11 años

Su mejor momento. Revisión anual con vacunas según su estilo de vida, control de peso y una mirada a la boca, porque el sarro y la gingivitis empiezan aquí. A partir de los siete u ocho años, analítica de sangre y orina en la revisión: es la forma de pillar a tiempo lo que el gato esconde.

A partir de los 11

Entra en la etapa senior. El gato disimula el dolor, así que los primeros signos no son quejas: deja de subir a los sitios altos, salta en dos tiempos, se acicala menos o hace sus cosas fuera del arenero porque le cuesta entrar. Casi siempre es artrosis, y se trata. Conviene pasar a dos revisiones al año con analítica (riñón, tiroides y tensión), un arenero de bordes bajos y rampas o escalones hacia sus sitios favoritos.

El final

La esperanza de vida del Savannah está entre los 12 y los 20 años. Es de las razas más longevas, y no es raro que un gato de interior bien cuidado pase de esa cifra.

Si vas a comprar uno

Si decides comprar en vez de adoptar, de dónde venga el gatito importa más que el pedigrí. Las preguntas que valen para cualquier raza: ¿puedo ver a la madre y a la camada en casa? ¿Qué pruebas de salud tienen los padres, y me las enseñas? ¿Cuántas camadas tienes al año y de cuántas razas? ¿A qué edad entregas? ¿Qué pasa si no puedo quedármelo? Si esquiva alguna, mala señal. Y desconfía de los «Savannah sin pedigrí» muy baratos: en gatos es muy habitual que sean mestizos que se le parecen.

En el Savannah en concreto, pide ecocardiografía de los reproductores para descartar cardiomiopatía hipertrófica. Un criador serio las tiene y las enseña sin que se las pidas; si te dice que «no hacen falta porque sus gatos están sanos», ya sabes bastante.

En un híbrido, pregunta siempre por la generación (F1, F2, F3…): las primeras son más grandes, más intensas y con más necesidades, y conviene que consultes en tu comunidad si se exige algo para tenerlas.

Su salud media está en 3 sobre 5, en la parte media de la tabla: las pruebas de los padres marcan la diferencia.

Y lo que dice la ley en España: con la Ley 7/2023 de bienestar animal, los gatos ya no se venden en tiendas, solo directamente desde criadores registrados. Pide el número de registro, el microchip y la cartilla con vacunas y desparasitaciones, y el pedigrí de una asociación reconocida si te lo venden como Savannah. Lo que cada comunidad exige además lo tienes en la página de normativa.

Con qué se confunde

Curiosidades

Fenrir, un Savannah F2 de Michigan, fue reconocido por Guinness en 2022 como el gato doméstico vivo más alto: 47,83 cm.

Australia prohibió su importación en 2008 por el riesgo para la fauna local.

Su bufido recuerda más al del serval, una especie de silbido de serpiente, que al de un gato normal.

TICA lo reconoció como raza nueva en 2001 y le dio el estatus de campeonato en 2012.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos años vive un Savannah?

Un Savannah vive de media entre 12 y 20 años, por encima de lo habitual en un gato. El Savannah tiene una salud corriente: con revisiones anuales y el peso controlado suele llegar bien.

¿Cuánto pesa un Savannah adulto?

Un Savannah adulto pesa 5–11 kg (según generación), las hembras en la parte baja y los machos en la alta, y mide unos 35–45 cm a la cruz. Es de las razas de gato más grandes que existen, y eso se nota en el rascador, el arenero y el transportín, que tienen que ser de talla grande. Además es de desarrollo lento: no alcanza su tamaño final hasta entre los tres y cinco años.

¿Cuánto juego necesita un Savannah?

Unos 60 min de juego al día, mejor en dos o tres sesiones cortas que en una larga. El Savannah es de actividad muy alta: además del juego necesita trepar, rompecabezas de comida y cosas nuevas, o se aburre, y un gato aburrido se busca la vida él solo.

¿Suelta mucho pelo el Savannah?

El Savannah tiene el pelo corto, denso y algo áspero. Suelta poco: apenas se nota en casa. El cepillado es cosa de un momento a la semana.

¿Es el Savannah un buen gato para piso?

El Savannah lleva mal la vida de interior estricta: necesita mucho espacio y estímulo, y un piso pequeño se le queda corto. Eso sí, ventanas y balcones con red: las caídas desde altura son una de las urgencias más frecuentes en gatos de ciudad.

¿Se lleva bien el Savannah con los niños?

El Savannah convive con niños sin problema si se respetan sus normas: no cogerlo a la fuerza, dejarle sitios altos para retirarse y no molestarlo mientras come o duerme. Su juego es intenso y con uñas: mejor caña y juguetes que manos.

¿Se lleva bien el Savannah con los perros?

Depende del perro y de cómo se hagan las presentaciones. El Savannah convive con perros tranquilos si tiene sitios altos donde estar a salvo.

¿Se lleva bien el Savannah con otros gatos?

El Savannah tolera otros gatos con dificultad: si quieres dos, presentación muy lenta y recursos duplicados (areneros, comederos, rascadores).

¿Maúlla mucho el Savannah?

Lo normal en un gato. El Savannah maúlla para saludar y para pedir comida, sin llegar a ser pesado.

¿Puede quedarse solo en casa un Savannah?

Regular. El Savannah aguanta ratos, pero las jornadas largas se le hacen eternas y lo nota su comportamiento. Más de un día seguido, nunca sin que alguien pase a verlo.

¿Es el Savannah un buen gato para primerizos?

El Savannah aprende rápido: con clicker y premios se le enseña a venir, a entrar en el transportín o a ir con arnés. No es raza para empezar: pide experiencia previa con gatos.

¿Es hipoalergénico el Savannah?

No. El Savannah no se considera hipoalergénico. En realidad ningún gato lo es: la proteína Fel d 1, que causa la mayoría de alergias, está en la saliva y la piel de todos los gatos.

¿Qué enfermedades tiene el Savannah?

En generaciones avanzadas es un gato bastante robusto. Los machos F1–F3 suelen ser estériles. La diferencia de gestación entre serval (unos 74 días) y gata (unos 65) hace que algunos F1 nazcan prematuros. Conviene ecocardio para descartar HCM. Si el veterinario no conoce híbridos, busca uno de exóticos o felinos. En resumen, la salud del Savannah está en la media: revisión anual y analítica a partir de los siete u ocho años.

¿Cuánto cuesta mantener un Savannah?

Con nuestro cálculo, el mismo de la calculadora, mantener un Savannah cuesta 1000 – 1390 € al año, unos 100 € al mes de media, contando comida, arena, veterinario de rutina y el resto de gastos habituales. El precio del gatito es aparte; lo que de verdad cuesta son los 20 años siguientes.

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