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18 de octubre de 2026 · 7 min de lectura

Cómo destetar a los gatitos: cuándo empezar, qué darles y cuánto tarda

El destete es un proceso gradual que empieza hacia las cuatro semanas y no termina hasta las siete u ocho. La madre lo dirige casi todo, y lo tuyo es ofrecer la comida adecuada en el momento adecuado, sin prisas. Un destete bien hecho da gatitos que comen bien, usan el arenero y aprenden de su madre todo lo que ella tiene que enseñarles.

Por Javier, que escribe todo lo que hay en esta web

Scottish Fold
Scottish Fold · foto de SvetlozarpPetrov (CC BY-SA 4.0)

Cuándo empieza

Hacia las tres semanas y media o cuatro, los gatitos ya tienen los primeros dientes, caminan con soltura y empiezan a curiosear el plato de su madre. Es la señal para empezar a ofrecerles comida sólida. Al mismo tiempo, la madre empieza a pasar menos tiempo en el nido y a dejarse mamar menos, sobre todo cuando los dientes de los gatitos le hacen daño. No hay que forzar nada: el destete es un proceso gradual en el que la leche materna va perdiendo peso poco a poco frente a la comida, y lo normal es que siga mamando algo hasta las siete u ocho semanas. Los gatitos que siguen con su madre aprenden además a comer imitándola.

La primera papilla

Empieza con un plato llano, de borde bajo, y una papilla muy blanda: comida húmeda para gatitos, de tipo mousse, mezclada con leche maternizada para gatitos o con agua tibia hasta que quede como un puré espeso. Nunca leche de vaca: la mayoría de los gatitos no digieren bien la lactosa y les da diarrea. Ofrécela templada, a temperatura corporal, que huele más y les atrae. Al principio pisarán el plato, se mancharán la cara y comerán poco; es normal. Puedes ponerles un poco de papilla en el dedo y dejar que lo laman, y luego acercar el dedo al plato. Retira lo que sobre al cabo de media hora, porque la comida húmeda se estropea rápido.

Cuántas veces al día

En la cuarta y quinta semana, ofrece la papilla cuatro o cinco veces al día, en tomas pequeñas, mientras siguen mamando. A medida que comen más, ve espesando la mezcla con menos leche y más comida. Hacia la quinta o sexta semana puedes empezar a añadir pienso seco de gatito remojado en agua tibia hasta que se ablande, y después ir dejándolo cada vez menos remojado. A las siete u ocho semanas, la mayoría come ya pienso de gatito seco o húmedo sin problemas, repartido en cuatro tomas al día. Deja siempre un cuenco de agua fresca, poco profundo para que no se caigan dentro, y cámbiala a menudo: muchos aprenden a beber en esta etapa.

Qué comida elegir

Elige un alimento específico para gatitos, seco o húmedo, de buena calidad y que indique que es completo para crecimiento. Los gatitos necesitan más proteína, más grasa y una proporción concreta de calcio y fósforo que un adulto, y el pienso de adulto no se la da. Es preferible que conozcan desde pequeños tanto la comida húmeda como la seca, porque los gatos tienden a fijar sus preferencias de textura en esta etapa, y un adulto que solo acepta un tipo puede dar problemas el día que necesite una dieta especial. Una lata de comida húmeda para gatitos cuesta entre 1 y 2 €, y un saco de dos kilos de pienso de gatito de gama media entre 15 y 30 €.

El arenero

El aprendizaje del arenero va de la mano del destete. Hacia las cuatro semanas, coloca cerca del nido una bandeja de borde muy bajo para que puedan entrar sin esfuerzo. Mejor una arena no aglomerante, de pellets vegetales o de papel, porque los gatitos pequeños a veces la prueban y la aglomerante puede formar bolas en el estómago. Después de cada comida o al despertarse, ponlos con suavidad en la bandeja; muchos aprenden solos viendo a su madre, y el instinto de escarbar y tapar hace el resto. Si hace sus necesidades fuera, recógelo sin regañar y pon un poco en la bandeja para que asocie el olor. A las ocho semanas la mayoría ya lo usa con normalidad.

Diarrea y otros problemas

Con el cambio de alimentación es frecuente que las heces se ablanden un poco durante unos días. Si es leve y el gatito está activo, come y gana peso, basta con ir más despacio y no cambiar de marca a mitad del proceso. Pero una diarrea líquida que dura más de un día, con sangre o con moco, o acompañada de vómitos, apatía o pérdida de peso, necesita veterinario: en gatitos tan pequeños la deshidratación es rápida, y los parásitos intestinales, como las giardias o los coccidios, son muy frecuentes a esta edad. Sigue pesándolos una vez a la semana: un gatito que deja de ganar peso durante el destete está avisando de algo.

Lo que enseña la madre

Durante el destete la madre no solo da leche. Enseña a los gatitos a comer, a usar el arenero, a cazar con juegos de persecución, a medir la fuerza de los mordiscos y a calmarse, y ellos aprenden entre sí a relacionarse con otros gatos. Cuando la madre empieza a rechazarles, apartándose o gruñéndoles un poco si insisten en mamar, está haciendo su trabajo. No intervengas salvo que haya agresiones de verdad. Por eso no conviene separar a los gatitos antes de las ocho semanas, y lo ideal es esperar a las diez o doce: esas semanas de más con su madre y sus hermanos se notan en el carácter del adulto.

La madre durante y después del destete

Cuando los gatitos comen más sólido y maman menos, la producción de leche de la madre va bajando sola. Puedes ir ajustando su ración poco a poco hacia la de un adulto, pero sin restringirla de golpe. Vigila sus mamas: si alguna se pone dura, caliente o dolorida, consulta, porque puede ser una mastitis. Recuerda también que puede volver a entrar en celo en esta etapa y quedarse preñada de nuevo, así que hasta su esterilización no debe tener acceso a machos enteros. La esterilización se suele programar cuando la lactancia ha terminado, y es el momento de pedir cita si no lo has hecho ya.

El destete de un gatito sin madre

Si estás criando a un gatito huérfano con biberón, el destete se hace igual en cuanto a tiempos, pero tienes que suplir tú lo que haría la madre. A partir de las cuatro semanas ofrécele la papilla en un plato poco a poco, mientras sigue tomando biberón, y ve reduciendo las tomas de biberón a medida que coma más. Es frecuente que al principio intente mamar del plato o se frustre; ten paciencia. Si es un gatito solo, ponle en contacto en cuanto se pueda con otro gatito o con un gato adulto tranquilo: sin hermanos, le costará más aprender a no morder fuerte. Y juega siempre con juguetes, nunca con las manos.

Antes de la nueva casa

Hacia las ocho semanas toca la primera visita veterinaria completa de los gatitos: revisión, desparasitación según pauta y primera vacuna. Antes de entregarlos a sus familias deben llevar el microchip, y es buena idea que cada uno se vaya con una pequeña bolsa del pienso que está comiendo, para que el cambio de casa no coincida con un cambio de comida. Explica a los adoptantes qué come, cuántas veces al día y qué arena usa. Un gatito bien destetado, que come solo, usa el arenero, ha recibido su primera vacuna y ha pasado al menos ocho semanas con su madre está preparado para dar el salto.

Lo que importa

El destete empieza hacia las cuatro semanas con papilla de comida húmeda para gatitos y leche maternizada (nunca de vaca), pasa al pienso de gatito remojado hacia la quinta o sexta y termina a las siete u ocho. A la vez, arenero de borde bajo con arena no aglomerante. Sin prisas y sin separar de la madre antes de las ocho semanas.

Contenido divulgativo de Michipedia. No sustituye el criterio de un veterinario ni de un etólogo felino: cada gato es un individuo.

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