Korat
También conocido como: Si-Sawat · Gato de la buena suerte · Gato azul de Tailandia · Korat cat





Fotos: Heikki Siltala, catza.net (CC BY 3.0) · Therealbs2002 (CC BY-SA 3.0) · Veda Napha Naramit (Public domain) · Parvati Napha Naramit (CC BY-SA 2.5) · Goele (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons.
Ficha
Calcular lo que te costaría a ti, con tu situación →
* Camada y coste son estimaciones orientativas a partir del tamaño y de las necesidades de cepillado y salud de la raza, no cifras medidas de ejemplares concretos.
¿Encaja este gato contigo? Haz el test y verás aquí tu porcentaje de compatibilidad con Korat y con cualquier otra raza. Hacer el test
Cómo es
Aparece ya en el Tamra Maew, el antiguo libro tailandés de poemas sobre gatos, como uno de los que traen buena suerte. Su nombre viene de la provincia de Korat (Nakhon Ratchasima), y en Tailandia se le llama Si-Sawat. Llegó a Estados Unidos en 1959 y la CFA lo reconoció en 1966. Es un gato de tamaño medio pero sorprendentemente pesado, con la cabeza en forma de corazón, ojos verdes muy grandes y un manto azul con las puntas plateadas que brilla con la luz. Es muy apegado a su familia y algo dominante con su territorio; tiene un oído finísimo y lleva mal el ruido y los cambios bruscos.
Carácter
Cuidados
Su pelo, sin subpelo, se cuida con una pasada de mano o de guante a la semana; apenas suelta. Le sienta mejor una casa tranquila que una con mucho jaleo, y aprecia las rutinas estables. Juega con ganas a cazar y aprende con premios. Con otros gatos puede ser mandón, así que las presentaciones tienen que ir despacio. Acostúmbralo de pequeño a la manipulación y al transportín.
Salud
Es una raza longeva y en general sana. Existen las gangliosidosis GM1 y GM2, enfermedades neurológicas hereditarias graves, pero hay prueba genética y los criadores responsables la hacen a sus reproductores. Como tiene poca grasa y no tiene subpelo, vigila que no pase frío. Revisiones anuales y pide las pruebas de gangliosidosis de los padres.
Cómo es de gatito
Un gatito de Korat no debería separarse de su madre antes de las doce o trece semanas, que es lo que piden las principales asociaciones felinas: en ese tiempo aprende de ella y de sus hermanos a controlar el mordisco, a usar el arenero y a relacionarse con otros gatos. Crece deprisa: a los seis meses ya tiene casi su tamaño, y el cuerpo y el carácter terminan de asentarse hacia el año.
El periodo sensible de socialización del gato es muy temprano, más o menos entre la segunda y la séptima semana de vida, así que buena parte se juega en casa del criador o de la casa de acogida. Un gatito que en ese tiempo ha sido manipulado a diario por personas distintas suele ser un adulto mucho más confiado. Al llegar a casa, tú sigues sumando experiencias buenas y sin agobio: visitas tranquilas, el transportín abierto como un mueble más, el cepillo y que le toquen las patas. Lo que no conozca ahora le costará más después.
Su actividad de adulto es media (3 sobre 5), así que de gatito tendrá rachas de juego intenso seguidas de siestas largas. Las dos cosas son normales.
Aprende con facilidad (4 sobre 5): con clicker y premios pequeños puede aprender a venir cuando lo llamas, a entrar solo en el transportín e incluso a ir con arnés. Empieza ahora, que de gatito todo cuesta menos.
Antes de que llegue: un arenero por gato y uno más, lejos de la comida; rascadores en los sitios de paso; y ventanas y balcones con red, porque un gatito no calcula las alturas. En la primera semana, visita al veterinario para la revisión, la desparasitación y la pauta de vacunas.
Un día normal con un Korat
Un día normal con un Korat adulto no gira en torno a paseos, sino a ratos de juego: dos o tres sesiones de diez a quince minutos que imiten una caza completa (acechar, perseguir, atrapar) y que terminen con algo de comida. En total, unos 20 minutos al día, y el resto lo organiza él: siestas, ronda de vigilancia por la casa y un buen rato mirando por la ventana.
Con una actividad media (3 sobre 5), le basta con eso y con tener dónde trepar y afilarse las uñas. Lo que más agradece no es la cantidad de juego, sino que sea a diario y a horas parecidas.
Es de voz suave (2 sobre 5). Precisamente por eso, si un día empieza a maullar mucho más de lo normal, tómatelo como una señal: dolor, estrés o, en las gatas sin esterilizar, el celo.
El pelo se mantiene casi solo: una pasada a la semana con guante de goma o cepillo suave basta.
Y lo que no se ve pero lo decide todo: el arenero se limpia a diario y la arena se cambia entera cada una o dos semanas. Es lo que más evita que un gato deje de usarlo.
Qué darle de comer
Un Korat adulto y esterilizado de unos 3,5 kg necesita alrededor de 215 kilocalorías al día, que con un pienso seco corriente son unos 55 gramos, mejor repartidos en varias tomas pequeñas, que es como come un gato. En dinero, la comida le va a costar del orden de 190 € al año. Son cifras de partida: quien manda es su cuerpo, y tienes que notarle las costillas al pasar la mano sin apretar.
El gato es carnívoro estricto: necesita proteína animal y taurina, y no se adapta a dietas vegetarianas ni a la comida de perro. Además bebe poco por naturaleza, así que incluir comida húmeda y poner una fuente o varios cuencos de agua lejos del comedero ayuda a su riñón y a sus vías urinarias.
Nada de leche de vaca (la mayoría de gatos adultos no tolera la lactosa), ni cebolla, ajo, uvas o chocolate. Los premios cuentan como comida y no deberían pasar de una décima parte de lo que come al día.
Calcular su ración exacta con tu pienso →
Qué esperar en cada etapa
Vacunas, desparasitaciones, el cambio de dientes hacia los cuatro o cinco meses y las normas de casa. Es también cuando se acostumbra al transportín, al cepillo y a que le revisen la boca y las uñas, y eso te ahorrará muchos malos ratos en los 14 años que vienen. La esterilización se suele hacer antes del primer celo, que puede llegar hacia los cuatro o seis meses; las razas orientales, como esta, suelen estar entre las más precoces.
La adolescencia: más energía, más pruebas de límites y, en los machos sin castrar, marcaje con orina. Tras la esterilización las necesidades de energía bajan, así que es el momento de ajustar la ración antes de que aparezcan los kilos de más. En el Korat, a los dos años ya es el gato que va a ser.
Su mejor momento. Revisión anual con vacunas según su estilo de vida, control de peso y una mirada a la boca, porque el sarro y la gingivitis empiezan aquí. A partir de los siete u ocho años, analítica de sangre y orina en la revisión: es la forma de pillar a tiempo lo que el gato esconde.
Entra en la etapa senior. El gato disimula el dolor, así que los primeros signos no son quejas: deja de subir a los sitios altos, salta en dos tiempos, se acicala menos o hace sus cosas fuera del arenero porque le cuesta entrar. Casi siempre es artrosis, y se trata. Conviene pasar a dos revisiones al año con analítica (riñón, tiroides y tensión), un arenero de bordes bajos y rampas o escalones hacia sus sitios favoritos.
La esperanza de vida del Korat está entre los 12 y los 16 años. Está en la media felina. Lo que más la alarga es lo mismo en cualquier gato: peso controlado, dientes cuidados, revisiones con analítica y, si sale, que sea de forma segura.
Si vas a comprar uno
Si decides comprar en vez de adoptar, de dónde venga el gatito importa más que el pedigrí. Las preguntas que valen para cualquier raza: ¿puedo ver a la madre y a la camada en casa? ¿Qué pruebas de salud tienen los padres, y me las enseñas? ¿Cuántas camadas tienes al año y de cuántas razas? ¿A qué edad entregas? ¿Qué pasa si no puedo quedármelo? Si esquiva alguna, mala señal. Y desconfía de los «Korat sin pedigrí» muy baratos: en gatos es muy habitual que sean mestizos que se le parecen.
En el Korat en concreto, pide la prueba de gangliosidosis GM1 y GM2. Un criador serio las tiene y las enseña sin que se las pidas; si te dice que «no hacen falta porque sus gatos están sanos», ya sabes bastante.
Es una raza relativamente sana (4 sobre 5), lo cual no exime de pedir pruebas: la media de la raza no dice nada del gatito concreto que te vas a llevar.
Y lo que dice la ley en España: con la Ley 7/2023 de bienestar animal, los gatos ya no se venden en tiendas, solo directamente desde criadores registrados. Pide el número de registro, el microchip y la cartilla con vacunas y desparasitaciones, y el pedigrí de una asociación reconocida si te lo venden como Korat. Lo que cada comunidad exige además lo tienes en la página de normativa.
Con qué se confunde
Curiosidades
En Tailandia se regalaba tradicionalmente una pareja de korats a los novios como augurio de prosperidad.
Sus ojos son ámbar en los gatitos y no alcanzan el verde definitivo hasta los dos a cuatro años.
Solo se admite un color: azul con las puntas plateadas.
Vista de frente, su cabeza tiene forma de corazón, un rasgo que recoge el estándar.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos años vive un Korat?
Un Korat vive de media entre 12 y 16 años, en la línea de la media felina. El Korat es una raza sana en general, y con cuidados normales lo habitual es llegar a la parte alta.
¿Cuánto pesa un Korat adulto?
Un Korat adulto pesa 2,5–4,5 kg, las hembras en la parte baja y los machos en la alta, y mide unos 22–28 cm a la cruz. Es de las razas pequeñas: la media del gato doméstico ronda los cuatro kilos y este se queda por debajo.
¿Cuánto juego necesita un Korat?
Unos 20 min de juego al día, mejor en dos o tres sesiones cortas que en una larga. Al Korat le basta con eso, con un rascador para trepar y una ventana con vistas.
¿Suelta mucho pelo el Korat?
El Korat tiene el pelo corto, sin subpelo, con las puntas plateadas. Prácticamente no suelta. El cepillado es cosa de un momento a la semana.
¿Es el Korat un buen gato para piso?
Sí, el Korat es de los gatos que mejor llevan la vida de piso. Eso sí, ventanas y balcones con red: las caídas desde altura son una de las urgencias más frecuentes en gatos de ciudad.
¿Se lleva bien el Korat con los niños?
El Korat convive con niños sin problema si se respetan sus normas: no cogerlo a la fuerza, dejarle sitios altos para retirarse y no molestarlo mientras come o duerme.
¿Se lleva bien el Korat con los perros?
Depende del perro y de cómo se hagan las presentaciones. El Korat convive con perros tranquilos si tiene sitios altos donde estar a salvo.
¿Se lleva bien el Korat con otros gatos?
El Korat convive con otros gatos si la presentación es gradual y cada uno tiene su espacio y sus recursos.
¿Maúlla mucho el Korat?
Poco. El Korat tiene la voz suave y la usa sobre todo para pedir.
¿Puede quedarse solo en casa un Korat?
Sí, durante una jornada normal, si tiene rutina, juguetes y un rato de juego contigo al volver. El Korat no es de los más dependientes, pero tampoco de los más independientes. Más de un día seguido, nunca sin que alguien pase a verlo.
¿Es hipoalergénico el Korat?
No. El Korat no se considera hipoalergénico. En realidad ningún gato lo es: la proteína Fel d 1, que causa la mayoría de alergias, está en la saliva y la piel de todos los gatos.
¿Qué enfermedades tiene el Korat?
Es una raza longeva y en general sana. Existen las gangliosidosis GM1 y GM2, enfermedades neurológicas hereditarias graves, pero hay prueba genética y los criadores responsables la hacen a sus reproductores. Como tiene poca grasa y no tiene subpelo, vigila que no pase frío. Revisiones anuales y pide las pruebas de gangliosidosis de los padres. En resumen, el Korat es una raza sana; lo que más le amenaza es lo de cualquier gato: peso, dientes y riñón con la edad.
¿Cuánto cuesta mantener un Korat?
Con nuestro cálculo, el mismo de la calculadora, mantener un Korat cuesta 750 – 1040 € al año, unos 75 € al mes de media, contando comida, arena, veterinario de rutina y el resto de gastos habituales. El precio del gatito es aparte; lo que de verdad cuesta son los 16 años siguientes.
Para seguir leyendo
Adoptar en vez de comprar
En protectoras y casas de acogida hay sobre todo gatos comunes, pero también llegan gatos de raza o con mucho de Korat, a menudo adultos con el carácter ya hecho. Antes de comprar, merece la pena mirar.





