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Thai (siamés tradicional), gato de tamaño mediano de Tailandia, de pelo corto

Thai (siamés tradicional)

El siamés de toda la vida

También conocido como: Thai · Siamés tradicional · Siamés antiguo · Old-style Siamese · Siamés cabeza de manzana

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Thai (siamés tradicional), gato de tamaño mediano de Tailandia, de pelo cortoThai (siamés tradicional), gato de tamaño mediano de Tailandia, de pelo corto (foto 2)Thai (siamés tradicional), gato de tamaño mediano de Tailandia, de pelo corto (foto 3)Thai (siamés tradicional), gato de tamaño mediano de Tailandia, de pelo corto (foto 4)Thai (siamés tradicional), gato de tamaño mediano de Tailandia, de pelo corto (foto 5)Thai (siamés tradicional), gato de tamaño mediano de Tailandia, de pelo corto (foto 6)

Fotos: Nickolas Titkov from Moscow, Russian Federation (CC BY-SA 2.0), vía Wikimedia Commons.

Ficha

22–28 cmAltura a la cruz
3–5,5 kgPeso adulto
12–16 añosEsperanza de vida
30 min de juego/díaJuego diario
GrupoOrientales
OrigenTailandia
TamañoMediano
PeloCorto, sedoso, con poco subpelo
ColoresColorpoint: seal, chocolate, azul, lila, red, tortie y tabby point
HipoalergénicoNo
Origen de la raza1990
Camada típica*3 a 5 gatitos
Coste estimado*830 – 1150 € al año

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* Camada y coste son estimaciones orientativas a partir del tamaño y de las necesidades de cepillado y salud de la raza, no cifras medidas de ejemplares concretos.

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Variedades

Dos tipos de siamés: el moderno de exposición y el tradicional

Siamés (moderno)Cuerpo tubular, cabeza en cuña larga, orejas enormesThai (tradicional)Cuerpo y cabeza moderados, el siamés de antesestás aquí

Cómo es

Es el siamés tal y como era hasta los años cincuenta, antes de que la cría de exposición lo estilizara al extremo. Mientras el siamés moderno se alargaba, un grupo de criadores europeos siguió criando el tipo antiguo, de cuerpo atlético, cabeza redondeada y orejas proporcionadas, y la WCF lo reconoció en 1990 con el nombre de Thai. Es el aspecto de los gatos de puntas que se ven por Tailandia y el que mucha gente recuerda de casa de sus abuelos. De carácter es tan listo y hablador como su primo, aunque algo menos intenso y con una voz más suave.

Carácter

HabladorCariñosoCuriosoJuguetón
Actividad
4/5
Con niños
5/5
Con perros
4/5
Con otros gatos
4/5
Facilidad para aprender
5/5
Cuánto maúllamenos es mejor
4/5
Caída de pelomenos es mejor
2/5
Necesidad de cepilladomenos es mejor
1/5
Robustez de salud
4/5
Vida en piso
4/5
Aguanta la soledad
2/5
Apto para primerizos
4/5
cuanto más, mejor cuanto menos, mejor

Cuidados

Cepillado semanal y poco más: muda poco y no necesita baños. Lo importante es la compañía y el juego: le encantan las cañas, los túneles y aprender trucos con premio. Tolera algo mejor la soledad que el siamés moderno, pero no le va pasar diez horas solo cada día. Controla la ración, porque al ser más robusto engorda con facilidad si se esteriliza y se le deja el comedero lleno. Revisión dental anual.

Salud

Al compartir genes con el siamés, puede heredar la atrofia progresiva de retina (rdAc, con prueba genética), los problemas dentales y el asma. Su morfología moderada le ahorra algunas pegas del tipo extremo, como las bocas muy estrechas con dientes apiñados. En general es un gato sano y longevo; pide la prueba de PRA de los padres.

Información divulgativa sobre tendencias de la raza, no un diagnóstico. Cualquier síntoma debe valorarlo tu veterinario.

Cómo es de gatito

Un gatito de Thai (siamés tradicional) no debería separarse de su madre antes de las doce o trece semanas, que es lo que piden las principales asociaciones felinas: en ese tiempo aprende de ella y de sus hermanos a controlar el mordisco, a usar el arenero y a relacionarse con otros gatos. Crece deprisa: a los seis meses ya tiene casi su tamaño, y el cuerpo y el carácter terminan de asentarse hacia el año y medio.

El periodo sensible de socialización del gato es muy temprano, más o menos entre la segunda y la séptima semana de vida, así que buena parte se juega en casa del criador o de la casa de acogida. Un gatito que en ese tiempo ha sido manipulado a diario por personas distintas suele ser un adulto mucho más confiado. Al llegar a casa, tú sigues sumando experiencias buenas y sin agobio: visitas tranquilas, el transportín abierto como un mueble más, el cepillo y que le toquen las patas. Lo que no conozca ahora le costará más después.

Es un gatito de mucha actividad (4 sobre 5 de adulto): trepa cortinas, persigue tobillos y de madrugada organiza carreras. No es mala educación, es caza sin presa. Con 30 minutos de juego al día en sesiones cortas con una caña, y un rascador alto desde el primer día, se canaliza. Lo que no funciona es jugar con las manos: lo que aprenda ahora lo hará de adulto con 4,3 kilos.

Aprende con facilidad (5 sobre 5): con clicker y premios pequeños puede aprender a venir cuando lo llamas, a entrar solo en el transportín e incluso a ir con arnés. Empieza ahora, que de gatito todo cuesta menos.

Antes de que llegue: un arenero por gato y uno más, lejos de la comida; rascadores en los sitios de paso; y ventanas y balcones con red, porque un gatito no calcula las alturas. En la primera semana, visita al veterinario para la revisión, la desparasitación y la pauta de vacunas.

Un día normal con un Thai (siamés tradicional)

Un día normal con un Thai (siamés tradicional) adulto no gira en torno a paseos, sino a ratos de juego: dos o tres sesiones de diez a quince minutos que imiten una caza completa (acechar, perseguir, atrapar) y que terminen con algo de comida. En total, unos 30 minutos al día, y el resto lo organiza él: siestas, ronda de vigilancia por la casa y un buen rato mirando por la ventana.

En una raza de actividad 4 sobre 5, ese juego no es opcional: un Thai (siamés tradicional) que se aburre lo hace notar tirando cosas de las estanterías, atacando tobillos o despertándote de madrugada. Ayudan los rascadores altos, las repisas para trepar, una ventana con vistas (y con red) y los comederos de rompecabezas, que convierten la comida en un problema que resolver.

Es un gato hablador (4 sobre 5): saluda, pide y comenta. Si le contestas o le das comida cada vez que maúlla, aprende que funciona y maúlla más, también de noche. Rutinas fijas de comida y una sesión de juego antes de dormir lo reducen mucho; callarse del todo, no se va a callar.

Lleva mal la soledad (2 sobre 5). Si pasáis fuera toda la jornada, la solución que mejor funciona en esta raza no son más juguetes, sino un segundo gato de energía parecida, presentado con calma.

El pelo se mantiene casi solo: una pasada a la semana con guante de goma o cepillo suave basta.

Y lo que no se ve pero lo decide todo: el arenero se limpia a diario y la arena se cambia entera cada una o dos semanas. Es lo que más evita que un gato deje de usarlo.

Qué darle de comer

Un Thai (siamés tradicional) adulto y esterilizado de unos 4,3 kg necesita alrededor de 249 kilocalorías al día, que con un pienso seco corriente son unos 64 gramos, mejor repartidos en varias tomas pequeñas, que es como come un gato. En dinero, la comida le va a costar del orden de 230 € al año. Son cifras de partida: quien manda es su cuerpo, y tienes que notarle las costillas al pasar la mano sin apretar.

El gato es carnívoro estricto: necesita proteína animal y taurina, y no se adapta a dietas vegetarianas ni a la comida de perro. Además bebe poco por naturaleza, así que incluir comida húmeda y poner una fuente o varios cuencos de agua lejos del comedero ayuda a su riñón y a sus vías urinarias.

Es una raza que engorda con facilidad, y tras la esterilización las necesidades bajan bastante. Pesa la ración con una báscula en vez de dejar el comedero siempre lleno, y usa comederos de rompecabezas para que coma más despacio y se mueva. Un gato obeso tiene muchas más papeletas para la diabetes y la artrosis.

Nada de leche de vaca (la mayoría de gatos adultos no tolera la lactosa), ni cebolla, ajo, uvas o chocolate. Los premios cuentan como comida y no deberían pasar de una décima parte de lo que come al día.

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Qué esperar en cada etapa

Los primeros seis meses

Vacunas, desparasitaciones, el cambio de dientes hacia los cuatro o cinco meses y las normas de casa. Es también cuando se acostumbra al transportín, al cepillo y a que le revisen la boca y las uñas, y eso te ahorrará muchos malos ratos en los 14 años que vienen. La esterilización se suele hacer antes del primer celo, que puede llegar hacia los cuatro o seis meses; las razas orientales, como esta, suelen estar entre las más precoces.

De los seis meses a los dos años

La adolescencia: más energía, más pruebas de límites y, en los machos sin castrar, marcaje con orina. Tras la esterilización las necesidades de energía bajan, así que es el momento de ajustar la ración antes de que aparezcan los kilos de más. En el Thai (siamés tradicional), a los dos años ya es el gato que va a ser.

De los dos a los 11 años

Su mejor momento. Revisión anual con vacunas según su estilo de vida, control de peso y una mirada a la boca, porque el sarro y la gingivitis empiezan aquí. A partir de los siete u ocho años, analítica de sangre y orina en la revisión: es la forma de pillar a tiempo lo que el gato esconde.

A partir de los 11

Entra en la etapa senior. El gato disimula el dolor, así que los primeros signos no son quejas: deja de subir a los sitios altos, salta en dos tiempos, se acicala menos o hace sus cosas fuera del arenero porque le cuesta entrar. Casi siempre es artrosis, y se trata. Conviene pasar a dos revisiones al año con analítica (riñón, tiroides y tensión), un arenero de bordes bajos y rampas o escalones hacia sus sitios favoritos.

El final

La esperanza de vida del Thai (siamés tradicional) está entre los 12 y los 16 años. Está en la media felina. Lo que más la alarga es lo mismo en cualquier gato: peso controlado, dientes cuidados, revisiones con analítica y, si sale, que sea de forma segura.

Si vas a comprar uno

Si decides comprar en vez de adoptar, de dónde venga el gatito importa más que el pedigrí. Las preguntas que valen para cualquier raza: ¿puedo ver a la madre y a la camada en casa? ¿Qué pruebas de salud tienen los padres, y me las enseñas? ¿Cuántas camadas tienes al año y de cuántas razas? ¿A qué edad entregas? ¿Qué pasa si no puedo quedármelo? Si esquiva alguna, mala señal. Y desconfía de los «Thai (siamés tradicional) sin pedigrí» muy baratos: en gatos es muy habitual que sean mestizos que se le parecen.

En el Thai (siamés tradicional) en concreto, pide la prueba genética de atrofia progresiva de retina. Un criador serio las tiene y las enseña sin que se las pidas; si te dice que «no hacen falta porque sus gatos están sanos», ya sabes bastante.

Es una raza relativamente sana (4 sobre 5), lo cual no exime de pedir pruebas: la media de la raza no dice nada del gatito concreto que te vas a llevar.

Y lo que dice la ley en España: con la Ley 7/2023 de bienestar animal, los gatos ya no se venden en tiendas, solo directamente desde criadores registrados. Pide el número de registro, el microchip y la cartilla con vacunas y desparasitaciones, y el pedigrí de una asociación reconocida si te lo venden como Thai (siamés tradicional). Lo que cada comunidad exige además lo tienes en la página de normativa.

Con qué se confunde

Curiosidades

En Tailandia se le llama Wichienmaat, que suele traducirse como «diamante lunar».

Las fotos de siameses de los años treinta a cincuenta se parecen mucho más a un Thai que a un siamés de exposición actual.

Algunas asociaciones lo llaman Old-style Siamese; la WCF y TICA usan el nombre Thai.

Como en el siamés, las puntas salen más oscuras en climas fríos y más claras en los cálidos.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos años vive un Thai (siamés tradicional)?

Un Thai (siamés tradicional) vive de media entre 12 y 16 años, en la línea de la media felina. El Thai (siamés tradicional) es una raza sana en general, y con cuidados normales lo habitual es llegar a la parte alta.

¿Cuánto pesa un Thai (siamés tradicional) adulto?

Un Thai (siamés tradicional) adulto pesa 3–5,5 kg, las hembras en la parte baja y los machos en la alta, y mide unos 22–28 cm a la cruz. Es un gato de tamaño medio, en la línea del gato doméstico corriente.

¿Cuánto juego necesita un Thai (siamés tradicional)?

Unos 30 min de juego al día, mejor en dos o tres sesiones cortas que en una larga. El Thai (siamés tradicional) es activo de verdad: si no gasta energía jugando, la gasta de madrugada o con tus tobillos.

¿Suelta mucho pelo el Thai (siamés tradicional)?

El Thai (siamés tradicional) tiene el pelo corto, sedoso, con poco subpelo. Suelta poco: apenas se nota en casa. El cepillado es cosa de un momento a la semana.

¿Es el Thai (siamés tradicional) un buen gato para piso?

Sí. El Thai (siamés tradicional) se adapta bien a un piso: lo que necesita no son metros, sino altura, rascadores y juego. Eso sí, ventanas y balcones con red: las caídas desde altura son una de las urgencias más frecuentes en gatos de ciudad. Y con los vecinos, un aviso: el Thai (siamés tradicional) maúlla mucho, también de noche.

¿Se lleva bien el Thai (siamés tradicional) con los niños?

El Thai (siamés tradicional) es de las razas más pacientes con los niños: tolerante, juguetón y poco arisco. Aun así, un gato siempre necesita poder retirarse cuando ha tenido bastante.

¿Se lleva bien el Thai (siamés tradicional) con los perros?

El Thai (siamés tradicional) suele llevarse bien con perros educados si las presentaciones se hacen poco a poco.

¿Se lleva bien el Thai (siamés tradicional) con otros gatos?

El Thai (siamés tradicional) suele llevarse bien con otros gatos, sobre todo si son de un carácter parecido. De hecho, como lleva mal la soledad, un segundo gato suele ser buena idea si pasáis muchas horas fuera.

¿Maúlla mucho el Thai (siamés tradicional)?

Bastante. El Thai (siamés tradicional) es hablador y te va a contestar; si respondes a cada maullido con comida, maullará más.

¿Puede quedarse solo en casa un Thai (siamés tradicional)?

Regular. El Thai (siamés tradicional) aguanta ratos, pero las jornadas largas se le hacen eternas y lo nota su comportamiento. Más de un día seguido, nunca sin que alguien pase a verlo.

¿Es el Thai (siamés tradicional) un buen gato para primerizos?

El Thai (siamés tradicional) es de los gatos más listos para aprender: con clicker hace trucos, va con arnés y abre puertas. El riesgo es el contrario: si no le das qué hacer, se lo inventa. Es buena opción para un primer gato.

¿Es hipoalergénico el Thai (siamés tradicional)?

No. El Thai (siamés tradicional) no se considera hipoalergénico. En realidad ningún gato lo es: la proteína Fel d 1, que causa la mayoría de alergias, está en la saliva y la piel de todos los gatos.

¿Qué enfermedades tiene el Thai (siamés tradicional)?

Al compartir genes con el siamés, puede heredar la atrofia progresiva de retina (rdAc, con prueba genética), los problemas dentales y el asma. Su morfología moderada le ahorra algunas pegas del tipo extremo, como las bocas muy estrechas con dientes apiñados. En general es un gato sano y longevo; pide la prueba de PRA de los padres. En resumen, el Thai (siamés tradicional) es una raza sana; lo que más le amenaza es lo de cualquier gato: peso, dientes y riñón con la edad.

¿Cuánto cuesta mantener un Thai (siamés tradicional)?

Con nuestro cálculo, el mismo de la calculadora, mantener un Thai (siamés tradicional) cuesta 830 – 1150 € al año, unos 80 € al mes de media, contando comida, arena, veterinario de rutina y el resto de gastos habituales. El precio del gatito es aparte; lo que de verdad cuesta son los 16 años siguientes.

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