Manx
También conocido como: Gato de la isla de Man · Gato sin cola · Manés · Gato rabón · Manx rumpy





Fotos: Dickelbers (CC BY-SA 3.0) · Michelle Weigold (CC BY-SA 4.0) · ThomasVenelli (CC BY 4.0) · TheEaterofCorn (CC BY-SA 4.0) · MoiraMoira (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons.
Ficha
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* Camada y coste son estimaciones orientativas a partir del tamaño y de las necesidades de cepillado y salud de la raza, no cifras medidas de ejemplares concretos.
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Variedades
Tipos de cola del Manx
Cómo es
Es un gato antiguo de la isla de Man, entre Gran Bretaña e Irlanda, donde el aislamiento fijó una mutación dominante del gen TBXT que acorta o elimina la cola. La misma mutación puede afectar a la columna y la médula. Por eso el síndrome Manx no es raro, y con dos copias del gen los embriones mueren en el útero: siempre se cruza con gatos de cola. Tiene un cuerpo compacto, patas traseras más largas y un andar saltarín. Es tranquilo, leal, muy buen cazador y suele unirse mucho a su familia. Es una raza honesta con su historia, pero comprar un Manx implica asumir su riesgo genético.
Carácter
Cuidados
Pelo doble y denso: cepillado semanal, diario en la muda. Juego de caza y rascadores. Ojo a cualquier señal de problemas en los primeros meses: incontinencia, estreñimiento, andar de conejo exagerado o debilidad en las patas traseras. Elige criadores que esperen a vender los gatitos con al menos cuatro meses, cuando el síndrome ya suele haberse manifestado.
Salud
Síndrome Manx: espina bífida, fusión de vértebras sacras, incontinencia urinaria y fecal, estreñimiento crónico y megacolon. Es más frecuente en los rumpy y suele verse antes de los cuatro meses. También artritis en la base de la cola en los stumpy y distrofia corneal en algunas líneas.
Cómo es de gatito
Un gatito de Manx no debería separarse de su madre antes de las doce o trece semanas, que es lo que piden las principales asociaciones felinas: en ese tiempo aprende de ella y de sus hermanos a controlar el mordisco, a usar el arenero y a relacionarse con otros gatos. Crece deprisa: a los seis meses ya tiene casi su tamaño, y el cuerpo y el carácter terminan de asentarse hacia el año y medio.
El periodo sensible de socialización del gato es muy temprano, más o menos entre la segunda y la séptima semana de vida, así que buena parte se juega en casa del criador o de la casa de acogida. Un gatito que en ese tiempo ha sido manipulado a diario por personas distintas suele ser un adulto mucho más confiado. Al llegar a casa, tú sigues sumando experiencias buenas y sin agobio: visitas tranquilas, el transportín abierto como un mueble más, el cepillo y que le toquen las patas. Si en casa hay perro, es el mejor momento para presentarlos: el Manx es de las razas que mejor conviven con ellos (5 sobre 5).
Su actividad de adulto es media (3 sobre 5), así que de gatito tendrá rachas de juego intenso seguidas de siestas largas. Las dos cosas son normales.
Aprende con facilidad (4 sobre 5): con clicker y premios pequeños puede aprender a venir cuando lo llamas, a entrar solo en el transportín e incluso a ir con arnés. Empieza ahora, que de gatito todo cuesta menos.
Antes de que llegue: un arenero por gato y uno más, lejos de la comida; rascadores en los sitios de paso; y ventanas y balcones con red, porque un gatito no calcula las alturas. En la primera semana, visita al veterinario para la revisión, la desparasitación y la pauta de vacunas.
Un día normal con un Manx
Un día normal con un Manx adulto no gira en torno a paseos, sino a ratos de juego: dos o tres sesiones de diez a quince minutos que imiten una caza completa (acechar, perseguir, atrapar) y que terminen con algo de comida. En total, unos 30 minutos al día, y el resto lo organiza él: siestas, ronda de vigilancia por la casa y un buen rato mirando por la ventana.
Con una actividad media (3 sobre 5), le basta con eso y con tener dónde trepar y afilarse las uñas. Lo que más agradece no es la cantidad de juego, sino que sea a diario y a horas parecidas.
Es de voz suave (2 sobre 5). Precisamente por eso, si un día empieza a maullar mucho más de lo normal, tómatelo como una señal: dolor, estrés o, en las gatas sin esterilizar, el celo.
El pelo se mantiene casi solo: una pasada a la semana con guante de goma o cepillo suave basta.
Y lo que no se ve pero lo decide todo: el arenero se limpia a diario y la arena se cambia entera cada una o dos semanas. Es lo que más evita que un gato deje de usarlo.
Qué darle de comer
Un Manx adulto y esterilizado de unos 4,5 kg necesita alrededor de 260 kilocalorías al día, que con un pienso seco corriente son unos 67 gramos, mejor repartidos en varias tomas pequeñas, que es como come un gato. En dinero, la comida le va a costar del orden de 230 € al año. Son cifras de partida: quien manda es su cuerpo, y tienes que notarle las costillas al pasar la mano sin apretar.
El gato es carnívoro estricto: necesita proteína animal y taurina, y no se adapta a dietas vegetarianas ni a la comida de perro. Además bebe poco por naturaleza, así que incluir comida húmeda y poner una fuente o varios cuencos de agua lejos del comedero ayuda a su riñón y a sus vías urinarias, algo que en esta raza no es un detalle: su ficha de salud ya apunta problemas en esa zona.
Nada de leche de vaca (la mayoría de gatos adultos no tolera la lactosa), ni cebolla, ajo, uvas o chocolate. Los premios cuentan como comida y no deberían pasar de una décima parte de lo que come al día.
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Qué esperar en cada etapa
Vacunas, desparasitaciones, el cambio de dientes hacia los cuatro o cinco meses y las normas de casa. Es también cuando se acostumbra al transportín, al cepillo y a que le revisen la boca y las uñas, y eso te ahorrará muchos malos ratos en los 12 años que vienen. La esterilización se suele hacer antes del primer celo, que puede llegar hacia los cuatro o seis meses.
La adolescencia: más energía, más pruebas de límites y, en los machos sin castrar, marcaje con orina. Tras la esterilización las necesidades de energía bajan, así que es el momento de ajustar la ración antes de que aparezcan los kilos de más. En el Manx, a los dos años ya es el gato que va a ser.
Su mejor momento. Revisión anual con vacunas según su estilo de vida, control de peso y una mirada a la boca, porque el sarro y la gingivitis empiezan aquí. A partir de los siete u ocho años, analítica de sangre y orina en la revisión: es la forma de pillar a tiempo lo que el gato esconde.
Entra en la etapa senior. El gato disimula el dolor, así que los primeros signos no son quejas: deja de subir a los sitios altos, salta en dos tiempos, se acicala menos o hace sus cosas fuera del arenero porque le cuesta entrar. Casi siempre es artrosis, y se trata. Conviene pasar a dos revisiones al año con analítica (riñón, tiroides y tensión), un arenero de bordes bajos y rampas o escalones hacia sus sitios favoritos.
La esperanza de vida del Manx está entre los 10 y los 14 años. Es algo menos que la media felina, y conviene saberlo de entrada: sus problemas de salud de raza pesan en esa cifra.
Si vas a comprar uno
Si decides comprar en vez de adoptar, de dónde venga el gatito importa más que el pedigrí. Las preguntas que valen para cualquier raza: ¿puedo ver a la madre y a la camada en casa? ¿Qué pruebas de salud tienen los padres, y me las enseñas? ¿Cuántas camadas tienes al año y de cuántas razas? ¿A qué edad entregas? ¿Qué pasa si no puedo quedármelo? Si esquiva alguna, mala señal. Y desconfía de los «Manx sin pedigrí» muy baratos: en gatos es muy habitual que sean mestizos que se le parecen.
Por el síndrome Manx, pide que no te lo entreguen antes de los cuatro meses, que es cuando suele dar la cara, y pregunta si cruzan dos gatos sin cola entre sí, algo que un criador responsable evita.
Es una raza con una carga hereditaria importante (2 sobre 5 en salud), así que aquí elegir criador cambia por completo lo que vas a vivir y lo que vas a pagar en veterinario durante los 10–14 años que vive. No es un detalle: es la decisión.
Y lo que dice la ley en España: con la Ley 7/2023 de bienestar animal, los gatos ya no se venden en tiendas, solo directamente desde criadores registrados. Pide el número de registro, el microchip y la cartilla con vacunas y desparasitaciones, y el pedigrí de una asociación reconocida si te lo venden como Manx. Lo que cada comunidad exige además lo tienes en la página de normativa.
Con qué se confunde
Curiosidades
Una leyenda popular dice que Noé cerró la puerta del arca y le cortó la cola al gato que llegó el último.
La isla de Man ha puesto este gato en monedas y sellos.
Su gen de cola corta se encuentra en el mismo gen que regula el desarrollo de la cola en otros animales, el TBXT.
Su versión de pelo semilargo es el Cymric.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos años vive un Manx?
Un Manx vive de media entre 10 y 14 años, algo por debajo de la media felina, en parte por los problemas de salud propios de la raza. En el Manx, elegir bien el criador y hacer revisiones pesa bastante en esa cifra.
¿Cuánto pesa un Manx adulto?
Un Manx adulto pesa 3,5–5,5 kg, las hembras en la parte baja y los machos en la alta, y mide unos 20–28 cm a la cruz. Es un gato de tamaño medio, en la línea del gato doméstico corriente.
¿Cuánto juego necesita un Manx?
Unos 30 min de juego al día, mejor en dos o tres sesiones cortas que en una larga. Al Manx le basta con eso, con un rascador para trepar y una ventana con vistas.
¿Suelta mucho pelo el Manx?
El Manx tiene el pelo corto, doble y muy denso. Suelta lo normal en un gato, con más caída en primavera y otoño. Con una pasada semanal de guante de goma basta.
¿Es el Manx un buen gato para piso?
Sí. El Manx se adapta bien a un piso: lo que necesita no son metros, sino altura, rascadores y juego. Eso sí, ventanas y balcones con red: las caídas desde altura son una de las urgencias más frecuentes en gatos de ciudad.
¿Se lleva bien el Manx con los niños?
El Manx es de las razas más pacientes con los niños: tolerante, juguetón y poco arisco. Aun así, un gato siempre necesita poder retirarse cuando ha tenido bastante.
¿Se lleva bien el Manx con los perros?
El Manx es de las razas que mejor conviven con perros: con una presentación tranquila, muchos acaban durmiendo juntos.
¿Se lleva bien el Manx con otros gatos?
El Manx suele llevarse bien con otros gatos, sobre todo si son de un carácter parecido.
¿Maúlla mucho el Manx?
Poco. El Manx tiene la voz suave y la usa sobre todo para pedir.
¿Puede quedarse solo en casa un Manx?
Sí, durante una jornada normal, si tiene rutina, juguetes y un rato de juego contigo al volver. El Manx no es de los más dependientes, pero tampoco de los más independientes. Más de un día seguido, nunca sin que alguien pase a verlo.
¿Es hipoalergénico el Manx?
No. El Manx no se considera hipoalergénico. En realidad ningún gato lo es: la proteína Fel d 1, que causa la mayoría de alergias, está en la saliva y la piel de todos los gatos.
¿Qué enfermedades tiene el Manx?
Síndrome Manx: espina bífida, fusión de vértebras sacras, incontinencia urinaria y fecal, estreñimiento crónico y megacolon. Es más frecuente en los rumpy y suele verse antes de los cuatro meses. También artritis en la base de la cola en los stumpy y distrofia corneal en algunas líneas. En resumen, el Manx tiene una carga hereditaria apreciable: las pruebas de los padres marcan la diferencia.
¿Cuánto cuesta mantener un Manx?
Con nuestro cálculo, el mismo de la calculadora, mantener un Manx cuesta 900 – 1250 € al año, unos 90 € al mes de media, contando comida, arena, veterinario de rutina y el resto de gastos habituales. Y como es una raza con problemas hereditarios, el seguro o el colchón para sustos pesan más que en otras. El precio del gatito es aparte; lo que de verdad cuesta son los 14 años siguientes.
Para seguir leyendo
Adoptar en vez de comprar
En protectoras y casas de acogida hay sobre todo gatos comunes, pero también llegan gatos de raza o con mucho de Manx, a menudo adultos con el carácter ya hecho. Antes de comprar, merece la pena mirar.





