Cornish Rex
También conocido como: Cornish · Gato rizado · Rex de Cornualles · Gato galgo






Fotos: Jakub Hałun (CC BY-SA 4.0) · Stefanieoliviabeck (Public domain) · Nickolas Titkov from Moscow, Russian Federation (CC BY-SA 2.0), vía Wikimedia Commons.
Ficha
Calcular lo que te costaría a ti, con tu situación →
* Camada y coste son estimaciones orientativas a partir del tamaño y de las necesidades de cepillado y salud de la raza, no cifras medidas de ejemplares concretos.
¿Encaja este gato contigo? Haz el test y verás aquí tu porcentaje de compatibilidad con Cornish Rex y con cualquier otra raza. Hacer el test
Cómo es
En 1950 nació en una granja de Cornualles, en Inglaterra, Kallibunker, un gatito de pelo ondulado. Su dueña, Nina Ennismore, consultó a genetistas y empezó a criarlo. El Cornish no tiene capa exterior ni pelos de guarda, solo un subpelo ondulado tan suave que parece terciopelo. Su rizo se debe al gen LPAR6. Tiene un cuerpo estilizado, espalda arqueada, tripa recogida y patas largas, como un galgo pequeño, y corre y salta con una agilidad tremenda. Es juguetón, extrovertido, muy cariñoso y le gusta seguir jugando de adulto. Se cita como hipoalergénico, pero el Fel d 1 está en la saliva y la piel, no en el pelo: no hay gato libre de alérgeno.
Carácter
Cuidados
Nada de cepillos duros: un paño suave o la mano basta. Al tener poco pelo, la grasa de la piel se nota y conviene algún baño ocasional. Limpia orejas y almohadillas. Sensible al frío y al sol. Necesita juego diario intenso y compañía. Su metabolismo es rápido y tiende a comer mucho: reparte la ración en varias tomas.
Salud
Raza bastante sana. Se han descrito HCM, luxación de rótula e hipotricosis (zonas casi sin pelo). Proporción relevante de grupo sanguíneo B, importante para transfusiones y para la cría. Sensibilidad cutánea, quemaduras solares y dermatitis por grasa.
Cómo es de gatito
Un gatito de Cornish Rex no debería separarse de su madre antes de las doce o trece semanas, que es lo que piden las principales asociaciones felinas: en ese tiempo aprende de ella y de sus hermanos a controlar el mordisco, a usar el arenero y a relacionarse con otros gatos. Crece deprisa: a los seis meses ya tiene casi su tamaño, y el cuerpo y el carácter terminan de asentarse hacia el año.
El periodo sensible de socialización del gato es muy temprano, más o menos entre la segunda y la séptima semana de vida, así que buena parte se juega en casa del criador o de la casa de acogida. Un gatito que en ese tiempo ha sido manipulado a diario por personas distintas suele ser un adulto mucho más confiado. Al llegar a casa, tú sigues sumando experiencias buenas y sin agobio: visitas tranquilas, el transportín abierto como un mueble más, el cepillo y que le toquen las patas. Si en casa hay perro, es el mejor momento para presentarlos: el Cornish Rex es de las razas que mejor conviven con ellos (5 sobre 5).
Es un gatito de mucha actividad (5 sobre 5 de adulto): trepa cortinas, persigue tobillos y de madrugada organiza carreras. No es mala educación, es caza sin presa. Con 45 minutos de juego al día en sesiones cortas con una caña, y un rascador alto desde el primer día, se canaliza. Lo que no funciona es jugar con las manos: lo que aprenda ahora lo hará de adulto con 3,5 kilos.
Aprende con facilidad (5 sobre 5): con clicker y premios pequeños puede aprender a venir cuando lo llamas, a entrar solo en el transportín e incluso a ir con arnés. Empieza ahora, que de gatito todo cuesta menos.
Antes de que llegue: un arenero por gato y uno más, lejos de la comida; rascadores en los sitios de paso; y ventanas y balcones con red, porque un gatito no calcula las alturas. En la primera semana, visita al veterinario para la revisión, la desparasitación y la pauta de vacunas.
Un día normal con un Cornish Rex
Un día normal con un Cornish Rex adulto no gira en torno a paseos, sino a ratos de juego: dos o tres sesiones de diez a quince minutos que imiten una caza completa (acechar, perseguir, atrapar) y que terminen con algo de comida. En total, unos 45 minutos al día, y el resto lo organiza él: siestas, ronda de vigilancia por la casa y un buen rato mirando por la ventana.
En una raza de actividad 5 sobre 5, ese juego no es opcional: un Cornish Rex que se aburre lo hace notar tirando cosas de las estanterías, atacando tobillos o despertándote de madrugada. Ayudan los rascadores altos, las repisas para trepar, una ventana con vistas (y con red) y los comederos de rompecabezas, que convierten la comida en un problema que resolver.
Lleva mal la soledad (1 sobre 5). Si pasáis fuera toda la jornada, la solución que mejor funciona en esta raza no son más juguetes, sino un segundo gato de energía parecida, presentado con calma.
El pelo se mantiene casi solo: una pasada a la semana con guante de goma o cepillo suave basta.
Y lo que no se ve pero lo decide todo: el arenero se limpia a diario y la arena se cambia entera cada una o dos semanas. Es lo que más evita que un gato deje de usarlo.
Qué darle de comer
Un Cornish Rex adulto y esterilizado de unos 3,5 kg necesita alrededor de 215 kilocalorías al día, que con un pienso seco corriente son unos 55 gramos, mejor repartidos en varias tomas pequeñas, que es como come un gato. En dinero, la comida le va a costar del orden de 190 € al año. Son cifras de partida: quien manda es su cuerpo, y tienes que notarle las costillas al pasar la mano sin apretar.
El gato es carnívoro estricto: necesita proteína animal y taurina, y no se adapta a dietas vegetarianas ni a la comida de perro. Además bebe poco por naturaleza, así que incluir comida húmeda y poner una fuente o varios cuencos de agua lejos del comedero ayuda a su riñón y a sus vías urinarias.
Nada de leche de vaca (la mayoría de gatos adultos no tolera la lactosa), ni cebolla, ajo, uvas o chocolate. Los premios cuentan como comida y no deberían pasar de una décima parte de lo que come al día.
Calcular su ración exacta con tu pienso →
Qué esperar en cada etapa
Vacunas, desparasitaciones, el cambio de dientes hacia los cuatro o cinco meses y las normas de casa. Es también cuando se acostumbra al transportín, al cepillo y a que le revisen la boca y las uñas, y eso te ahorrará muchos malos ratos en los 14 años que vienen. La esterilización se suele hacer antes del primer celo, que puede llegar hacia los cuatro o seis meses.
La adolescencia: más energía, más pruebas de límites y, en los machos sin castrar, marcaje con orina. Tras la esterilización las necesidades de energía bajan, así que es el momento de ajustar la ración antes de que aparezcan los kilos de más. En el Cornish Rex, a los dos años ya es el gato que va a ser.
Su mejor momento. Revisión anual con vacunas según su estilo de vida, control de peso y una mirada a la boca, porque el sarro y la gingivitis empiezan aquí. A partir de los siete u ocho años, analítica de sangre y orina en la revisión: es la forma de pillar a tiempo lo que el gato esconde.
Entra en la etapa senior. El gato disimula el dolor, así que los primeros signos no son quejas: deja de subir a los sitios altos, salta en dos tiempos, se acicala menos o hace sus cosas fuera del arenero porque le cuesta entrar. Casi siempre es artrosis, y se trata. Conviene pasar a dos revisiones al año con analítica (riñón, tiroides y tensión), un arenero de bordes bajos y rampas o escalones hacia sus sitios favoritos.
La esperanza de vida del Cornish Rex está entre los 12 y los 16 años. Está en la media felina. Lo que más la alarga es lo mismo en cualquier gato: peso controlado, dientes cuidados, revisiones con analítica y, si sale, que sea de forma segura.
Si vas a comprar uno
Si decides comprar en vez de adoptar, de dónde venga el gatito importa más que el pedigrí. Las preguntas que valen para cualquier raza: ¿puedo ver a la madre y a la camada en casa? ¿Qué pruebas de salud tienen los padres, y me las enseñas? ¿Cuántas camadas tienes al año y de cuántas razas? ¿A qué edad entregas? ¿Qué pasa si no puedo quedármelo? Si esquiva alguna, mala señal. Y desconfía de los «Cornish Rex sin pedigrí» muy baratos: en gatos es muy habitual que sean mestizos que se le parecen.
En el Cornish Rex en concreto, pide ecocardiografía de los reproductores para descartar cardiomiopatía hipertrófica; el grupo sanguíneo de los padres, porque en esta raza el grupo B es frecuente y un cruce mal planteado provoca isoeritrólisis neonatal en los gatitos y la revisión de rótulas de los padres. Un criador serio las tiene y las enseña sin que se las pidas; si te dice que «no hacen falta porque sus gatos están sanos», ya sabes bastante.
Es una raza relativamente sana (4 sobre 5), lo cual no exime de pedir pruebas: la media de la raza no dice nada del gatito concreto que te vas a llevar.
Y lo que dice la ley en España: con la Ley 7/2023 de bienestar animal, los gatos ya no se venden en tiendas, solo directamente desde criadores registrados. Pide el número de registro, el microchip y la cartilla con vacunas y desparasitaciones, y el pedigrí de una asociación reconocida si te lo venden como Cornish Rex. Lo que cada comunidad exige además lo tienes en la página de normativa.
Con qué se confunde
Curiosidades
No tiene pelos de guarda: todo su manto es subpelo, la capa más fina del pelo de un gato.
Su rizo se compara con las ondas «Marcel», un peinado de los años veinte.
Muchos cornish aprenden a traer juguetes y a abrir puertas.
En Estados Unidos se desarrolló un tipo más estilizado, y el británico es algo más robusto.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos años vive un Cornish Rex?
Un Cornish Rex vive de media entre 12 y 16 años, en la línea de la media felina. El Cornish Rex es una raza sana en general, y con cuidados normales lo habitual es llegar a la parte alta.
¿Cuánto pesa un Cornish Rex adulto?
Un Cornish Rex adulto pesa 2,5–4,5 kg, las hembras en la parte baja y los machos en la alta, y mide unos 20–30 cm a la cruz. Es de las razas pequeñas: la media del gato doméstico ronda los cuatro kilos y este se queda por debajo.
¿Cuánto juego necesita un Cornish Rex?
Unos 45 min de juego al día, mejor en dos o tres sesiones cortas que en una larga. El Cornish Rex es de actividad muy alta: además del juego necesita trepar, rompecabezas de comida y cosas nuevas, o se aburre, y un gato aburrido se busca la vida él solo.
¿Suelta mucho pelo el Cornish Rex?
El Cornish Rex tiene el pelo solo subpelo, corto, sedoso y en ondas regulares. Prácticamente no suelta. Con una pasada semanal de guante de goma basta.
¿Es el Cornish Rex un buen gato para piso?
Sí, el Cornish Rex es de los gatos que mejor llevan la vida de piso. Eso sí, ventanas y balcones con red: las caídas desde altura son una de las urgencias más frecuentes en gatos de ciudad.
¿Se lleva bien el Cornish Rex con los niños?
El Cornish Rex es de las razas más pacientes con los niños: tolerante, juguetón y poco arisco. Aun así, un gato siempre necesita poder retirarse cuando ha tenido bastante. Su juego es intenso y con uñas: mejor caña y juguetes que manos.
¿Se lleva bien el Cornish Rex con los perros?
El Cornish Rex es de las razas que mejor conviven con perros: con una presentación tranquila, muchos acaban durmiendo juntos.
¿Se lleva bien el Cornish Rex con otros gatos?
El Cornish Rex suele llevarse bien con otros gatos, sobre todo si son de un carácter parecido. De hecho, como lleva mal la soledad, un segundo gato suele ser buena idea si pasáis muchas horas fuera.
¿Maúlla mucho el Cornish Rex?
Lo normal en un gato. El Cornish Rex maúlla para saludar y para pedir comida, sin llegar a ser pesado.
¿Puede quedarse solo en casa un Cornish Rex?
Mal. El Cornish Rex es de las razas que peor llevan la soledad: si pasa muchas horas solo se aburre, maúlla, destroza o se deprime. Si trabajas fuera todo el día, cuenta con un segundo gato. Más de un día seguido, nunca sin que alguien pase a verlo.
¿Es el Cornish Rex un buen gato para primerizos?
El Cornish Rex es de los gatos más listos para aprender: con clicker hace trucos, va con arnés y abre puertas. El riesgo es el contrario: si no le das qué hacer, se lo inventa. Es buena opción para un primer gato.
¿Es hipoalergénico el Cornish Rex?
Al Cornish Rex se le suele citar entre los gatos «hipoalergénicos», pero ningún gato lo es del todo: el principal alérgeno, la proteína Fel d 1, está en la saliva y la piel de todos, y al lamerse la reparten. Algunas personas alérgicas reaccionan menos con esta raza, pero depende mucho de cada caso. Antes de comprometerte, pasa varias horas con ejemplares adultos y consúltalo con tu alergólogo.
¿Qué enfermedades tiene el Cornish Rex?
Raza bastante sana. Se han descrito HCM, luxación de rótula e hipotricosis (zonas casi sin pelo). Proporción relevante de grupo sanguíneo B, importante para transfusiones y para la cría. Sensibilidad cutánea, quemaduras solares y dermatitis por grasa. En resumen, el Cornish Rex es una raza sana; lo que más le amenaza es lo de cualquier gato: peso, dientes y riñón con la edad.
¿Cuánto cuesta mantener un Cornish Rex?
Con nuestro cálculo, el mismo de la calculadora, mantener un Cornish Rex cuesta 750 – 1040 € al año, unos 75 € al mes de media, contando comida, arena, veterinario de rutina y el resto de gastos habituales. El precio del gatito es aparte; lo que de verdad cuesta son los 16 años siguientes.
Para seguir leyendo
Adoptar en vez de comprar
En protectoras y casas de acogida hay sobre todo gatos comunes, pero también llegan gatos de raza o con mucho de Cornish Rex, a menudo adultos con el carácter ya hecho. Antes de comprar, merece la pena mirar.





