Las razas de gato más habladoras
Te contestan, te llaman y te cuentan su día. Encantadoras si te gusta y agotadoras si vives pared con pared. 11 razas con ficha completa.
Siamés
Mediano · Orientales · 12–15 años
El gato que nunca se calla
Oriental de pelo corto
Mediano · Orientales · 12–15 años
Un siamés vestido de todos los colores
Oriental de pelo largo
Mediano · Orientales · 12–15 años
El oriental con la cola de pluma
Thai (siamés tradicional)
Mediano · Orientales · 12–16 años
El siamés de toda la vida
Balinés
Mediano · Orientales · 12–16 años
Un siamés con estola
Snowshoe
Mediano · Orientales · 12–15 años
Un siamés con calcetines blancos
Khao Manee
Mediano · Orientales · 12–15 años
La gema blanca de Siam
Bengalí
Grande · Aspecto salvaje · 12–16 años
Un leopardo en el salón
Sphynx
Mediano · Rex y sin pelo · 12–15 años
El gato que busca tu calor
Peterbald
Mediano · Rex y sin pelo · 12–15 años
El oriental sin pelo
Bobtail japonés
Pequeño · Colas y orejas · 14–16 años
El gato de la suerte
Gatos habladores: las razas que más maúllan
Las razas con más voz
El siamés y el oriental, de pelo corto y largo, son los más habladores del mundo felino, con una voz potente y ronca que pocos gatos igualan. El balinés, el thai, el snowshoe y el khao manee, de la misma familia, están muy cerca. Fuera del grupo oriental, el sphynx, el peterbald, el bengalí y el bobtail japonés también tienen fama de comunicativos, aunque con voces y estilos distintos: el bobtail japonés, por ejemplo, tiene un repertorio de sonidos casi cantarín.
Por qué hablan tanto
En parte es genético: los orientales se seleccionaron durante generaciones con un carácter muy pegado a las personas, y la voz forma parte de ese paquete. Y en parte es aprendido: un gato que descubre que maullar consigue comida, atención o que le abran una puerta, maúlla más. Las razas habladoras maúllan para saludar cuando llegas, para pedir, para protestar y, a veces, para comentar lo que están haciendo.
Lo que hay que saber antes de elegir una
Si vives en un piso con tabiques finos, si trabajas desde casa y necesitas silencio o si te molestan los despertares de madrugada, piénsalo dos veces. No se puede quitar la voz a un siamés. Sí se puede reducir: horarios fijos de comida, juego intenso antes de dormir, no premiar los maullidos con atención y no dejarlo solo muchas horas, porque la soledad multiplica las protestas.
Cuándo maullar mucho no es la raza
Si un gato de cualquier raza empieza a maullar mucho más que antes, sobre todo de noche, puede haber una causa médica: hipertiroidismo, hipertensión, dolor, pérdida de vista u oído o deterioro cognitivo en gatos mayores. En gatas sin esterilizar, el celo provoca maullidos muy fuertes y persistentes. Y en machos, maullar mientras intenta orinar sin conseguirlo es una urgencia: puede ser una obstrucción urinaria.
Preguntas frecuentes
¿Qué raza de gato maúlla más?
El siamés y el oriental son los más habladores. Les siguen el balinés, el thai, el snowshoe y el khao manee, y fuera de los orientales, el sphynx, el peterbald, el bengalí y el bobtail japonés.
¿Por qué mi gato siamés maúlla tanto?
Porque es su forma de comunicarse contigo: lo hace para pedir, saludar o protestar. Es parte del carácter de la raza. Ayudan las rutinas fijas, el juego diario y no responder a los maullidos insistentes.
¿Se puede enseñar a un gato a maullar menos?
Se puede reducir, no eliminar. Lo que funciona es no recompensar los maullidos con comida o atención, responder cuando está tranquilo y cubrir sus necesidades de juego antes de que tenga que pedirlas.